Para hacer frente al cambio climático, el mundo debe avanzar hacia una economía circular con bajas emisiones de carbono.
Se necesita una mayor inversión en proyectos ecológicos más pequeños que apoyen a las comunidades locales.
Los proyectos en India muestran cómo puede reproducirse en todo el mundo un cambio transformador.
Al conducir desde el aeropuerto de Mumbai hacia el suburbio de Bandra, se contempla el enlace marítimo Bandra-Worli, una obra maestra de la ingeniería que reduce el tiempo de viaje un 70 %. También brinda la oportunidad de cruzar en coche el hermoso mar Arábigo, una experiencia en sí misma.
Al girar a la derecha, se llega a otra obra maestra hasta ahora poco conocida, pero que merece celebrarse tanto como el enlace marítimo. Bajo un paso elevado, al final del enlace, se encuentra una activa instalación de recuperación de materiales (MRF, por sus siglas en inglés) que gestiona 10 toneladas de residuos al día. La instalación, gestionada por la ONG Aasra con el apoyo del PNUD, socios del sector privado y la Corporación Municipal del Gran Mumbai, trabaja en estrecha colaboración con la comunidad local.
El trayecto sobre el mar Arábigo quizá resulte más atractivo que las pilas de botellas de PET, bolsas de aperitivos y residuos secos de la instalación, pero esta tiene el encanto de una empresa próspera y dinámica, consciente de su contribución al medioambiente y a la comunidad local.
Invertir en un cambio transformador
Estos dos tipos de infraestructura reflejan las muchas decisiones que deberán tomar las sociedades al emprender una transformación que las lleve de economías lineales dependientes de los combustibles fósiles a economías circulares con bajas emisiones de carbono. Algunas de estas decisiones, como la del enlace marítimo, requerirían inversiones enormes. Para estas inversiones intensivas en capital hay que movilizar recursos de los mercados de capital nacionales e internacionales, lo que exige estructuras complejas y elaboradas de los mercados financieros para reducir el riesgo de la inversión mediante instrumentos innovadores.
Al mismo tiempo, las soluciones transformadoras, como la instalación de recuperación de materiales, también requieren capital. La inversión necesaria para cada instalación será menor, pero la inversión total en el sector de gestión de residuos es comparable en órdenes de magnitud. Las inversiones menores ejecutadas cuidadosamente, como la de la instalación, son tan capaces de impulsar un cambio transformador como las grandes inversiones. Sin embargo, quizá deban ofrecer posibilidades de ampliación que atraigan a grandes financiadores e inversores institucionales. Estas inversiones pueden ampliarse y reproducir modelos en distintos lugares, empoderando a emprendedores locales y ofreciendo soluciones adaptadas al contexto.
La atención de la comunidad financiera y de los responsables políticos de todo el mundo sigue centrada en las inversiones a gran escala. Por supuesto, estas inversiones son esenciales porque tienen el potencial de reducir considerablemente las emisiones. Además, las inversiones de gran escala resultan atractivas para los financiadores porque sus costes de transacción son menores.
Los flujos financieros mundiales deben aumentar considerablemente para proporcionar los medios necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Existe una competencia importante por el escaso capital, y no todos los proyectos financiables atraen la financiación necesaria. En ese contexto, es probable que los financiadores den prioridad a proyectos intensivos en capital y de gran escala.
Esta priorización se hará a costa de los proyectos de pequeña escala. Sin embargo, es probable que estos no solo contribuyan a hacer frente al cambio climático, sino que también respondan a otras prioridades de desarrollo de las grandes economías en desarrollo, como crear empleo para muchas personas y sacarlas de la pobreza multidimensional.
Proyectos ecológicos de pequeña escala con gran impacto
Elegir entre estos tipos de inversión probablemente sea un error, sobre todo en los países en desarrollo. En la última década, la experiencia de India ha ofrecido numerosos ejemplos de inversiones de ambos tipos. Por ejemplo, las inversiones en energía solar a escala de servicios públicos han aumentado a un ritmo sin precedentes, lo que ha situado a India en el cuarto puesto mundial por capacidad instalada. Del mismo modo, se han destinado inversiones enormes al transporte público ferroviario y metropolitano, así como a la adquisición de autobuses.
Al mismo tiempo, programas como la Misión Swachh Bharat han creado soluciones que requieren mucha mano de obra, como las instalaciones de recuperación de materiales. El programa pretende ampliar su alcance y crear más de 2.000 instalaciones de recuperación de materiales en todo el país.
Iniciativas de agricultura climáticamente inteligente, como Rythu Bandhu en Telangana han empoderado a pequeños agricultores para que adopten un conjunto de prácticas respetuosas con el clima y reduzcan los riesgos para sus medios de vida. El programa KUSUM ha llevado bombas solares de agua a cientos de miles de agricultores, apoyando sus medios de vida y mitigando el cambio climático.
La atención y los recursos también deben destinarse a estas soluciones de pequeña escala. Los financiadores que se encuentran en entornos que les son ajenos difícilmente comprenden los modelos de negocio que las sustentan. Los modelos de negocio probados en las condiciones de India pueden trasladarse a países de África y Asia, así como a los vulnerables pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID).
Las plataformas digitales, como la tríada Jan Dhan, Aadhaar y móvil (JAM), que constituye la columna vertebral de estas innovaciones, también podría servir al norte global. India tiene potencial para promover soluciones de pequeña escala y ofrecerlas como parte de sus iniciativas de cooperación Sur-Sur y Norte-Sur.
La presidencia del G20 de India y lo que vendrá después
del G20 de India ofrece la oportunidad de aumentar la visibilidad y la escala de estas soluciones en los países desarrollados. Al mismo tiempo, las experiencias adquiridas al llevar la tecnología al terreno para impulsar la acción climática, la inclusión financiera y la protección social en los países en desarrollo.
Es probable que de estos experimentos surjan avances importantes en la creación de empleo a gran escala, concretamente de «empleos verdes». La bifurcación al final del enlace marítimo debería animarnos a tomar el camino menos transitado. Es probable que en ese recorrido se produzcan muchas transformaciones ecológicas e inclusivas.



