La inflación está aumentando en varias economías avanzadas y emergentes.
En comparación con otras regiones, Asia ha logrado mantener la inflación en niveles relativamente bajos.
Sin embargo, el efecto persistente de los elevados costos de transporte marítimo podría cambiar esta situación.
Un nuevo análisis muestra cómo los aumentos de las tarifas de transporte marítimo tienen un efecto persistente en los precios al consumidor.
A medida que la economía mundial se recupera de la pandemia, la inflación aumenta en las economías avanzadas y emergentes. La demanda acumulada, impulsada por los estímulos y las perturbaciones causadas por la pandemia, contribuye a acelerar la inflación, que se extiende por todo el mundo a través de factores globales como el aumento de los precios de los alimentos y la energía, y el encarecimiento del transporte marítimo.
El gráfico de la semana muestra que la inflación de Asia ha sido más moderada que la de otras regiones, lo que ha dado margen a los bancos centrales para mantener bajos los tipos de interés y respaldar la recuperación económica. Sin embargo, el lento aumento de los precios en Asia podría cobrar más impulso el próximo año. Las perspectivas siguen siendo inciertas, y los bancos centrales deberían estar preparados para endurecer la política si aumentan las presiones inflacionarias y las expectativas de inflación.
Varios factores explican la menor inflación de Asia. En las economías emergentes asiáticas, la lenta recuperación ha mantenido la inflación subyacente —que excluye los volátiles costos de los alimentos y la energía— en la mitad del nivel de otras regiones. Además, el costo de los alimentos —que representa alrededor de un tercio de las cestas del índice de precios al consumidor— aumentó un 1,6 % durante el último año, frente al 9,1 % en otras regiones. Esto refleja factores particulares, como una buena cosecha en India, la recuperación de la población porcina tras un brote reciente de gripe porcina en China y los aumentos moderados de los precios del arroz. En cambio, la menor inflación de las economías avanzadas de Asia responde a otro conjunto de factores. La región ha registrado una inflación energética más moderada que Europa y Estados Unidos.
Por último, algunos países asiáticos gestionaron la pandemia de manera que evitaron grandes interrupciones del suministro y la presión asociada sobre los precios. Por ejemplo, Corea adoptó un amplio sistema de rastreo de contactos y pruebas, mientras que Australia y China contuvieron los contagios mediante el cierre de fronteras y confinamientos localizados.
Las presiones inflacionarias generalizadas acabarán moderándose a escala mundial a medida que se reduzcan los desequilibrios entre la oferta y la demanda y se retiren los estímulos. Pero en 2022, al fortalecerse la recuperación, el efecto persistente de los elevados costos de transporte marítimo podría poner fin a la inflación moderada de la que Asia disfrutó en 2021. El Baltic Dry Index, un indicador de referencia de los costos mundiales de transporte marítimo, se triplicó en lo que va de año hasta octubre: nuestro análisis muestra que aumentos tan grandes de los costos de transporte marítimo elevan la inflación durante 12 meses, lo que podría sumar alrededor de 1,5 puntos porcentuales a la inflación de Asia en el segundo semestre de 2022.
Los responsables de formular políticas de la región deben estar preparados para actuar.




