La reciente volatilidad del mercado de las monedas estables, como el colapso de TerraUSD, ha suscitado inquietud sobre la estabilidad y fiabilidad de estos activos digitales.
Sin embargo, un análisis exhaustivo de 334 paridades cambiarias históricas desde 1800 revela valiosas lecciones para las monedas estables que hoy afrontan desafíos.
Al prestar atención a las lecciones de la historia, los responsables de formular políticas y los emisores de monedas estables pueden trabajar para construir un ecosistema de activos digitales más estable y fiable.
La reciente volatilidad del mercado de las monedas estables, desde el colapso de TerraUSD hasta la pérdida de la paridad de TrueUSD, ha intensificado la inquietud sobre la estabilidad y fiabilidad de estos activos digitales.
Nuestra encuesta a más de 3.350 consumidores muestra que estos incidentes han llevado a muchos a cuestionar la estabilidad de las monedas estables: solo el 18% de los consumidores espera que prosperen, mientras que el 42% prevé que desaparezcan.”
Sin embargo, los desafíos que afrontan las monedas estables no son del todo nuevos: un análisis exhaustivo de 334 paridades cambiarias históricas desde 1800 —situaciones en las que el banco central o el Gobierno de un país fija el tipo de cambio de su moneda— revela valiosas lecciones.
Nuestro análisis de este conjunto de datos único, que abarca más de 300 paridades cambiarias desde 1800, concluyó que solo sobrevivió el 14% de ellas y que la duración mediana de las paridades fallidas o discontinuadas osciló entre 8 y 10 años.
Análisis histórico de las paridades cambiarias
Del 51% restante, el 30% se abandonó, el 6% se incorporó al sistema del euro y solo el 14% sobrevivió. Las paridades que tuvieron éxito se encontraron con mayor frecuencia en países más pequeños y autocráticos o en economías exportadoras de petróleo con un sólido respaldo financiero.

A los países más grandes y a los regímenes más democráticos les costó mantener paridades duraderas. Varios factores contribuyeron al fracaso de las paridades cambiarias históricas, lo que ofrece una advertencia a los emisores de monedas estables.
La inestabilidad macroeconómica, como la inflación elevada y unas finanzas públicas insostenibles, a menudo socavó la capacidad de un país para defender su paridad. Los ataques especulativos de operadores que detectaban vulnerabilidades también provocaron con frecuencia el colapso de los tipos de cambio fijos.
Estos hallazgos tienen claros paralelismos con el mercado de las monedas estables. Muchas de ellas, como TerraUSD, dependen de algoritmos complejos y de tokens secundarios para mantener su paridad, lo que las hace vulnerables a la presión especulativa y a las fluctuaciones de precios de los criptoactivos subyacentes. Incluso monedas estables más grandes y consolidadas, como USDC, han afrontado dificultades en momentos de tensión en los mercados.
La transparencia y la credibilidad también resultan ser factores cruciales. Históricamente, las paridades cambiarias con las tasas de supervivencia más altas contaban con abundantes reservas, una política monetaria creíble y un marco claro basado en reglas. En cambio, los emisores opacos de monedas estables, como Tether, cuyas prácticas de reserva pueden considerarse cuestionables, tienen una ardua tarea para convencer a los mercados de su compromiso a largo plazo con la paridad.
La concentración del mercado de las monedas estables, donde Tether representa más de dos tercios del sector, es otra señal de alarma. Esto refleja el predominio del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial, que aumentó la vulnerabilidad de las monedas vinculadas a las fluctuaciones más amplias del dólar. Una crisis de confianza en Tether podría tener efectos en cadena en todo el ecosistema cripto.
Aunque la novedad de las criptomonedas introduce dinámicas nuevas, los precedentes históricos son claros: mantener una paridad cambiaria estable es un desafío enorme y la mayoría de los intentos fracasan. Los emisores de monedas estables deben atender a las lecciones del pasado si quieren tener alguna posibilidad de ser viables a largo plazo.
La necesidad de normas mundiales para las monedas estables
Una regulación integral será crucial a este respecto. Medidas como las auditorías independientes obligatorias, los requisitos de reservas y los límites a la emisión y el reembolso podrían contribuir a profesionalizar el mercado de las monedas estables y mejorar su resiliencia. La coordinación internacional en torno a estas normas será clave, ya que el carácter mundial de las criptomonedas hace que los esfuerzos nacionales por sí solos sean insuficientes.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial el uso responsable de la cadena de bloques?
Por supuesto, quedan preguntas por resolver. ¿Cómo abordarán los reguladores las monedas estables respaldadas por algoritmos? ¿Qué papel debería desempeñar la gobernanza para garantizar que los emisores cumplan su mandato? Son aguas inexploradas, pero los registros históricos ofrecen una clara advertencia: sin salvaguardias rigurosas, las monedas estables corren el riesgo de sufrir el mismo destino que innumerables paridades cambiarias fallidas anteriores.
A medida que madura la industria cripto, las monedas estables fiables serán fundamentales para su adopción generalizada. Pero el camino por delante está lleno de desafíos. Al atender a las lecciones de la historia, los responsables de formular políticas y los emisores de monedas estables pueden trabajar para construir un ecosistema de activos digitales más estable y fiable. La alternativa es repetir la volatilidad y el contagio que han asolado los regímenes cambiarios del pasado.



