Está previsto que el Banco Central Europeo (BCE) acometa su primera subida de los tipos de interés desde 2011, mientras se dispara la inflación.
La medida llega tras el recorte de las previsiones de crecimiento económico de la eurozona para 2022 por parte de la Comisión Europea, del 2,3% al 1,4%.
La caída del euro hasta la paridad con el dólar por primera vez en dos décadas también plantea problemas al BCE: permitir que la moneda siga cayendo agrava la inflación, pero la estrategia contraria podría perjudicar el crecimiento.
Estas son cinco preguntas clave que afronta el BCE a medida que se oscurecen las perspectivas económicas.
Está previsto que el Banco Central Europeo suba los tipos de interés esta semana por primera vez desde 2011. Sin embargo, los mercados ya se adelantan y se centran en la trayectoria de las subidas más allá del jueves, mientras se oscurecen las perspectivas económicas.
Las perspectivas se vuelven más inciertas día a día porque la inflación sigue acelerándose y el crecimiento se desacelera con fuerza.
«El dilema al que se enfrenta el BCE es más grave que el de cualquiera de los otros grandes bancos centrales», afirmó Silvia Ardagna, responsable de investigación económica europea en Barclays.
Estas son cinco preguntas clave para los mercados.
1. Entonces, ¿esta semana tendremos una subida moderada de los tipos?
Lo más probable. Es casi seguro que el BCE subirá los tipos de interés, y ya ha señalado un aumento de 25 puntos básicos (pb) para contener la inflación, que alcanza un máximo récord del 8,6%. La última subida de tipos fue en 2011. Su tipo de depósito, del -0,5%, permanece en terreno negativo desde 2014.
No se descarta una subida mayor, de 50 pb, especialmente dada la debilidad del euro, pero algunos analistas consideran que es improbable debido a la preocupación por el crecimiento.
«En la situación actual, los mercados interpretarían una subida superior a 25 pb como una señal muy restrictiva», afirmó Martin Wolburg, economista sénior de Generali Investments.
2. ¿Cuál es el plan del BCE para contener las tensiones en el mercado de bonos?
Está previsto que el BCE anuncie un nuevo instrumento contra la fragmentación en respuesta al repunte de los rendimientos de los bonos, que ha afectado con mayor dureza a los países más endeudados.
Los responsables de política monetaria están sopesando si deberían anunciar el volumen y la duración de un nuevo programa de compra de bonos, según dijeron recientemente fuentes a Reuters.
Anunciar un volumen elevado podría reforzar la confianza en el compromiso del BCE de combatir los llamados riesgos de fragmentación, pero podría decepcionar a los inversores si el volumen fuera demasiado pequeño. Mientras tanto, una nueva crisis política en Italia está ejerciendo más presión al alza sobre los costes de financiación del país.
«Cuanto más sólido diseñen el instrumento, menor será el riesgo de que los mercados lo pongan a prueba», afirmó Reinhard Cluse, economista jefe para Europa de UBS.
3. ¿Qué implica el debilitamiento de las perspectivas de crecimiento para las subidas de tipos?
Los inversores querrán saber si sigue siendo posible una subida mayor de los tipos del BCE en septiembre —señalada el mes pasado como una posibilidad—, sobre todo porque las perspectivas de crecimiento se han deteriorado en las últimas semanas ante el aumento de los temores sobre el suministro de gas a Europa.
Los mercados monetarios han empezado a moderar sus expectativas sobre la magnitud del endurecimiento monetario del BCE, y los analistas afirman que la oportunidad para subir los tipos podría cerrarse antes de lo esperado.
«Unas perspectivas económicas más débiles afectarán a la trayectoria de endurecimiento del BCE», afirmó Wolburg, de Generali Investments, cuyo escenario base para el tipo de depósito es del 1,25% a finales de 2023.
4. ¿Prevé el BCE una recesión?
Las próximas previsiones económicas del BCE se publicarán en septiembre, pero sin duda preguntarán a su presidenta, Christine Lagarde, qué opina sobre las perspectivas.
La reunión del jueves coincide con la fecha de finalización del mantenimiento anual del mayor gasoducto individual que transporta gas ruso a Alemania. Los temores a que Rusia corte el suministro de gas a Europa han aumentado la preocupación por una recesión.
La Comisión Europea prevé ahora que la economía de la eurozona crezca un 1,4% el próximo año, frente al 2,3% previsto anteriormente.
«Reconocerán que una recesión es un escenario de riesgo razonable, pero en este momento no es su escenario base», afirmó Andrew Mulliner, responsable de Estrategias Globales de Renta Fija Agregada en Janus Henderson.
5. ¿Le preocupa al BCE la debilidad del euro?
La caída del euro hasta la paridad con el dólar por primera vez en dos décadas plantea un problema al BCE. Permitir que la moneda siga cayendo agrava la inflación, que ya está muy por encima del objetivo del 2%. Una postura más restrictiva para apuntalar la moneda, o subidas de tipos más rápidas, podría perjudicar el crecimiento.
Sin embargo, se considera improbable que se tomen medidas para impulsar el euro.
«Saben que quedar atrapados en ese ciclo de intentar respaldar la moneda con medidas de los bancos centrales es bastante peligroso, porque obliga a endurecer demasiado la política monetaria, lo que perjudica a la economía y a la moneda», afirmó Mulliner, de Janus Henderson.








