Las tendencias globales ponen de manifiesto una necesidad sin precedentes de crear buenos empleos en todo el mundo.
Este año el Foro Económico Mundial puso en marcha un Consejo Global del Futuro sobre el Futuro de la Creación de Empleo para explorar vías de inversión en buenos empleos en todo el mundo.
12 expertos del Consejo explican por qué la creación de buenos empleos es tan necesaria en el contexto mundial actual y qué pueden hacer al respecto los líderes.
El Informe sobre el Futuro del Empleo 2023 del Foro Económico Mundial revela que se prevé que el 23 % de los empleos cambie en los próximos cinco años, impulsado por la transformación de la industria causada por la mayor adopción de la tecnología, la transición verde y las condiciones macroeconómicas. Al mismo tiempo, las crisis sanitarias, geopolíticas y económicas de los últimos años han afectado significativamente a los niveles de empleo en todo el mundo, y es probable que los cambios demográficos impulsen más transformaciones en los años venideros.
En la antesala de las Reuniones de Impacto del Desarrollo Sostenible del Foro en Nueva York esta semana, 12 expertos del Consejo Global del Futuro de la Creación de Empleo explican por qué la creación de buenos empleos es necesaria en el contexto mundial actual y una medida que pueden tomar los líderes al respecto.
Crear una hoja de ruta para afrontar la transformación digital
Profesor Erik Brynjolfsson, Instituto Stanford de IA Centrada en el Ser Humano y cofundador de Workhelix, Inc.
La economía mundial se encuentra en las primeras etapas de una transformación fundamental impulsada por las tecnologías digitales. La inteligencia artificial (IA) avanza con rapidez, impulsada por las innovaciones en IA generativa y modelos fundacionales. Estas tecnologías realizan de forma repentina muchas tareas que antes solo podían hacer los seres humanos e incluso amplían nuestras capacidades, haciendo posibles nuevos bienes y servicios. La próxima década traerá beneficios para la sanidad, el medio ambiente, los bienes de consumo, la energía y otros muchos sectores.
Pero también afrontaremos nuevos desafíos, ya que el conjunto de tareas y competencias demandadas cambia rápidamente, lo que altera la fuerza laboral y trastoca gran parte del orden económico existente. Los altos directivos y los responsables de políticas necesitan una hoja de ruta basada en investigaciones tangibles y aplicables. Con las decisiones acertadas, podremos lograr no solo una mayor prosperidad, sino también un bienestar ampliamente compartido.
Ofrecer educación y formación para todas las edades
Profesora Janice Eberly, decana asociada sénior de Estrategia y Asuntos Académicos, Kellogg School of Management, Universidad Northwestern
Los buenos empleos ayudan a las personas a superarse, con mejores competencias, ingresos más altos y más estables, y un sentido de logro y de futuro prometedor. Son fundamentales para el crecimiento de las economías a corto plazo y a lo largo de las generaciones, donde el crecimiento del «capital humano» va de la mano de la tecnología y la inversión para elevar los niveles de vida. Este imperativo es tanto público como personal, ya que el acceso a la educación y las competencias desarrolladas en la formación y en el puesto de trabajo tienen beneficios personales y efectos positivos para las comunidades y la sociedad.
El acceso a la educación de los más pequeños ha demostrado beneficios y debe ser una prioridad a largo plazo. Pero también tenemos estudiantes de más edad y una fuerza laboral que necesita educación continua, formación y competencias a lo largo de la vida. Invertir para todas las edades.
Apoyar, financiar y formar a emprendedores
Mohamed Amine Belhaj Soulami, jefe de gabinete, Ministerio de Industria y Comercio de Marruecos
En el contexto mundial de inflación persistente y perspectivas de crecimiento moderado, ofrecer oportunidades de empleo es un desafío clave para sostener el poder adquisitivo y la actividad económica.
En Marruecos, donde casi un tercio de la población tiene entre 15 y 34 años, la creación de empleo es uno de los principales objetivos estratégicos del Nuevo Modelo de Desarrollo y del programa gubernamental. Se ha identificado el emprendimiento como un poderoso impulsor de la creación de empleo. En este contexto, Marruecos ha puesto en marcha el Programa FORSA para apoyar, financiar y formar a jóvenes emprendedores. En 2022, este programa ha respaldado a 10.000 jóvenes emprendedores.
Desarrollar competencias digitales para cerrar brechas
Dr. Jian Han, catedrático de Gestión; codirector, Centro de Economía Digital y Empresa Inteligente y Centro de Innovación China, China Europe International Business School (CEIBS)
La creación de empleo es fundamental para la resiliencia económica y la estabilidad social. Tanto la pandemia como la automatización tecnológica han contribuido a la pérdida de empleos. Dada la propensión de la tecnología a sustituir empleos tradicionales, el énfasis en la creación de empleo en nuevos sectores es crucial para garantizar la recuperación económica, la estabilidad social y la resiliencia frente a las consecuencias socioeconómicas a largo plazo.
Además, la creación de empleo debe centrarse en dotar a la fuerza laboral de competencias pertinentes, cerrando las posibles brechas de competencias. Existe el riesgo de que los beneficios de los avances tecnológicos se limiten a una minoría con dominio de la tecnología. Dar prioridad a la creación de empleo en el ámbito digital puede reducir las desigualdades de ingresos y garantizar una participación social más amplia.
Desbloquear el potencial de las pequeñas empresas
Juan Carlos Thomas Soto, vicepresidente de Emprendimiento y Nuevas Empresas, Technoserve
El mundo se enfrenta a una pregunta urgente: ¿cómo crearemos los 600 millones de nuevos empleos que necesitan los jóvenes que se incorporan al mercado laboral entre ahora y 2030? A este desafío se suma que la mayoría de estos empleos deberán crearse en las economías emergentes del Sur Global, donde el contexto económico es actualmente difícil.
La respuesta está en la pequeña empresa. Incluso en medio de condiciones difíciles y con poco apoyo, las microempresas, pequeñas y medianas empresas ya representan el 70 % de los empleos formales en estas economías. Garantizar que los emprendedores tengan acceso a información, financiación y mercados a gran escala ayudará al sector a recuperarse aún más de los efectos de la pandemia de COVID-19, crecer y convertirse en motores de creación de empleo.
Dar paso a una nueva era de trabajo de alta calidad
Lisa Sachs, profesora asociada adjunta de Asuntos Internacionales y Públicos; directora, Centro Columbia para la Inversión Sostenible, Universidad de Columbia
Los mercados laborales cambiarán notablemente en los próximos años debido a la revolución digital, la transformación hacia la energía verde y el envejecimiento de la población, lo que impulsará una economía de los cuidados más amplia. Desde el punto de vista de las políticas, el desafío será fomentar condiciones laborales que proporcionen satisfacción a los trabajadores; una distribución razonable de los ingresos de mercado; protección social en un momento de grandes disrupciones económicas; y la oportunidad de que los trabajadores desarrollen nuevas competencias a medida que la tecnología sigue evolucionando.
Fomentar buenos empleos requerirá una considerable previsión y alianzas sociales. Si se deja únicamente en manos de las fuerzas del mercado, es probable que el mercado laboral genere mayores desigualdades de ingresos y una gran angustia entre los trabajadores, dejando atrás a gran parte de la fuerza laboral. Si se gestiona adecuadamente con una combinación de fuerzas de mercado, representación de los trabajadores y regulación pública, el mercado laboral del futuro podría dar paso a una nueva era de trabajo de alta calidad, con una elevada seguridad laboral, formación amplia y un buen equilibrio entre vida laboral y personal.
Introducir la reforma normativa
Miriam Chaum, responsable de Trabajo, Política Económica y Tecnologías Avanzadas, Uber Technologies
En el contexto de la transformación digital, la transición verde, la evolución de las preferencias de los trabajadores y la desaceleración del crecimiento económico, aumentar la disponibilidad de trabajo de calidad puede impulsar el crecimiento económico, la innovación y la competitividad; aliviar la pobreza y la desigualdad; contribuir a la cohesión social y al sentido de pertenencia de los trabajadores; mejorar la salud y el bienestar de los trabajadores; y desarrollar sus competencias y su resiliencia.
En el contexto mundial actual, los responsables de políticas deberían considerar inversiones de coste bajo o negativo que no desplacen la inversión del sector privado y que puedan generar rendimientos a largo plazo para la resiliencia económica, incluida una reforma normativa que reduzca la carga y las barreras de entrada para las pequeñas y medianas empresas, y que proteja y facilite las fórmulas de trabajo no tradicionales.
Ofrecer formación valiosa en competencias a los trabajadores
Nela Richardson, doctora, economista jefe y directora del Instituto de Investigación ADP, Automatic Data Processing (ADP)
El mundo del trabajo está al borde de un auge de productividad impulsado por la tecnología. Los líderes empresariales y políticos se ven presionados a responder a una innovación de alta velocidad y a la inminente transformación de la fuerza laboral mundial. La dirección que elijan puede conducir al desplazamiento de empleos o, como opción preferible, a la creación de buenos empleos que mejoren los niveles de vida.
En este momento, lo más importante que podemos hacer es formar a los trabajadores en competencias valiosas. Solo mediante el desarrollo de la fuerza laboral la economía mundial podrá atender tanto las necesidades del presente como el cambio que se avecina. Las economías crecen a largo plazo cuando hay más trabajadores y cuando estos se vuelven más productivos. Los buenos empleos ofrecen la formación en competencias y la oportunidad de progresar necesarias para alcanzar esos objetivos y propician una economía mundial sólida y dinámica.
Construir un ecosistema digital africano más sólido
Dra. Precious Moloi-Motsepe, cofundadora y consejera delegada, Fundación Motsepe
La creación de buenos empleos es esencial para democracias sostenibles e inclusivas. No podemos hacer realidad la promesa de la democracia si no garantizamos que la mayoría de los ciudadanos que quieren trabajar puedan hacerlo. La población joven de África es hábil con la tecnología, informada, dinámica y creativa; debemos crear más oportunidades para ella. Construir un ecosistema digital africano más sólido es un impulsor importante del empleo. Puede transformar la educación, la salud, la gobernanza y la capacidad de los emprendedores locales para conectar con inversores, darse a conocer y vender a través de plataformas globales. Los líderes deben priorizar la construcción de competencias digitales, la instalación de infraestructuras digitales de calidad, el ajuste correcto de precios y políticas en distintos contextos, y garantizar que las mujeres y las niñas de África estén plenamente incluidas. Lograrlo no puede dejarse en manos de un solo actor, sino que requiere una alianza eficaz entre el sector público y el privado.
Desarrollar un marco integral de política de empleo
Sangheon Lee, director, Departamento de Política de Empleo, Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Si queremos sociedades inclusivas, resilientes y justas, debemos crear empleos dignos para todos. Un empleo digno garantiza que uno pueda trabajar y vivir con dignidad, que gane lo suficiente para no vivir en la pobreza, que tenga derechos en el trabajo y voz en él. Estas son las condiciones previas para que las sociedades aprovechen todo el potencial de cada persona y garanticen que nadie quede atrás. Para lograrlo, se necesitaría un enfoque de toda la sociedad basado en un diálogo social sólido para desarrollar un marco integral de política de empleo que no solo garantice que se creen suficientes empleos, sino que estos sean dignos. Un marco tan inclusivo e integral debe contemplar cada área de política desde la perspectiva del empleo digno. Y nunca deberíamos suponer que las medidas adoptadas llegarán automáticamente a quienes más lo necesitan, sino que debemos asegurarnos de que esto ocurra mediante intervenciones específicas.
Invertir en empleo sanitario
Dra. Svenja Gudell, economista jefe, Indeed
Las economías más dinámicas destacan por emparejar la oferta y la demanda de trabajo. Pero este emparejamiento es menos que óptimo en la sanidad. Las poblaciones envejecen, lo que significa que la fuerza laboral también envejece, lo que genera una demanda creciente de profesionales sanitarios en todo el mundo. Solo en EE. UU., a mediados de agosto, las ofertas de empleo abiertas en Indeed aumentaron en torno a un 25 % respecto a los niveles previos a la pandemia, mientras que las ofertas abiertas para puestos de enfermería en particular subieron más de un 50 %.
Se espera que la demanda actual siga creciendo: el empleo sanitario parece ser una fuente importante de creación de empleo en EE. UU. en el futuro previsible. Pero el emparejamiento no se produce de la noche a la mañana, y nuestra investigación muestra que los puestos de cuidados tardan más en cubrirse que los de otros sectores – a pesar del gran interés que muestran en estos puestos los trabajadores de otros campos.
Existe una necesidad real de profesionales sanitarios cualificados, y es probable que esas competencias sean de las menos afectadas por el próximo auge de la automatización. Sentar hoy las bases para que la fuerza laboral tenga las competencias necesarias para mantenernos sanos mañana debería ser una prioridad para los responsables de políticas de todo el mundo.
Priorizar las alianzas sociales y la inversión pública
Veronica Nilsson, secretaria general, Comité Consultivo Sindical (TUAC) ante la OCDE
La creación de empleos de buena calidad es vital para sostener la democracia y reforzar la inclusión, al tiempo que garantiza la transición hacia una economía digital y con emisiones netas de carbono nulas.
Los impulsores más importantes de los empleos de calidad son las alianzas sociales y la inversión. Las alianzas sociales son aquellas en las que los gobiernos apoyan activamente y facilitan un diálogo constructivo con los empleadores y los sindicatos, y entre ellos, incluida la negociación colectiva a nivel nacional, sectorial, de empresa y de centro de trabajo. Al mismo tiempo, no se puede subestimar el papel de la inversión: es fundamental aumentar la inversión pública en educación, salud, protección social e infraestructuras, financiada mediante una tributación justa y adecuada.
Este artículo se redactó en colaboración con el Consejo Global del Futuro sobre el Futuro de la Creación de Empleo.




