¿Qué es la «economía de protocolos» y cómo está impactando el mundo de las criptomonedas?

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  • La cadena de bloques y la tokenización pueden aportar eficiencia operativa, transparencia y registro de datos en tiempo real a la gestión tradicional de activos.

  • Las economías de tokens impulsan la innovación descentralizada: la «economía de protocolos» utiliza criptomonedas para incentivar a todos los participantes de la cadena y aumentar los efectos de red.

  • La tokenización supone un cambio estructural, como otras olas tecnológicas, por ejemplo internet y la computación en la nube.

Como firma global de gestión de inversiones, Franklin Templeton inició su incursión en los activos digitales en 2019 con el objetivo de poner a prueba una hipótesis sencilla: ¿podrían los nuevos libros de contabilidad distribuidos de la cadena de bloques ofrecer eficiencias operativas y ahorros de costes a nuestra organización?

En aquel momento, gestionábamos internamente las funciones de agente de transferencias para llevar cientos de registros de inversores y transacciones de empresas de nuestros fondos de inversión, una actividad que exige un uso intensivo de libros de contabilidad. Queríamos entender el impacto de trasladar esos registros a la cadena de bloques.

En 2019, presentamos una solicitud ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos para lanzar una versión tokenizada de un fondo del mercado monetario del Gobierno de Estados Unidosfondo del mercado monetario. Esto permitió al agente de transferencias calcular el rendimiento y actualizar a diario el registro de accionistas, lo que ofreció una buena prueba de la eficacia potencial de los libros de contabilidad distribuidos.

Sin embargo, no existía tecnología adecuada para una firma de inversión regulada. Ninguna plataforma podía crear y gestionar valores tokenizados registrados, y tampoco había monederos protegidos criptográficamente que permitieran procesar información de conocimiento del cliente o de prevención del blanqueo de capitales.

Por ello, empezamos a crear nuestra propia tecnología y diseñamos y lanzamos nuestra solución patentada de monedero Gemio, lapila de infraestructura Benjiy un agente de transferencias basado en la cadena de bloques para emitir y gestionar valores en forma de tokens nativos digitales y registrar la titularidad de los fondos mediante la cadena de bloques pública.

Lanzamos nuestro fondo Franklin On-Chain US Government Money Market (FOBXX) a principios de 2022 y, desde entonces, hemos llevado exclusivamente en la cadena de bloques el registro de accionistas de ese producto. Actualmente, el fondo cuenta con más de 700 millones de dólares en activos gestionados en la cadena de bloques.

Aprendizajes sobre la «economía de protocolos»

Nuestros primeros aprendizajes sobre la cadena de bloques —y su «economía de protocolos», basada en la participación abierta, la propiedad descentralizada y la gobernanza impulsada por la comunidad— no tardaron en llegar.

Para registrar nuestras transacciones, teníamos que pagar con el token nativo de esa cadena de bloques, así que debíamos mantener esas monedas en nuestra tesorería. Las cadenas de bloques emiten monedas para incentivar a los validadores —quienes verifican las transacciones de la cadena— y garantizar la integridad de las transacciones.

Estos pagos ayudan a contrarrestar las presiones inflacionarias derivadas de la emisión de monedas. Nos dimos cuenta de que tendríamos que convertirnos en un nodo de validación de esas redes para preservar el valor de los activos de nuestra tesorería.

Muchos recién llegados al ecosistema cripto dudan de que particulares, empresas o instituciones quieran usar criptomonedas para pagar bienes o servicios. Lo que no entienden es que estas monedas sirven para pagar espacio en bloque en el libro de contabilidad de la cadena de bloques.

La criptomoneda emitida por la cadena de bloques es el mecanismo que impulsa sus efectos de red: recompensa a los validadores y los anima a validar aún más transacciones, lo que aumenta el valor de los tokens que poseen.

Otro aprendizaje, al ampliar nuestra actividad tecnológica y de inversión en varios libros de contabilidad de cadenas de bloques, fue que cada una de estas plataformas no solo utiliza su criptomoneda para construir su red, sino que también concede monedas a desarrolladores y proyectos como incentivo para crear aplicaciones que funcionen en su libro de contabilidad.

Cuanto más trabajo de desarrollo se realiza en la red, más monedas se obtienen y mayor es el compromiso de los desarrolladores con el éxito de esa red. Por tanto, estas cadenas de bloques son como Estados nación digitales: los emprendedores crean sus empresas y se implican cada vez más en la red al acumular las monedas de la plataforma.

Nuestros últimos aprendizajes se relacionaban con la forma en que se realiza el comercio en estas plataformas. Los tokens emitidos por estas redes son programables. Cada cadena de bloques publica plantillas de contratos inteligentes y crea una biblioteca de componentes básicos o primitivas digitales que permiten habilitar funciones específicas y a los emprendedores crear aplicaciones interoperables.

Estas propuestas son como piezas de LEGO: permiten que distintos tipos de aplicaciones se integren y se comuniquen automáticamente entre sí. Son protocolos gratuitos y de código abierto para funciones relacionadas con las transacciones.

Estos protocolos funcionales de código abierto son especialmente potentes porque permiten incorporar automáticamente las funciones de una aplicación en otra, fomentando una mayor interacción de los consumidores y creando efectos de red entre los usuarios.

Por ejemplo, una aplicación descentralizada de redes sociales podría permitir a los usuarios reservar un coche directamente desde su interfaz, incorporando la función «reservar un coche» de una aplicación descentralizada de viajes compartidos.

A su vez, eso podría permitir a un usuario recibir la cena de cualquier restaurante situado en su ruta, integrando la función «hacer un pedido de comida» de una aplicación descentralizada de reparto de comida en cada restaurante disponible que aparezca en el mapa geolocalizado de la aplicación de viajes compartidos.

Toda esta cadena de transacciones podría producirse sin que los tres proveedores de las aplicaciones tuvieran que desarrollar nada ni celebrar acuerdos contractuales entre sí.

Cada acción generaría una transacción. Cuantas más transacciones haya que registrar, mayor será la demanda de la criptomoneda nativa de la cadena de bloques para pagarlas. Para impulsar este círculo virtuoso, las aplicaciones recompensan a los usuarios con tokens que reconocen su contribución al éxito de la aplicación y de la cadena de bloques.

Cada una de las aplicaciones descentralizadas de redes sociales, viajes compartidos y reparto de comida puede conceder tokens. Esto crea una comunidad de usuarios incentivados e impulsa aún más los efectos de red. El crecimiento de cada aplicación y de la red subyacente contribuye a aumentar el valor de la criptomoneda de la cadena de bloques y de los tokens de la aplicación. La Figura 1 ilustra estas dinámicas.

Figura 1: Cómo impulsan las criptomonedas y los tokens la economía de protocolosImage: Franklin Templeton

Un motor del crecimiento económico

Tras crear nuestra infraestructura de activos digitales de forma nativa dentro del ecosistema de la cadena de bloques, Franklin Templeton entiende ahora que estos protocolos probablemente transformarán el funcionamiento de la economía e impulsarán nuestra próxima ola de crecimiento. Creamos un equipo de inversión dedicado exclusivamente a estas oportunidades basadas en tokens para ofrecer ese crecimiento a nuestros inversores.

Como muestra la Figura 2, cuatro tecnologías definen la «era de la informática»: la computación, las redes, el cifrado y las comunicaciones. Cada una ha atravesado tres etapas de avance, desde mediados de la década de 1960, cuando la miniaturización de los componentes electrónicos permitió la aparición de los primeros ordenadores comerciales.

La cadena de bloques y los protocolos descritos en este artículo representan una cuarta ola de innovación.

Figura 2: Evolución de la tecnología en la era de la informática comercialImage: Franklin Templeton

Estas tecnologías hacen posibles las economías en red. Hasta finales de la década de 1980, las redes que generaban eran propietarias. Por ejemplo, las aerolíneas desarrollaron el sistema SABRE para automatizar las reservas de vuelos.

El aumento de la productividad fue transformador: un único agente podía completar mucho más rápido una transacción con un cliente y atender a muchos más, lo que dio lugar a una economía de servicios. Esto empezó a cambiar en la década de 1990, como muestra la Figura 3.

Figura 3: Evolución de las economías basadas en redesImage: Franklin Templeton

Los ordenadores personales, internet y los protocolos de comunicación de código abierto allanaron el camino a la economía de la información, en la que un sitio web podía ofrecer servicios a muchas personas a la vez y estas podían realizar tareas por sí mismas sin necesitar un agente. Esto volvió a generar un notable aumento de la actividad de los consumidores.

Una tercera evolución, entre las décadas de 2000 y 2010, dio lugar a ecosistemas de arquitectura abierta basados en la nube e impulsados por poderosos intermediarios. Surgieron plataformas que conectaban a numerosos compradores y vendedores.

Sin embargo, la propia plataforma controlaba el acceso y captaba un valor considerable para el proveedor de la plataforma y sus accionistas, a menudo a costa de los consumidores y las empresas que impulsan sus efectos de red.

Hoy, los protocolos transaccionales y las cadenas de bloques nos encaminan hacia una economía más abierta, de código abierto y descentralizada, impulsada por las interacciones entre pares, sin intermediarios que dirijan la actividad o se queden con una parte desproporcionada de los beneficios.

Las criptomonedas y los tokens pueden resultar desconocidos e intimidantes para muchas personas. Sin embargo, son mecanismos de incentivo concebidos para alinear los intereses de consumidores y empresas y permitir la aparición de plataformas potentes, impulsadas por efectos de red que recompensan económicamente a todos los participantes en lugar de depender de un actor centralizado.

Esta visión recibe cada vez más reconocimiento en todo el mundo. Por ejemplo, el informe de 2023 del Foro Económico Mundial,Tokenización en los mercados financierosdescribe cómo la tokenización puede transformar los mercados de capitales al permitir una mayor eficiencia, transparencia y accesibilidad.

Sus investigaciones coinciden con nuestros hallazgos y refuerzan la idea de que la tokenización no es una innovación de nicho, sino que podría redefinir el funcionamiento de los sistemas financieros.

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