La acuicultura africana ofrece una excelente oportunidad de inversión para impulsar la seguridad alimentaria y el crecimiento económico del continente.
Desarrollar todo el potencial de la economía azul de África podría ayudar al continente a replicar los avances logrados en Asia durante los últimos 40 años.
Para lograrlo, será necesario cubrir una brecha de financiación de 12.000 millones de dólares, pero esta cifra palidece frente a los posibles rendimientos.
Tras un año turbulento para el desarrollo internacional, el panorama de la ayuda y la asistencia ha cambiado, y los donantes están replanteándose cómo, dónde y por qué apoyan el desarrollo sostenible.
En África, un sector en particular ofrece una oportunidad para que la financiación para el desarrollo vaya más allá de la beneficencia y responda al nuevo escrutinio sobre la eficiencia y la eficacia del gasto público: la acuicultura.
La acuicultura es el sector alimentario de más rápido crecimiento del continente. Ofrece importantes rendimientos de la inversión para todos los participantes y contribuye a alcanzar los objetivos de África en materia de seguridad alimentaria, medios de vida dignos y crecimiento económico.
Con la tecnología y los conocimientos actuales, desarrollar todo el potencial de la economía azul de África brinda la oportunidad de replicar los avances de importancia mundial logrados en Asia durante los últimos 40 años, esta vez sin contrapartidas ambientales.
Con financiación suficiente, África puede dar un salto hacia un sector alimentario acuático sostenible que aumente la producción de alimentos, cree un mercado competitivo y genere ingresos resilientes para millones de personas en un contexto de rápido cambio climático.
Lecciones de Asia
La acuicultura africana ya crece rápidamente, pero sigue rezagada con respecto a Asia. La producción se ha quintuplicado en los últimos 20 años, hasta alcanzar las2,5 millones de toneladas; aun así, esto representa menos del 3 % del pescado de cultivo del mundo.
Mientras tanto, Asia produce 90 millones de toneladas —más del 90 % de la producción mundial— y sigue creciendo.
Iniciativas como laAutopista BlueTech Asia-Áfricay losSistemas de acuicultura resilientes al clima para Áfricaestán ayudando a aplicar las lecciones de Asia para desarrollar la economía azul africana mediante innovaciones probadas y mejores prácticas.
Por ejemplo, un sistema digital de seguimiento pesquero desarrollado inicialmente para Timor-Leste y adoptado por este país del Pacífico se estáadaptandoa la pesca artesanal de Kenia, Mozambique, Malaui y Zanzíbar. El sistema proporciona datos de código abierto en tiempo real sobre el volumen y la composición de las capturas, las zonas de pesca y otros indicadores clave para ayudar a gestionar de forma sostenible las pesquerías nacionales.
Kenia, que recientemente firmóun memorando de entendimientocon WorldFish, también estáampliandoel cultivo de tilapia genéticamente mejorada (GIFT), que logra un aumento del 10 % en la tasa de crecimiento por generación. Esta variedad, mejorada mediante selección genética, proporciona alimentos más nutritivos e ingresos con mayor rapidez y menos insumos. Desarrollada originalmente en Malasia, GIFT también se está introduciendo en Ghana y Nigeria.
Además, se están desarrollando nuevasherramientas digitales de información climáticapara los pescadores de Zambia y Malaui, que les avisarán con antelación para ayudarlos a prever y planificar ante olas de calor y otros fenómenos climáticos extremos.
La pieza que falta: inversión
Con este tipo de apoyo, la economía azul está lista para alcanzar la madurez en toda África. Côte d’Ivoire aspira a establecer unCentro regional de innovación de los sistemas alimentarios acuáticos para África Occidentalen colaboración con WorldFish, mientras que Nigeria ha incorporado objetivos para la economía azul en su política nacional de pesca y acuicultura.
Las innovaciones para impulsar la economía azul están listas para ponerse en práctica, como se demostró recientemente en el Foro Mundial de la Alimentación, donde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura reconoció a quienes trabajan por unos sistemas alimentarios acuáticos sostenibles, incluido WorldFish, con el Reconocimiento Técnico Mundial.
La pieza que falta, por tanto, es una inversión sostenida y específica. La brecha de inversión en la acuicultura africana asciende a12.000 millones de dólares, una cifra pequeña en comparación con los posibles rendimientos.
Se estima que la economía azul de África genera actualmente 300.000 millones de dólares y 49 millones de empleos. Esta cifra podría aumentar a405.000 millones de dólaresen 2030 y llegar hasta los 576.000 millones de dólares en 2063, año en que proporcionaría 78 millones de empleos.
Para hacer realidad este potencial se necesitan modelos de financiación que combinen capital público, privado y filantrópico, y que recompensen resultados cuantificables en nutrición, resiliencia y medios de vida.
Una economía azul próspera
África cuenta con todos los elementos necesarios para una revolución azul transformadora. La ciencia está lista. La conectividad digital está muy extendida. La demanda urbana crece rápidamente.
Con medidas de apoyo normativo, como incluir los alimentos acuáticos en las estrategias nacionales de alimentación, nutrición y clima, los programas de protección social, la microfinanciación y la cooperación entre mercados regionales, los inversores entrarán en el sector y aprovecharán oportunidades que favorecerán no solo a África, sino también a la seguridad alimentaria y climática regional y mundial.
Una economía azul próspera aguarda a las puertas de África y debemos aprovechar este momento.



