Suecia podría dejar de usar efectivo en 2023

Swedish kronor notes in the 500 kronor denomination worth about $77.75 USD are seen in this photo illustration taken in Stockholm February 2, 2011. REUTERS/Bob Strong (SWEDEN - Tags: BUSINESS) - BM2E7230VN301
A poll has found that various Swedish retailers expect to stop accepting cash by 2025.Image: REUTERS/Bob Strong
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En resumen

Suecia está dejando atrás el efectivo en favor de las tarjetas y las aplicaciones de pago móvil. Según un nuevo estudio, el país va camino de abandonarlo por completo en 2023, aunque los comercios prevén seguir aceptándolo durante un par de años más.

¿Ha muerto el efectivo?

¿Te has dado cuenta de que, con los años, has empezado a usar tus tarjetas o aplicaciones de pago móvil mucho más que el efectivo? No eres la única persona, y esta tendencia ha ido en aumento en otros países del mundo. En China, por ejemplo, el efectivo está desapareciendo rápidamente, y los pagos móviles se duplicaron el último año. Suecia también ha estado prescindiendo del efectivo a un ritmo cada vez mayor durante los últimos años, y los expertos predicen que falta poco para que el país prescinda por completo del efectivo.

De hecho, Suecia podría ser completamente digital en tan solo unos años, si hemos de creer a los investigadores Niklas Arvidsson, de KTH, y Jonas Hedman, de la Copenhagen School of Economics. Ambos estiman que los comercios suecos dejarán de usar o aceptar efectivo en 2023, como muy pronto.

Una encuesta a diversos comercios suecos reveló que cerca de la mitad espera dejar de aceptar efectivo para 2025. Actualmente, el 97 por ciento de todos los comercios acepta pagos en efectivo, pero solo el 18 por ciento de las transacciones se realiza realmente en efectivo.

¿Tarjeta o teléfono inteligente?

Curiosamente, los pagos móviles no están teniendo mucho éxito. Las tarjetas de crédito y débito son el principal medio de pago, y las aplicaciones de pago móvil representan apenas el 0,4 por ciento. No está claro por qué parece que tan poca gente las usa; podría deberse a la comodidad, la confianza o simplemente a saber cómo utilizarlas. Según Arvidsson, en general la gente se siente cómoda pagando de alguna manera en formato digital, aunque nunca vea cómo el dinero sale de sus manos.

«Somos un país pequeño que ha tenido una democracia muy estable durante mucho tiempo», afirmó Arvidsson. «Para nosotros, no es un problema que el dinero solo sea visible en un sitio de internet: confiamos en él».

Los consumidores están impulsando en gran medida el cambio, aunque los bancos también han contribuido a que la gente deje de usar efectivo, ya que quieren reducir el riesgo de robos. Los comercios comparten esta opinión.

«Queríamos minimizar el riesgo de robos y atender a los clientes es más rápido cuando pagan con tarjeta», afirma Victoria Nilsson, gerente de una panadería, en declaraciones a la BBC en septiembre. «Las reacciones han sido principalmente positivas».

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