La generación Z tiene casi cinco veces más probabilidades de recibir asesoramiento financiero de las redes sociales que las personas de 41 años o más.
La confianza, la rendición de cuentas y la protección contra las estafas son atributos importantes de las redes sociales, que les permiten dar cabida a quienes ofrecen asesoramiento financiero.
En el contexto actual, han proliferado los «finfluencers» —influencers que ofrecen asesoramiento financiero—, cuyo mercado se estima en 104.000 millones de dólares.
La nueva generación de inversores se mueve en la intersección entre la tecnología y la ansiedad financiera. La generación Z vio a sus padres afrontar la crisis financiera de 2008 y puede haberse visto afectada por sus secuelas. Al comenzar su vida adulta, estos «zoomers» se ven obligados a lidiar con alquileres y precios de la vivienda disparados, una inflación creciente y un mercado laboral difícil.
Al mismo tiempo, la generación Z nació en la edad de oro de Internet y la tecnología. Creció junto a gigantes tecnológicos emergentes como Facebook, YouTube y el iPhone, todos lanzados a mediados de la década de 2000. Por eso, es natural que la generación Z tenga casi cinco veces más probabilidades de buscar asesoramiento financiero en las redes sociales que los adultos de 41 años o más.
Dadas estas características únicas, la tecnología de inversión debe adaptarse a esta generación: como herramienta para educar y proteger a los futuros inversores, y para asegurarse de que la utilicen. Las plataformas especializadas ofrecen una combinación de confianza, rendición de cuentas y protección contra las estafas, y se perfilan como una opción destacada para la forma en que invertirá la generación Z.
La importancia de la confianza para los finfluencers
La generación Z se guía por valores distintos a los de generaciones anteriores al evaluar sus opciones bancarias y de inversión. Ha heredado de los millennials su falta de confianza en las instituciones financieras tradicionales, una tendencia que se refleja en el número de seguidores de los influencers: los principales «finfluencers» de TikTok tienen millones de seguidores. En cambio, Fidelity y Blackrock han atraído a un número modesto de seguidores.
Esta brecha de atención también indica que, para atraer a los futuros inversores, las instituciones financieras tradicionales deben hacer más que pasarse a canales nuevos con la esperanza de captar a los jóvenes. Es más probable que la generación Z confíe en plataformas y aplicaciones nuevas, ajenas a las empresas tradicionales y diseñadas específicamente para atraer a los futuros inversores y responder a sus necesidades.
Además, los jóvenes quieren expresarse, no limitarse a leer boletines de corredores o artículos financieros de los medios tradicionales. Quieren crear contenido, no solo consumirlo. Las plataformas de inversión deberían convertirse en espacios de debate donde cada usuario pueda compartir sus ideas u opiniones.
La generación Z da prioridad a una experiencia personalizada y a la sostenibilidad, y considera fiable la presencia en múltiples canales; las plataformas centradas en estas características son la mejor manera de mejorar la alfabetización financiera de la próxima generación de inversores.
Rendición de cuentas integrada
En cuanto a la calidad del asesoramiento, las plataformas especializadas pueden incorporar —y de hecho incorporan— la rendición de cuentas en sus operaciones. Hay varias maneras de hacerlo: TipRankshace un seguimiento del rendimiento de sus asesores y lo mide; eToroclasifica a sus asesores por niveles; y Qure.Finance, la plataforma de inversión social que cofundé, clasifica a los creadores de contenido según el rendimiento histórico de sus carteras.
Estos mecanismos de rendición de cuentas son aún más sólidos cuando se acompañan de información adicional, como la antigüedad de la cuenta y enlaces a perfiles en redes sociales, lo que dificulta que los asesores de baja calidad moneticen sus consejos. Al dar prioridad a la rendición de cuentas, las plataformas de inversión ayudan a una nueva generación de inversores a hacer las comprobaciones necesarias y determinar a quién deberían seguir sus consejos.
Al convertir la rendición de cuentas en un aspecto clave de la creación de contenido, las plataformas invierten en la calidad actual y futura de sus herramientas de inversión. Los nuevos inversores que quieren monetizar sus conocimientos pueden ganarse la confianza de quienes esperan asesorar e inspirar, y así crear una economía circular de asesoramiento sobre inversiones. Los «finfluencers» —influencers que comparten conocimientos financieros— representan una parte creciente de una enorme economía de creadores de contenido, cuyo mercado se estima en 104.000 millones de dólares.
Al convertir la rendición de cuentas en un aspecto clave de la creación de contenido, las plataformas invierten en la calidad actual y futura de sus herramientas.
Tim Tkachenko, director de tecnología y cofundador de Qure.Finance
La posibilidad de protegerse contra las estafas
Incluso los nativos digitales como la generación Z pueden ser víctimas de un engaño. Más de la mitad de las personas que denunciaron pérdidas por estafas de inversión en 2021 dijeron que la estafa comenzó en las redes sociales. Las estafas de inversión representaron el 37 % de las pérdidas denunciadas por fraudes originados en las redes sociales en 2021.
Muchas estafas en las redes sociales incluyen esquemas de «inflar y vender» en torno a nuevas criptomonedas, por lo que las plataformas podrían reducir los riesgos para los inversores seleccionando qué criptomonedas incluir. También pueden permitir que solo publiquen contenido titulares de cuentas verificadas, que respondan por sus conocimientos. Estas funciones sencillas, basadas en la tecnología, podrían brindar una protección considerable, dado que los inversores minoristas de Estados Unidos pierden unos 770 millones de dólares al año por fraudes iniciados en plataformas de redes sociales.
Las plataformas especializadas pueden ofrecer un entorno más seguro donde los jóvenes inversores compartan sus ideas y aprendan de los finfluencers en quienes confían, en lugar de unirse a un chat grupal de Telegram administrado por participantes anónimos y no verificados.
La forma cambiante en que la generación Z usa las redes sociales frente a los buscadores indica que es más probable que confíe en herramientas de inversión que funcionan como sus redes sociales favoritas, interactúe con ellas y las use de forma constante. A medida que estas plataformas compiten por hacerse un lugar en el mercado, sus desarrolladores deben hacer que su funcionamiento resulte atractivo para la próxima generación de inversores e incorporar de forma proactiva funciones diseñadas para generar confianza, exigir responsabilidad a los creadores de contenido y proteger a los nuevos inversores contra las estafas.
La generación Z está dispuesta a usar la tecnología para invertir, así que corresponde a los creadores de plataformas garantizar que hayan creado un espacio seguro y acogedor donde la próxima generación de inversores pueda aprender y prosperar.



