La tasa de inflación en EE. UU. ha registrado su mayor aumento anual en más de 30 años.
Los combustibles, el transporte y los productos cárnicos están experimentando algunas de las subidas más pronunciadas.
A continuación, una visualización que muestra este cambio.
En los últimos meses, los precios han subido en varios sectores de la economía y la población está tomando nota. Un indicador de ello es que el interés de búsqueda del término «inflación» es mayor que en cualquier otro momento de la última década.
Los datos recientes de la Oficina de Estadísticas Laborales ponen de relieve el aumento generalizado de los costos y muestran que este año algunos sectores están experimentando subidas rápidas de precios.
¿Dónde está afectando más la inflación?
Desde 1996, la Reserva Federal ha orientado su política monetaria a mantener una inflación anual del 2%. En general, durante las últimas dos décadas, la inflación en EE. UU. se ha mantenido habitualmente a uno o dos puntos porcentuales de ese objetivo.
En este momento, la mayoría de las categorías de precios lo superan, algunas de manera notable. Así han evolucionado las distintas categorías de gasto de consumo en los últimos 12 meses:
Entre estas categorías generales, los combustibles y el transporte son claramente los más afectados.
Un análisis más detallado de los datos también revela matices. A continuación, examinamos cinco ámbitos del gasto de consumo especialmente afectados, cuánto han subido los precios durante el último año y por qué están aumentando tan rápido:
1. Gasolina (+50%)
Los consumidores están consternados: el precio en las gasolineras ha subido más de un dólar por galón respecto al año anterior.
En pocas palabras, el aumento de la demanda y las limitaciones de la oferta mundial están elevando los precios. Aunque los precios han subido, la producción de petróleo de EE. UU. se ha recuperado lentamente de la pandemia, ya que las compañías petroleras estadounidenses temen que haya un exceso de oferta en el mercado.
Mientras tanto, el presidente Biden ha señalado que la inflación es una «máxima prioridad», pero el Gobierno dispone de pocas herramientas para frenar el aumento de los precios. Por ahora, Biden ha instado a la Comisión Federal de Comercio a examinar qué papel desempeñan las compañías energéticas en la subida de los precios de la gasolina.
2. Gas natural (+28%)
Los precios del gas natural han subido por motivos similares a los de la gasolina. La oferta tarda en reactivarse, y la producción de petróleo y gas natural en el golfo de México se vio afectada negativamente por el huracán Ida en septiembre.
En comparación con el invierno anterior, los gastos de calefacción de los hogares podrían aumentar hasta un 54%. Se estima que el 60% de los hogares de EE. UU. calienta sus viviendas con combustibles fósiles, por lo que el aumento de los precios casi con seguridad afectará al gasto de consumo durante las fiestas.
3. Vehículos usados (+26%)
La escasez mundial de semiconductores está causando caos en varias industrias, pero la automovilística se ha visto especialmente afectada. Los vehículos modernos pueden contener más de mil chips, por lo que las limitaciones de la oferta han paralizado la producción de casi un millón de vehículos solo en EE. UU. Esta escasez de chips está repercutiendo en el mercado de vehículos usados, cuyos precios subieron un 26% en un solo año. El sector del alquiler de automóviles también registró un aumento de casi el 40% durante el mismo período.
4. Carnes (+15%)
Los productores de carne se enfrentan a varios obstáculos, lo que se traduce en precios más altos para los consumidores en la caja. Los costos de transporte y combustible contribuyen al aumento de los precios. La disponibilidad limitada de mano de obra también supone un problema para el sector, agravado por las medidas relacionadas con la COVID-19. Como categoría general, la inflación es alta, pero en algunas categorías específicas de productos animales, como la carne de res sin cocinar y el tocino, las tasas de inflación han alcanzado los dos dígitos en los últimos 12 meses.
5. Muebles y ropa de cama (+12%)
Varios factores influyen en esta categoría. El aumento de los precios de la madera y de otras materias primas a principios de año ha tenido efectos evidentes. Además de los materiales, transportar estos voluminosos productos ha sido todo un desafío debido a problemas en las cadenas de suministro mundiales, como la congestión en los puertos.
Cómo podría influir la inflación en el gasto de consumo
El aumento de los precios afecta inevitablemente a la economía, ya que los consumidores ajustan sus hábitos de compra.
Según una encuesta, el 88% de los estadounidenses afirma estar preocupado por la inflación en EE. UU. Estas son las cinco principales áreas en las que los consumidores prevén reducir sus gastos:
¿Seguirá aumentando la inflación en 2022?
Muchos expertos creen que la inflación en EE. UU. se desacelerará de cara a 2022, aunque no hay consenso al respecto.
Una mejora de la oferta de semiconductores y una reducción de la congestión portuaria en todo el mundo podrían ayudar a frenar la inflación si nada sale gravemente mal. Dicho esto, si los últimos años sirven de indicación, los acontecimientos inesperados podrían cambiar la situación en cualquier momento.
A corto plazo, los consumidores tendrán que acostumbrarse al impacto de los precios.





