Cómo financiar el futuro desarrollo económico de África

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  • África ha logrado avances significativos en la financiación de su desarrollo mediante recursos nacionales en los últimos años. Sin embargo, esta financiación es insuficiente para cerrar una brecha de financiación cada vez mayor.

  • Se necesitan reformas para hacer frente a la crisis climática y priorizar el desarrollo sostenible.

  • Construir un África próspera e inclusiva requiere sólidas alianzas entre los sectores público y privado.

La arquitectura financiera mundial actual se enfrenta a importantes desafíos para atender las necesidades financieras de la acción climática, el desarrollo sostenible y la gestión de la deuda. Los llamamientos a la reforma son cada vez más firmes, con el objetivo de crear un sistema financiero más equitativo, inclusivo y sostenible.

Aumentar la representación de los países en desarrollo, en particular de las naciones africanas, en los procesos de toma de decisiones económicas mundiales es fundamental para el desarrollo y la prosperidad del continente. Por ello, felicitamos al Fondo Monetario Internacional (FMI) por crear una tercera silla (puesto en el consejo de administración) para África subsahariana con el fin de mejorar su voz y representación.

El cambio climático es uno de los problemas más apremiantes de nuestra época, con consecuencias de gran alcance para nuestro planeta y sus habitantes. Abordar la acción climática requiere un enfoque multifacético que involucre a las personas, las comunidades, las organizaciones y los gobiernos.

Abordar la deuda pública en los países africanos

Necesitamos construir un África próspera, inclusiva y resiliente mediante alianzas renovadas e instituciones sólidas. Sin embargo, ha surgido una tendencia preocupante: los gobiernos de todo el mundo luchan con deudas públicas crecientes, lo que limita su capacidad para invertir en los servicios sociales básicos que sus ciudadanos necesitan con urgencia.

La deuda pública media en África ronda el 65 % del PIB, lo que asciende a 1,1 billones de dólares, y algunos países tienen niveles de deuda mucho más elevados. Preocupantemente, casi el 40 % de los países africanos se encuentran en situación de dificultades de endeudamiento o corren un alto riesgo de caer en ella. Para empeorar las cosas, el 60 % de las naciones africanas gasta actualmente más en el servicio de su deuda pública externa que en atención sanitaria.

La arquitectura mundial de la deuda actual no está preparada para atender las necesidades urgentes de los países africanos. Se requieren reformas urgentes del Marco Común del G20 para hacerlo más eficaz, transparente y adecuado a su finalidad. Además, pedimos la suspensión del servicio de la deuda para todos los países que entran en reestructuraciones en el marco del Marco Común y una revisión exhaustiva del Marco de Análisis de Sostenibilidad de la Deuda del FMI-Banco Mundial para priorizar la solvencia sobre la mera liquidez.

El camino que queda por delante no está exento de desafíos. Alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030 requerirá unos 1,3 billones de dólares al año, mientras que se prevé que los costes de abordar solo el cambio climático alcancen los 2,8 billones de dólares en África para 2030. Lamentablemente, incluso a medida que crecen estas necesidades de financiación, la ayuda oficial al desarrollo destinada a África disminuyó un 3,5 % en 2022, mientras que los costes de endeudamiento se dispararon en un entorno monetario mundial más restrictivo y el capital privado siguió al margen.

Abordar la creciente brecha de financiación en África

África ha logrado avances significativos en la financiación de su desarrollo mediante recursos nacionales en los últimos años. Sin embargo, esta financiación es insuficiente para cerrar una brecha de financiación cada vez mayor.

Para cerrar la brecha de financiación, los países africanos deben impulsar la movilización de recursos nacionales (MRN) mediante el aumento de los recursos financieros, la mejora de la eficiencia del gasto público, el aprovechamiento de los grandes mercados de fondos de pensiones y de los fondos soberanos de inversión, la lucha contra los flujos financieros ilícitos que salen del continente y el aprovechamiento de las alianzas. Deben buscarse nuevas fuentes de ingresos fiscales, entre ellas las procedentes de los pagos digitales, los impuestos al sector informal y los impuestos sobre productos nocivos, entre otros.

África debe explorar soluciones innovadoras y aprovechar los procesos en curso de Financiación para el Desarrollo para garantizar recursos financieros y técnicos adecuados que respalden la participación y el compromiso de África en el proceso de reforma fiscal.

Profundizar los mercados de capitales de África para la movilización de recursos permitirá a los países obtener recursos financieros adicionales del sector privado y de la industria de fondos de pensiones. El uso de las Asociaciones Público-Privadas (APP) también permitirá a los países africanos financiar proyectos de infraestructura esenciales con recursos del sector privado.

¿Cómo está mejorando el Foro Económico Mundial el sistema financiero mundial?

El Centro de Sistemas Financieros y Monetarios reúne a líderes para comprender la transformación de los sistemas financieros mundiales, desde la sostenibilidad y la resiliencia hasta la innovación y la digitalización.

Al fomentar la cooperación y la perspicacia, el Centro ayuda a los socios a alinear los sistemas financieros con la estabilidad económica a largo plazo y la prosperidad compartida.

Descubra la labor del Centro

Mediante el aprovechamiento de los créditos de carbono, los países pueden desbloquear beneficios que respalden el desarrollo sostenible, el crecimiento económico y la resiliencia climática, a la vez que contribuyen a los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático. Existe margen para la emisión de bonos verdes y azules vinculados al cambio climático con el fin de movilizar recursos adicionales para el desarrollo. El seguro climático, tanto a nivel soberano como microeconómico, contribuye en gran medida a mitigar el impacto negativo de los shocks climáticos en las comunidades vulnerables; por ejemplo, Zimbabue y Malaui recibieron recientemente pagos de la African Risk Capacity Group (ARC) por el seguro que contrataron para la temporada agrícola 2023\2024.

La importante diáspora africana permite a varios países emitir bonos de la diáspora e instrumentos afines para captar financiación adicional. Los fondos soberanos de inversión también han demostrado ser un pilar económico fundamental para impulsar el desarrollo económico en algunos países. Por ello, es necesario crear fondos soberanos de inversión en toda África, no solo para aprovechar los ingresos de los recursos naturales a fin de lograr la equidad intergeneracional, sino también para aprovechar todo el potencial de las empresas estatales. El ejemplo de Temasek, fondo soberano de inversión de Singapur, representa un caso de éxito para lograr contribuciones óptimas de las entidades estatales y más allá. Asimismo, estos fondos soberanos de inversión ayudarán a mejorar la calificación crediticia de los países africanos.

Financiación del desarrollo sostenible

Aumentar los recursos de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI) es fundamental para que los países africanos hagan frente a los desafíos económicos, incluidos los agravados por las tensiones geopolíticas. Estos recursos deberían ser más concesionales, a largo plazo e inclusivos. En particular, el Fondo Fiduciario para la Reducción de la Pobreza y el Crecimiento (PRGT) y el Fondo de Crecimiento y Sostenibilidad (GSF), del FMI, necesitan reformas para servir mejor a África y a los países en desarrollo.

La financiación asequible es fundamental para el desarrollo sostenible, y fortalecer los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) es esencial para aumentar la capacidad de préstamo y apoyar proyectos de desarrollo. Al fortalecer los BMD, podemos desbloquear más recursos para el desarrollo sostenible, cerrar la brecha de financiación y alcanzar los ODS.

Además, las herramientas y mecanismos de financiación innovadores pueden ayudar a reducir los costes de financiación, facilitando a los países el acceso a financiación asequible para el desarrollo. Los balances de las IFI también pueden utilizarse para proporcionar garantías que atraigan recursos del sector privado.

Los canjes de deuda pueden resultar valiosos para gestionar la deuda y aliviar la presión financiera. Al cambiar deuda por nuevas obligaciones con condiciones más favorables, los países pueden gestionar su deuda de forma más eficaz, reducir la presión financiera y crear margen para el desarrollo sostenible y el crecimiento económico.


Junto con el alivio de la deuda, las naciones africanas también piden apoyo para desarrollar herramientas e instrumentos que reduzcan los costes de financiación extremadamente elevados. La reciente resolución 78/230 de la Asamblea General de la ONU subraya la necesidad de una Convención Marco de la ONU sobre cooperación fiscal internacional, lo que constituye un paso positivo en la dirección correcta. Se necesitan medidas concretas para obtener resultados de la Convención Marco de la ONU sobre Tributación Internacional, con el fin de establecer un sistema fiscal mundial justo y transparente. Esto garantizará la consecución de un sistema fiscal mundial más justo y equitativo.

Los países africanos deberían empezar a aplicar el Impuesto Mínimo Complementario Nacional (DMTT) para garantizar que las multinacionales contribuyan con su parte justa de impuestos en África y reducir al mínimo las fugas derivadas de los precios de transferencia. Por ejemplo, Zimbabue y Sudáfrica han empezado a aplicar la disposición del DMTT, que garantizará que las multinacionales paguen al menos el 15 % del impuesto de sociedades.

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