Según las últimas cifras, Europa ha gastado más de 800.000 millones de dólares en apoyar a los consumidores durante la crisis energética.
Alemania fue el país que más gastó: destinó la enorme suma de 286.000 millones de dólares a apoyar a los consumidores de energía.
Hay distintas formas de prestar apoyo cuando los costes de la energía se disparan, señala Quartz.
Ya en 2021, los consumidores del Reino Unido y de Europa sufrían el impacto del aumento de los costes de la energía, impulsados por una combinación de factores, entre ellos el vertiginoso aumento de los precios del gas natural. Después, en febrero de 2022, Rusia, que también es un importante proveedor de energía, invadió Ucrania, desestabilizó la región e hizo que los precios de la energía se dispararan aún más. Al quebrar las empresas proveedoras de energía y afrontar la ciudadanía facturas de calefacción doméstica que se descontrolaban, la mayoría de los gobiernos de la región pusieron en marcha subvenciones y otros programas de apoyo. Los datos recién recopilados revelan que esas medidas no fueron baratas.
En total, los países de la UE, además del Reino Unido y Noruega, han gastado o reservado más de 800.000 millones de dólares (792.000 millones de euros) para apoyar a los consumidores y clientes de energía, según Bruegel, un centro de estudios sobre política económica. Con diferencia, Alemania es el país que más ha gastado según la mayoría de los indicadores: ha destinado la enorme suma de 268.000 millones de euros a apoyar a los consumidores de energía.
Así se distribuye el gasto total de algunas de las mayores economías de Europa:
Alemania y el Reino Unido son grandes economías, pero aun así el gasto total en estas políticas fue enorme. Algunos países más pequeños también gastaron mucho en comparación con su PIB total: Eslovaquia fue, de hecho, el país que más gastó según este indicador, al destinar el 9,3 % de su PIB a proteger a la ciudadanía de los peores efectos de la crisis energética entre septiembre de 2021, cuando la subida de precios empezó a hacerse sentir de verdad, y enero de 2023.
Pero otras grandes economías también gastaron mucho en relación con su PIB, y Alemania volvió a encabezar la lista:
Distintas formas de prestar apoyo
Hay distintas formas de prestar apoyo cuando los costes de la energía se disparan. Algunos países, como el Reino Unido, optaron por ofrecer un apoyo básico a todos los hogares y rescatar a proveedores de energía en dificultades, entre ellos Uniper, de Alemania, que dependía de la importación de gas natural, o las comercializadoras de electricidad del Reino Unido que se multiplicaron a principios de la década de 2000: compraban electricidad en el mercado mayorista y la vendían a pequeños grupos de clientes. Otros países destinaron una proporción menor de su gasto a apoyar a los consumidores y más a sostener a las empresas, como Suecia, que gastó 23.000 millones de euros en rescates, líneas de crédito y préstamos para proteger a sus empresas:
Parte de este gasto aún está previsto. Es posible que, con los precios del gas natural a la baja y el invierno llegando a su fin en Europa, ya hayamos superado el pico del gasto. Pero también es posible que otras crisis, incluidos los acontecimientos de la guerra en Ucrania, sigan desviando durante algún tiempo los presupuestos de los países hacia la protección frente a los costes de la energía.



