Tras la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, un panel del Foro Económico Mundial debatió qué medidas deben tomarse para transformar las promesas en avances frente a la crisis mundial del agua.
El agua es el único tema que conecta los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, señaló un ponente, y añadió que hace falta un enfoque colectivo e integrado para garantizar la seguridad hídrica.
También será fundamental desarrollar un sistema de rendición de cuentas, como se ha hecho con el cambio climático.
Y hay que reparar la «fontanería financiera» mundial para que la financiación fluya de los mercados de capitales globales a las pequeñas empresas y comunidades que trabajan para combatir la escasez de agua.
La primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua en casi cinco décadas se celebró en Nueva York del 22 al 24 de marzo. Dio lugar a más de 700 compromisos para ayudar a transformar la forma en que todos tratamos este preciado recurso, de modo que todas las personas puedan vivir en un mundo con seguridad hídrica.
Pero una conferencia por sí sola —por importante que haya sido— no basta para que se produzca un cambio. «Al día siguiente de la conferencia, ¿quién está realmente levantando el teléfono y hablando del agua?», preguntó Henk Ovink, enviado especial para Asuntos Internacionales del Agua de los Países Bajos, durante una sesión del Foro Económico Mundial celebrada el 28 de marzo y titulada «Más allá de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua: líderes hablan de lo que viene».
La sesión reunió a figuras destacadas de los gobiernos, las empresas, las empresas sociales y las organizaciones sin ánimo de lucro para debatir qué medidas se están tomando, cuáles hacen falta y cómo llevarlas a cabo.
Además de Henk Ovink, participaron los siguientes ponentes:
Usha Rao-Monari, subsecretaria general y administradora asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
Gary White, cofundador y director ejecutivo de Water.org
Beth Koigi, cofundadora de Majik Water
Jim Andrew, vicepresidente ejecutivo y director de Sostenibilidad de PepsiCo
También participó la estrella de Hollywood Matt Damon, cofundador de Water.org, una organización mundial sin ánimo de lucro que trabaja para llevar agua y saneamiento a todo el mundo, y de WaterEquity, una gestora de activos centrada en oportunidades de inversión en el sector del agua y el saneamiento.
Estas son algunas de las principales citas e ideas debatidas:
La crisis del agua está vinculada a todo; para resolverla hacen falta medidas coordinadas
Según Gary White, de Water.org, en la anterior Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, celebrada en 1977, se abordó el agua como si existiera al margen de todo lo demás. «Esto llevó a los gobiernos locales y a las organizaciones multilaterales a intentar resolver el problema de forma aislada», añadió.
La gran diferencia de la conferencia de este año fue el reconocimiento de que el agua forma parte de una red interconectada de problemas más amplios.
«El agua es el único tema que conecta los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas», afirmó Usha Rao-Monari, del PNUD. «Así es como lo vemos. Ningún país ni empresa puede abordar por sí solo el problema de la escasez de agua, porque este recurso está muy interconectado con todo lo demás. Por eso, la acción colectiva… es absolutamente necesaria».
Jim Andrew, director de Sostenibilidad de PepsiCo, se hizo eco de esa idea. «Por muy buena que sea la labor que hacemos, si la hacemos por nuestra cuenta, la estamos haciendo mal. El sector privado debe asumir compromisos más ambiciosos, no solo en nuestras propias operaciones, sino también teniendo en cuenta toda la red de proveedores y nuestra cadena de valor. Esto es un trabajo en equipo y, si alguna vez lo olvidamos, no tendremos éxito».
El agua puede beneficiarse de la atención prestada al cambio climático y aprender de ella
«El clima ocupa ahora un lugar central y podemos aprovechar mucho de ese impulso», afirmó Gary White. «A mediados de los años ochenta, nadie hablaba del clima en relación con el agua. Podemos aprovechar esta confluencia para impulsar mucha más inversión de capital en el sector [del agua]».
Los ponentes afirmaron que, aunque el agua puede beneficiarse de esta mayor conciencia sobre los problemas climáticos, las iniciativas para resolver la crisis del agua también deben aprender de los éxitos y fracasos de los esfuerzos por combatir el cambio climático.
«El agua necesita una atención y una estructura de alcance mundial, que, por desgracia, nunca ha tenido».
Usha Rao-Monari, subsecretaria general y administradora asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
«Contamos con una estructura climática mundial, junto con las NDC [contribuciones determinadas a nivel nacional] de cada país… ¿por qué no podemos hacer lo mismo con el agua, incluso fijar algún tipo de objetivo de cero neto hídrico?», preguntó Usha Rao-Monari, del PNUD. «El agua necesita una atención y una estructura de alcance mundial, que, por desgracia, nunca ha tenido».
Henk Ovink afirma que la Agenda de Acción sobre el Agua ofrece una estructura para ello, pero que será fundamental desarrollar un sistema de rendición de cuentas. Sin él, «antes de que te des cuenta, estos compromisos [sobre el agua, 700] serán como un jardín de flores posmodernista: florecen una temporada y desaparecen. Si no los agrupas y puedes validarlos, evaluarlos y hacer seguimiento, no habrá un momento decisivo para el agua».
Las pequeñas empresas emergentes necesitan mucho más apoyo
La empresaria keniana Beth Koigi, quien contó en la sesión que ella misma ha sufrido escasez de agua, considera que las soluciones de financiación innovadoras son fundamentales para ayudar a resolver los problemas de agua del mundo.
Cofundó la empresa social Majik Water, que ofrece tecnologías capaces de extraer agua limpia directamente del aire. Se ha beneficiado de formar parte de la plataforma UpLink del Foro Económico Mundial, que conecta a innovadores con inversores, y Koigi reclama medidas mucho más amplias para ayudar a empresas pequeñas como la suya.
Aunque le anima que muchas personas del sector financiero y de inversión estén prestando ahora más atención al sector del agua, le frustra que el interés se centre principalmente en las grandes infraestructuras y las empresas de servicios públicos, en lugar de las empresas emergentes
«Para crecer y poner en práctica soluciones hídricas en la medida necesaria… hacen falta soluciones de financiación innovadoras y con plazos más largos. No hay financiación para las primeras etapas por debajo de los 250.000 dólares. Encontrar a alguien que cree este tipo de financiación contribuiría enormemente a que las empresas ayuden a resolver el desafío del agua».
El mundo necesita reparar su fontanería financiera
Gary White, de Water.org, respaldó las demandas de Koigi y afirmó que hay que crear la «fontanería financiera» que permita que el agua fluya desde los mercados de capitales globales hasta los bolsillos de las pequeñas empresas y las comunidades locales que necesitan un mejor acceso al agua y al saneamiento.
«Cada dólar invertido en agua acaba llegando a algún punto de tu propia cadena de suministro o de tus comunidades.
Henk Ovink, enviado especial para Asuntos Internacionales del Agua de los Países Bajos
«Si podemos conectar los mercados de capitales con las personas que ganan unos pocos dólares al día y obtener rendimientos financieros, entonces nos corresponde a nosotros hacerlo. No hablamos de ampliar la caridad para que todo el mundo tenga agua. Si podemos hacerlo a través de los mercados de capitales, no hay excusa para no invertir en las personas que necesitan estos servicios».
Los socios del programa de préstamos WaterCredit Initiative de Water.org han desembolsado más de 4.000 millones de dólares en micropréstamos, que han beneficiado a unos 52 millones de personas. Henk Ovink afirma que las ventajas de invertir en agua y saneamiento ya son evidentes: «Cada dólar invertido en agua acaba llegando a algún punto de tu propia cadena de suministro o de tus comunidades. Se traduce en mejor salud y un mejor entorno, y genera oportunidades para volver a invertir, reinvertir a gran escala y reproducir las iniciativas».



