Un plan de 3 pasos para lograr coches neutros en carbono

China-made Tesla Model 3 vehicles are seen at the Shanghai Gigafactory of the U.S. electric car maker in Shanghai, China December 30, 2019.
Fun, fast and fossil-fuel-free - but not yet truly sustainableImage: REUTERS/Yilei Sun
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  • Aunque son más ecológicos que los coches tradicionales, los vehículos eléctricos todavía no son verdaderamente sostenibles.

  • Una mayor proporción de energías renovables en la red reducirá su impacto ambiental.

  • Los gobiernos deben ofrecer incentivos para la adopción de vehículos eléctricos hasta que se convierta en la norma.

  • Tenemos que crear una economía circular para las baterías y los componentes de los vehículos eléctricos.

No cabe duda de que conducir un vehículo eléctrico (VE) tiene mucho atractivo. Son rápidos, más limpios que los coches de gasolina o diésel y divertidos. Dicho esto, aún quedan preguntas por responder: ¿Son realmente ecológicos los VE? ¿Qué hay de la energía «gris» que los alimenta? ¿Y cómo podemos reducir la enorme huella de carbono asociada a la fabricación de tu nuevo coche eléctrico? Estas son las tres medidas que debemos tomar ahora para preparar la industria automotriz para la era de la neutralidad de carbono.

1) Ecologizar la red eléctrica

Un informe reciente de BloombergNEF reveló que las emisiones de CO2 de los vehículos propulsados por baterías eran alrededor de un 40 % inferiores a las de los vehículos con motor de combustión interna (MCI). Las emisiones eran aún menores en países con una gran capacidad de producción y almacenamiento de energía renovable, como el Reino Unido.

Por desgracia, no todos los países tienen «redes eléctricas verdes», lo que limita todo el potencial de la revolución de los vehículos eléctricos para eliminar el 20 % de las emisiones mundiales de carbono procedentes del transporte por carretera. En este contexto, hay que seguir presionando no solo a los fabricantes de automóviles, sino también a los gobiernos nacionales y a las empresas energéticas, si queremos crear un sistema de transporte por carretera verdaderamente sostenible.

2) Incentivar el uso de vehículos eléctricos

Aunque cada vez más conductores optan por pasarse a un VE, nuestras investigaciones muestran que, en muchos países, el coste total de tener un VE sigue siendo superior al de un vehículo con MCI, en gran medida debido a las distintas políticas de incentivos fiscales ecológicos.

De hecho, hay indicios de que varios gobiernos están reduciendo los incentivos para los VE, incluso en países como los Países Bajos, Bélgica y el Reino Unido, mucho antes de que estos alcancen el importantísimo punto de inflexión de la paridad de precios. Esta tendencia es preocupante. Alcanzar los objetivos de neutralidad de carbono en un futuro próximo exige tomar medidas políticas hoy, lo que incluye ofrecer incentivos para los VE hasta que se conviertan en la opción más lógica para todos los conductores.

3) Diseñar los VE para la circularidad

Tenemos que diseñar los VE —sobre todo sus baterías— teniendo presentes los principios de la economía circular. Se prevé que se desechen 11 millones de toneladas de baterías de iones de litio usadasde aquí a 2030. Si no diseñamos estas baterías para que puedan reutilizarse y refabricarse, no dispondremos de suficientes materiales adecuados para satisfacer la demanda mundial de VE. Además, las emisiones derivadas de la fabricación y reparación de vehículos tienen un enorme impacto en la huella de carbono total de un VE (de «la fuente a la rueda»), que podría reducirse considerablemente si se adoptaran los principios de la economía circular.

Los incentivos podrían hacer que esta curva fuera más pronunciadaImage: BloombergNEF

Convertir el coche en un producto «circular» es perfectamente posible. La cadena cinemática de un vehículo con MCI suele tener más de 2.000 piezas móviles, mientras que la de un VE tiene alrededor de 20, lo que facilita mucho diseñarla para su reciclaje y reutilización. Sabemos que se puede hacer; Renault, por ejemplo, ya tiene en Francia una planta de producción de automóviles que aplica los principios de la economía circular.

Por desgracia, estos ejemplos siguen siendo escasos, por lo que el Foro Económico Mundial, junto con WBCSD, Climate-KIC, Systemic y LeasePlan, pondrá en marcha la Iniciativa de Coches Circulares en la Reunión Anual de 2020. El objetivo de la iniciativa es reunir a todas las partes interesadas que participan en la fabricación y el mantenimiento de vehículos para identificar formas prácticas de eliminar todas las emisiones innecesarias del transporte por carretera.

En pocas palabras, reducir el 20 % de las emisiones mundiales de CO2 procedentes del transporte por carretera exige medidas concretas hoy. Los tres principios que exponemos aquí son pasos viables pero importantes, y ayudarán a reinventar la rueda para la era de la neutralidad de carbono.

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