El Salvador se ha convertido en el primer país en hacer del bitcoin moneda de curso legal.
Para promover el uso de la criptomoneda, el Gobierno salvadoreño ha entregado 30 $ en bitcoins gratuitos a los ciudadanos que se registren en su monedero digital nacional.
Tanto dentro como fuera de El Salvador existe cierta confusión sobre si hacer del bitcoin moneda de curso legal obligaría a las empresas privadas a aceptarlo.
El economista Jay L. Zagorsky explica qué es la moneda de curso legal y qué significa en el caso del bitcoin y de El Salvador.
El Salvador se ha convertido en el primer país en hacer del bitcoin moneda de curso legal.
El Gobierno fue aún más allá en la promoción del uso de la criptomoneda al entregar 30 US$ en bitcoins gratuitos a los ciudadanos que se registren en su monedero digital nacional, conocido como «Chivo», o «cool» en inglés. Los extranjeros que inviertan tres bitcoins en el país – actualmente unos 140.000 dólares – obtendrán la residencia.
Panamá estudia seguir el ejemplo de El Salvador.
¿Hacer del bitcoin moneda de curso legal significa que todos los comercios y establecimientos de El Salvador deberán aceptar ahora pagos digitales? Si más países hacen lo mismo, ¿qué supondrá esto para los consumidores y las empresas de todo el mundo?
Como economista que estudia la riqueza y el dinero, creo que explicar brevemente qué es la moneda de curso legal ayudará a responder estas preguntas.
¿Qué es la moneda de curso legal?
La moneda de curso legal se refiere al dinero – normalmente monedas y billetes – que debe aceptarse si se ofrece en pago de una deuda.
En el anverso de todos los billetes estadounidenses figura la frase “Este billete es moneda de curso legal para el pago de todas las deudas públicas y privadas”. Esta disposición se ha recogido en la legislación federal en diversas formas desde finales del siglo XIX.
El dólar no es moneda de curso legal solo en Estados Unidos. El Salvador, por ejemplo, pasó del colón, su moneda anterior, al dólar estadounidense en 2001. Ecuador, Panamá, Timor Oriental y los Estados Federados de Micronesia también utilizan el dólar como moneda de curso legal.
¿Están los comercios obligados a aceptar la moneda de curso legal?
Pero, a pesar de la definición anterior, la moneda de curso legal no significa que todas las empresas deban aceptarla como pago de un bien o servicio.
Esa obligación solo se aplica a las deudas con acreedores. La posibilidad de que un comercio rechace efectivo u otra moneda de curso legal está recogida explícitamente en los sitios web del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, encargado de imprimir billetes y acuñar monedas, y de la Reserva Federal, encargada de distribuir moneda entre los bancos del país.
Por eso muchas empresas, como las aerolíneas aceptan pagos exclusivamente con tarjeta de crédito, y muchos pequeños comercios solo aceptan efectivo.
Como señala el Departamento del Tesoro estadounidense, «no existe ninguna ley federal que obligue a una empresa privada, a una persona o a una organización a aceptar billetes o monedas como pago de bienes o servicios. Las empresas privadas son libres de decidir sus propias políticas sobre si aceptan efectivo, salvo que una ley estatal disponga lo contrario».
Y esto no sería diferente si Estados Unidos convirtiera el bitcoin en moneda de curso legal. Las empresas privadas no estarían obligadas a aceptarlo.
Sin embargo, es evidente que en El Salvador existe cierta confusión sobre esta cuestión. Su ley original sobre bitcoin, aprobada en junio de 2021, establece que «todo agente económico debe aceptar el bitcoin como pago cuando se lo ofrezca quien adquiera un bien o servicio».
Esto provocó protestas y generó escepticismo entre economistas y otros. Como consecuencia, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó un tuit en agosto en el que señalaba que las empresas no estaban obligadas a aceptar bitcoin.
¿Por qué El Salvador hizo del bitcoin moneda de curso legal?
El Salvador apuesta por que ser el primero en abrir por completo sus puertas al bitcoin ayude a impulsar su economía.
El presidente Bukele afirmó que cree que esto animará a los inversores con criptomonedas a gastar más de ellas en su país. Incluso tiene un plan para que la empresa estatal de energía geotérmica de El Salvador utilice la energía de los volcanes del país para extraer bitcoins.
La creación, o minería, de bitcoins requiere mucha energía, por lo que la minería solo tiene sentido en lugares con electricidad barata.
Los 30 $ entregados a cada ciudadano que se sume a la fiebre de las criptomonedas estimularán la economía de forma temporal. Sin embargo, es probable que el impacto global sea un impulso a corto plazo. El impacto de pagos similares en otros países, como los pagos de estímulo por la COVID-19, parece terminar cuando la gente ha gastado el dinero. Además, no está claro que el Gobierno cada vez más endeudado de El Salvador pueda siquiera permitírselo.
Solo el tiempo dirá cuáles serán los beneficios de que el bitcoin se convierta en moneda de curso legal en El Salvador, mientras que existen costes iniciales bien conocidos. Por ejemplo, la administración Bukele ha anunciado que prevé gastar más de 200 millones de dólares para respaldar la puesta en marcha. También vimos cómo Moody’s rebajaba la calificación de la deuda soberana del país, en parte por esta actividad, citada junto con otros problemas relacionados con el deterioro de la elaboración de políticas de El Salvador. Una calificación de deuda soberana más baja se traduce en mayores costes para los contribuyentes a la hora de financiar la deuda del país. No está claro si El Salvador tiene capacidad para afrontar estos costes.
Ashley Lannquist, responsable de proyecto, Blockchain y tecnología de registro distribuido, Foro Económico Mundial
Y es probable que la adopción generalizada del bitcoin tarde años. El Salvador ha estado instalando 200 cajeros automáticos de bitcoin para que las personas puedan convertir criptomonedas en dólares.
Dado que solo el 30 % de la población de este país centroamericano tiene cuenta bancaria, creo que el dólar estadounidense seguirá utilizándose en El Salvador durante mucho tiempo, aunque su presidente quiera avanzar hacia el bitcoin.




