Se estima que 29,6 millones de niños desamparados, huérfanos y abandonados viven en India, de los cuales apenas hasta 4.000 son adoptados cada año.
Aunque miles de futuros padres esperan adoptar en India, la adopción sigue asociada a un estigma que disuade a muchos de optar por esa vía.
Es necesario impulsar un movimiento social que haga que se considere la adopción antes que otras alternativas, como la gestación subrogada o la fecundación in vitro (FIV).
Hay muchas etapas de la vida que cambian el rumbo de nuestras vidas. Convertirse en padre o madre es uno de esos momentos decisivos. La maternidad y la paternidad cambian nuestra forma de vivir y de pensar. Cuando nuestra hija llegó a nuestras vidas, mediante la adopción, a los cuatro meses de edad, las cambió para mejor a todas.
Cuando decidimos adoptar, nos inscribimos en la Autoridad Central de Recursos para la Adopción, organismo nodal para la adopción en India (CARA), un requisito legal. Tras esperar dos años y medio, nos asignaron una bebé y, después de completar los trámites legales, la recibimos en nuestra familia.
Nuestra hija es muy feliz y llena de energía, pero sus padres biológicos la abandonaron en un bosque. Allí la picaron insectos y contrajo infecciones bacterianas. Gracias al equipo de ambulancia de los servicios de emergencia, se salvó. Aunque nos advirtieron que corría el riesgo de padecer una enfermedad renal, afortunadamente nuestra hija goza de buena salud. Cuento esta historia tan personal para llamar la atención de todos sobre el problema de los niños abandonados en India.
India tiene un grave problema de niños sin padres
Se estima que hay 29,6 millones de niños desamparados, huérfanos y abandonados en India; de ellos, según CARA, ni siquiera 500.000 reciben atención en instituciones y apenas entre 3.000 y 4.000 son adoptados cada año.
En julio de 2022, había más de 16.000 futuros padres en India a la espera de recibir una propuesta de adopción, pero el número de niños legalmente disponibles para la adopción es mucho menor. Además, casi 260.000 niños viven en 7.000 instituciones de cuidado infantil (CCI, por sus siglas en inglés) del país.
En India, si no hay una familia que pueda cuidar de un niño huérfano o abandonado, interviene el gobierno. Sin embargo, solo pueden ser adoptados por personas ajenas a la familia los niños abandonados que no pueden ser atendidos por la familia extensa. Se trata de una situación paradójica: hay muchos padres dispuestos a adoptar, pero no muchos niños disponibles para la adopción entre los millones de menores abandonados o huérfanos.
Cuando se abandona a un niño (normalmente, justo después del nacimiento), a menudo se le deja en condiciones inhumanas: se le arroja a un basurero o se le deja entre arbustos o al borde de la carretera, entre otros lugares. A veces, los recién nacidos abandonados apenas están cubiertos. Quedan expuestos a temperaturas extremas, lluvia, picaduras de insectos y lesiones que afectan a su salud y bienestar general; algunos de estos niños no sobreviven. Esto vulnera el derecho fundamental a vivir con dignidad humana que consagra el artículo 21 de la Constitución de India.
Las CCI están autorizadas a recibir a niños abandonados y también instalan cunas, moisés, buzones para bebés y otros espacios donde las personas pueden dejarlos de forma segura. Sin embargo, lamentablemente, muchas veces no se utilizan estos espacios seguros. Puede que la gente no sepa que existen o tema que la vean al usarlos, que la capten las cámaras de videovigilancia o que la detenga la policía, entre otros motivos. Por eso, prefiere abandonar al niño de forma inhumana antes que entregarlo de manera segura y voluntaria.
El problema es complejo y difícil de abordar. Para resolver la falta de puntos de entrega de bebés y de información sobre ellos, los ministerios de Desarrollo de la Mujer y la Infancia y de Transporte por Carretera y Carreteras, junto con sus departamentos internos, deben trabajar para hacer obligatoria la señalización de las cunas y aplicarla en toda India. Gracias a mi campaña para «Hacer obligatoria la señalización de las cunas», India se ha convertido en el primer país del mundo en introducir esta señalización.
Además, el gobierno podría ofrecer más apoyo a quienes estén considerando abandonar a sus hijos y fomentar el uso de las cunas. Debería ofrecer asesoramiento para evitar el abandono y apoyo económico a quienes no puedan hacerse cargo de los gastos de sus hijos, entre otras medidas.
Razones de las bajas tasas de adopción en India
Las bajas tasas de adopción en India obedecen a múltiples causas. En primer lugar, no hay suficientes niños disponibles para la adopción, porque la proporción entre los niños abandonados o huérfanos (29,6 millones) y los que reciben atención en instituciones (500.000) está muy desequilibrada; además, muchos de los niños que reciben atención no reúnen los requisitos para ser adoptados. A esto se suman los persistentes estigmas sociales relacionados con la casta, la clase social y la genética, que siguen siendo un importante factor disuasorio. Incluso hoy, la mayoría de las familias en India no consideraría adoptar a un niño cuyo linaje parental se desconoce; esa actitud debe cambiar.
Incluso las parejas infértiles a menudo no consideran la adopción. Paradójicamente, mientras millones de niños carecen de padres, aumenta el número de parejas con problemas de infertilidad. Según la Sociedad India de Reproducción Asistida, 27,5 millones de parejas, es decir, casi una de cada seis parejas que viven en zonas urbanas de India, tienen problemas de fertilidad.
Mejorar la adopción infantil en India
Nos encontramos ante lo que podría llamarse una situación del «huevo y la gallina». La mejor estrategia en estos casos es optar por un enfoque de «empuje» o de «atracción». Un problema complejo como este requiere un fuerte impulso institucional basado en la demanda. Este impulso puede iniciarse fácilmente mediante el Modelo Ciudadano-Privado-Gobierno-Institución (CPGI). India ha mejorado las tasas de alfabetización y la calidad de la educación, ha reducido la brecha de género y la malnutrición, y ha mejorado las tasas de mortalidad infantil, entre otras cosas. Sin embargo, estos objetivos se refieren a niños que ya forman parte del sistema institucional o pertenecen a una unidad familiar, independientemente de su estrato demográfico o económico.
Aumentar las tasas de adopción en India también debe ser un objetivo de las instituciones internacionales, como las Naciones Unidas. Además, el movimiento para promover la adopción debe inspirarse en programas exitosos, como el movimiento institucionalizado de donación de órganos. «Organ India» sensibiliza sobre la donación y el trasplante de órganos a través de las redes sociales, películas, animación, radio, televisión, blogs y otros medios. También organiza sesiones en escuelas, universidades, hospitales, empresas, complejos residenciales y asociaciones de bienestar de todo el país. Asimismo, lleva a cabo campañas para que las personas se comprometan a donar sus órganos, con la participación de celebridades que hacen ese compromiso e inspiran a la ciudadanía a hacer lo mismo.
Necesitamos un movimiento de este tipo, quizá llamado «Adopt India», que aborde las carencias, elimine el estigma social y sitúe la adopción como «primera opción» antes que otras alternativas, como la gestación subrogada o la fecundación in vitro (FIV).
Las empresas de India podrían ofrecer incentivos y prestaciones adicionales a los empleados que adopten niños, al igual que hacen para promover la actividad física, la participación en causas sociales o incluso beneficios económicos directos en efectivo o acciones. Algunas empresas, como NatWest, Cyient, Cure.fit y Diageo, están abriendo camino en este ámbito en India.
Es muy necesario realizar un estudio detallado de las parejas de clase media sin hijos que han prosperado y alcanzado el éxito. Debemos analizar sus actitudes hacia la adopción, crear perfiles tipo y diseñar estrategias para fomentar que el mayor segmento de India se plantee adoptar.
India seguirá siendo uno de los países más jóvenes hasta 2050. En cualquier país, los niños son su principal activo para el futuro. Para aprovechar esta ventaja demográfica, necesitan una crianza guiada. Por eso, es importante reorientar nuestras políticas hacia la infancia para darles una oportunidad mejor en la vida.



