Cómo puede la horticultura urbana ayudarnos a tomar cinco raciones al día 

Hand attending to vegetables in plastic tray
Urban horticulture is a largely overlooked way of providing fresh, high-quality food to city dwellers.Image: Unsplash/Joshua Lanzarini
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  • En 2018, solo el 3% de las frutas y verduras que se consumían en el Reino Unido se cultivaban en huertos familiares o parcelas.

  • A medida que cada vez más personas se trasladan también a las ciudades, la horticultura urbana puede ofrecer la oportunidad de mejorar el acceso a alimentos saludables y reducir las desigualdades.

  • Los avances tecnológicos, como los cultivos sin suelo —por ejemplo, los sistemas hidropónicos—, también permiten cultivar en azoteas o en edificios en desuso sin luz natural.

El suministro de frutas y verduras frescas es crucial para que una nación esté sana y para construir un sistema alimentario que nos mantenga sanos en lugar de enfermos.

El reciente objetivo de aumentar un 30% el consumo de frutas y verduras en el Reino Unido para 2032, fijado el año pasado por la revisión independiente de la Estrategia Alimentaria Nacional, significa que debemos considerar cómo cultivar estos productos de forma sostenible y cómo animar a la gente a consumirlos más.

La horticultura urbana es una forma en gran medida pasada por alto de proporcionar alimentos frescos y de alta calidad a los habitantes de las ciudades, mediante el cultivo de frutas y verduras en ellas; históricamente, ha sido vital para el suministro de alimentos del Reino Unido.

Durante la Segunda Guerra Mundial, como parte de la campaña de jardinería del Gobierno «Cavar para vencer», el 18% de las frutas y verduras que consumían los ciudadanos del Reino Unido se cultivaban en el país en huertos familiares y parcelas. Sin embargo, en 2018, esa cifra era de solo el 3%.

Con el 84% de la población del Reino Unido viviendo actualmente en ciudades y pueblos, como nación nos hemos desvinculado en gran medida de la práctica o posibilidad de cultivar nuestros propios alimentos. Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que recuperar esta práctica podría ser clave para reforzar nuestra seguridad alimentaria frente a amenazas como el cambio climático, los fallos en las cadenas de suministro y las enfermedades.

Cinco raciones al día

Poco más de una cuarta parte de la población del Reino Unido consume realmente «cinco al día»: el número de raciones de frutas y verduras que la Organización Mundial de la Salud recomienda que consuman los adultos. Esto está relacionado con los ingresos: el 20% más rico de la población consume, de media, una ración más de verduras al día que el 20% más pobre. Y las consecuencias son graves: una dieta con pocas frutas y verduras frescas puede aumentar el riesgo de sufrir un ictus, enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer.

cuántas personas en el Reino Unido consumen frutas y verduras en comparación con las cantidades diarias recomendadas.Image: Peas Please, datos sobre verduras 2021

Para abordar estas desigualdades, debemos crear un entorno alimentario equitativo. Promover la horticultura urbana podría contribuir a lograrlo al devolver la producción de frutas y verduras al centro de las comunidades locales y ponerla en sus manos.

Los cultivos comerciales de frutas y verduras en el Reino Unido proporcionan algo más de la mitad de las verduras y menos del 20% de la fruta que consumimos, a partir de una superficie muy pequeña, equivalente a 23 m² por persona.

Una investigación reciente realizada en Sheffield concluyó que en la ciudad había una superficie potencial para cultivar frutas y verduras equivalente a aproximadamente 97 m² por persona. Bastaría para alimentar a más del 120% de la población de Sheffield con una dieta de cinco raciones al día.

No toda esta superficie debería o podría destinarse al cultivo de alimentos. La pandemia ha demostrado los numerosos beneficios para la salud y el bienestar de proporcionar a las personas espacios verdes. Sin embargo, si se destinara solo el 10% de esta superficie disponible al cultivo de frutas y verduras, al sumarla a las parcelas existentes en Sheffield, habría suficiente espacio de cultivo para proporcionar cinco raciones diarias de frutas y verduras al 15% de la población. Esto supondría un gran aumento frente al 3% estimado de la población de Sheffield que actualmente obtiene sus cinco raciones diarias de huertos urbanos.

Además, el cultivo de alimentos en las ciudades no tiene por qué limitarse a los espacios verdes. Los avances tecnológicos en los cultivos sin suelo, como los sistemas hidropónicos, permiten cultivar productos en azoteas de las ciudades o en edificios en desuso sin luz natural.

Ampliar la producción de frutas y verduras en las ciudades también podría reducir la presión sobre las tierras agrícolas de alta calidad que suelen utilizarse para cultivar, y liberar más superficie para la renaturalización y el almacenamiento de carbono.

Espíritu comunitario

Trasladar la producción de frutas y verduras a las ciudades también plantea un reto cultural: cómo animar a más habitantes urbanos a cultivar sus propios alimentos, lo que exige comprender las barreras que los disuaden.

En el Instituto para la Alimentación Sostenible de Sheffield, instamos al Gobierno a hacer más para implicar a las comunidades urbanas en el cultivo, financiando huertos comunitarios y escolares, parcelas y granjas hiperlocales centradas en zonas muy concretas. Esto podría dar lugar a un mosaico de zonas de cultivo de alimentos por todas las ciudades que, con el tiempo, se convierta en parte integrante del sistema alimentario del Reino Unido.

Si esto se materializa, podemos esperar beneficios para la salud y el bienestar en todos los ámbitos, no solo gracias a dietas más nutritivas, sino también a las importantes mejoras del bienestar que puede aportar la pertenencia a una comunidad activa.

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