El impacto de la pandemia de COVID-19 en la vida laboral ha impulsado una «gran reflexión» entre muchos empleados.
La brecha de alegría —la diferencia entre las expectativas de los empleados de sentir alegría y la alegría que realmente experimentan en el trabajo— va en aumento.
Para fomentar la alegría en el trabajo entre los empleados, los líderes deben centrarse en el propósito, las personas y el reconocimiento.
A principios de este año, The Conference Board publicó los resultados de su encuesta a directores ejecutivos de 2022, en la que pide a los líderes que identifiquen los mayores desafíos empresariales para el año siguiente. Los resultados revelaron que menos del 40% de los directores ejecutivos cree estar bien preparado para afrontar una crisis importante relacionada con desafíos como la inflación, la recesión, la ciberseguridad, las interrupciones de la cadena de suministro o el cambio climático, y mucho menos todos a la vez. Esta percepción pone de relieve la urgente necesidad de mejorar la resiliencia de las organizaciones y de las personas que son su eje. Pero ¿ya estamos demasiado abrumados?
En los últimos años, todos hemos vivido de primera mano las alteraciones y los trastornos provocados por la COVID-19. Pero también han llevado a muchos de nosotros a dar un paso atrás y reevaluar nuestra vida laboral desde sus aspectos más básicos. Más que la gran renuncia, esto es en realidad la gran reflexión. ¿Qué obtenemos realmente de nuestros empleos? ¿Qué cosas nos aportan de verdad alegría en el trabajo?
Incluso antes de los estragos de la COVID-19, la alegría y la justicia en el trabajo constituían una reserva de energía humana sin aprovechar. Y si pasamos más de un tercio de nuestra vida trabajando —el mismo tiempo que pasamos durmiendo—, ¿no debería ser innegociable exigir alegría en el trabajo y en las comunidades con las que interactuamos?
La brecha de alegría es real y sigue creciendo
Este tipo de problemas externos quizá haya servido como catalizador oportuno del cambio en las organizaciones, pero las investigaciones sobre las mejores prácticas para fomentar la alegría en el trabajo muestran que desde hace tiempo está en marcha una transformación corporativa tangible. El impulso de ese cambio proviene en gran medida de los propios empleados y grupos de interés.
En 2018, mucho antes de que la pandemia irrumpiera en la agenda mundial, Kearney realizó una encuesta para profundizar en la cuestión de la alegría en el trabajo. Analizó las experiencias laborales de más de 500 ejecutivos y empleados de América, Europa, Oriente Medio y África, y Asia-Pacífico. Las respuestas revelaron que casi el 90% espera sentir un grado considerable de alegría en el trabajo, pero solo el 37% la experimenta realmente. Esto señala una evidente «brecha de alegría» en el trabajo.
Tres años después, en 2021, repetimos la encuesta —esta vez desde la perspectiva de una pandemia mundial— y la brecha de alegría se había ampliado aún más, al pasar del 53% al 61%.
Aunque esta brecha de alegría es alarmante, también ofrece oportunidades únicas para que las organizaciones y sus líderes actúen de forma positiva. En parte como consecuencia de la pandemia, cuestiones como la justicia social, la diversidad y la igualdad de género se han convertido en una prioridad para líderes y empleados por igual. Formar parte de una organización que descuida cuestiones sociales más amplias y esenciales para centrarse únicamente en el éxito financiero difícilmente fomenta la alegría en el trabajo.
Fomentar la alegría en el trabajo: propósito, personas y reconocimiento
Entonces, ¿qué pueden hacer los líderes para sentar bases sólidas para la alegría en el trabajo? Hablamos de un cambio cultural, una tarea continua, pero hay medidas concretas que puedes tomar ahora para iniciar el camino hacia la alegría. Estas son tres áreas en las que pueden centrarse los líderes que quieran crear más alegría de forma auténtica en sus organizaciones:
1) Propósito
El propósito de tu organización está inextricablemente vinculado a la alegría que sienten quienes trabajan en ella, así que deja esa conexión clarísima. Procura que el propósito sea lo más sencillo posible: todas las personas de la organización deben conocerlo y comprenderlo. Así, estarás en una posición ideal para aprovechar el poder combinado del propósito y la alegría en el trabajo y desarrollar ámbitos como la inclusión, la sostenibilidad, la productividad, el sentido de pertenencia y el apoyo entre aliados.
Y eso no es todo: el mayor impacto se consigue haciendo personal el propósito corporativo, ayudando a los miembros de los equipos a reconocer a las personas a las que afectan sus esfuerzos cada día. Esto puede lograrse ayudando a los clientes o apoyando a los grupos de interés internos y empoderándolos para que, a su vez, hagan realidad el propósito de la organización.
2) Personas
El estrés, la preocupación y el miedo que surgieron durante la pandemia hacen que las personas necesiten más que nunca conectar socialmente. Por eso, fomenta la sociabilidad y la diversión en los equipos.
Una forma rápida de hacerlo es replantear las reuniones y eliminarlas. El trabajo desde casa, sin charlas informales ni contacto visual con los colegas, ha convertido muchas reuniones en eventos pasivos. Prueba a añadir un componente interactivo: crea equipos con auténticos programas de aprendizaje en el puesto, trabajen juntos en las tareas —presencialmente o en modalidad híbrida— y aprovechen pequeñas oportunidades para revitalizar la relación en general y las conexiones personales, aunque sea brevemente.
3) Reconocimiento
Las personas merecen —y necesitan— que se reconozca el trabajo que hacen y el papel fundamental que desempeñan en la organización. Asegúrate de hacerlo y reconoce sus esfuerzos con elogios regulares y específicos.
Limitarse a elogiar a un grupo amplio de personas, incluso en reuniones generales de toda la empresa, resulta vacío e insuficiente. En cambio, busca formas de reconocer a cada persona y a los equipos pequeños de una manera más personal. Ofrece elogios específicos y sinceros a tus colegas y a las personas que diriges cada semana.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial la igualdad en el trabajo?
El Informe sobre el futuro del empleo de 2023 reveló que el 75% de las empresas encuestadas prevé adoptar tecnologías de inteligencia artificial, macrodatos y nube en los próximos cinco años.
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad ofrece una plataforma para que los líderes compartan conocimientos sobre la adopción y la eficacia de las nuevas tecnologías, así como sobre la preparación de la fuerza laboral para utilizarlas. Nuestro trabajo incluye generar conocimientos y diálogo sobre crecimiento, empleo, competencias, equidad y riesgos.
Conoce más sobre nuestro impacto:
Paridad de género: Desde 2006, cada año hemos medido la situación y la evolución de la paridad de género en 101 economías, ayudando a los responsables de la toma de decisiones a identificar las políticas más eficaces para cerrar las brechas de género. En Chile, contribuimos a crear aceleradores de paridad de género y beneficiamos a 728.000 mujeres, reduciendo la brecha de género en un 37% en las empresas participantes.
Revolución de la reconversión profesional: Con nuestros socios, ayudamos a la fuerza laboral mundial a preparar sus carreras para el futuro y trabajamos con más de 350 organizaciones para ofrecer a 1.000 millones de personas una mejor educación, competencias y oportunidades económicas para 2030.
Inclusión de las personas con discapacidad: Junto con Valuable500, colaboramos con la mayor red mundial de directores ejecutivos comprometidos con cerrar la brecha en la inclusión de las personas con discapacidad. Sus miembros están avanzando al adoptar cada vez más las mejores prácticas de accesibilidad digital e incluir la discapacidad en sus estrategias de diversidad, equidad e inclusión.
Justicia racial: Colaboramos con una coalición mundial de 55 organizaciones de 13 sectores comprometidas con crear lugares de trabajo equitativos y justos para profesionales de grupos raciales y étnicos infrarrepresentados.
¿Quieres saber más sobre el impacto de nuestro centro o participar? Ponte en contacto con nosotros.
Como líderes empresariales, dedicamos mucho tiempo a pensar en el éxito, pero menos a reflexionar sobre cómo integrar el propósito que lo sustenta. Una fuente inagotable de fortaleza es fomentar la alegría en el trabajo. Si la promovemos como una prioridad organizativa en el lugar de trabajo, estaremos mejor preparados, como líderes, para maximizar la energía y la resiliencia de nuestro personal y aprovechar todo su potencial humano para mejorar el desempeño empresarial.

