El debate sobre las criptomonedas sigue candente, mientras los países deciden si aceptarlas, regularlas o prohibirlas.
Además, el sector, que consume mucha energía, ha sido objeto recientemente de críticas por parte de expertos en clima.
Expertos en criptomonedas comparten sus predicciones para 2022.
Desde la adopción del bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador —la primera vez que ocurre en el mundo— hasta la prohibición de todas las transacciones con criptomonedas en China, 2021 fue un año intenso en el mundo de las monedas digitales.
¿Traerá 2022 más sorpresas? Preguntamos a cinco expertos en criptomonedas qué debemos tener en cuenta.
Repercusiones medioambientales
El crecimiento sostenido de la industria de las criptomonedas a lo largo de los años ha atraído más atención hacia su huella de carbono.
El bitcoin y otras criptomonedas se crean o «minan» mediante ordenadores de gran potencia que compiten por resolver complejos acertijos matemáticos. Estos consumen enormes cantidades de energía y generan emisiones que calientan el planeta, salvo que funcionen con electricidad de fuentes renovables.
Se calcula que actualmente la minería de bitcoin representa alrededor del 0,5 % del consumo mundial de electricidad y que consume más energía que Suecia en un año, según un índice elaborado por la Universidad de Cambridge.
Pete Howson, profesor titular de desarrollo internacional en la Universidad de Northumbria, en Gran Bretaña, afirmó que en 2022 probablemente habrá «una oposición pública más firme» al bitcoin por motivos medioambientales, lo que podría obligar a los reguladores a actuar con mayor decisión.
Una encuesta de YouGov realizada en octubre reveló que casi la mitad de los británicos apoyaba prohibir las criptomonedas para combatir el cambio climático.
Los países escandinavos han expresado su apoyo a una posible prohibición de la minería de bitcoin en toda Europa y, si eso ocurre, las autoridades de otros lugares podrían verse impulsadas a adoptar una postura similar, afirmó Howson.
«Los cortes masivos de electricidad causaron 700 muertes en Texas por estas fechas el año pasado... y desde entonces, hemos visto cómo Estados Unidos ha superado a China como la principal potencia mundial del bitcoin, y gran parte de esa carga adicional ha recaído en la red eléctrica de Texas», afirmó.
«Si volvemos a ver a gente común morir de frío en lugares como Texas, los entusiastas del bitcoin tendrán que irse con el rabo entre las piernas».
Al mismo tiempo, la industria podría verse presionada para abordar sus «retos de sostenibilidad», según Alexander Hoptner, director de BitMEX, una de las mayores plataformas de negociación de derivados de monedas virtuales del mundo.
En noviembre, la empresa afirmó que había alcanzado la neutralidad de carbono, al compensar las emisiones de sus transacciones de bitcoin y sus servidores mediante la compra de créditos de CO2 por valor de 100 000 dólares. Algunos grupos ecologistas critican este modelo porque, según dicen, simplemente permite que los grandes contaminadores eviten reducir sus propias emisiones de carbono.
«Ya hemos mantenido conversaciones muy alentadoras con otras plataformas de negociación, protocolos y organizaciones que están dispuestas a colaborar para ayudar a reducir el impacto medioambiental de las criptomonedas», afirmó Hoptner.
«Creo que 2022 será el año en que la industria de las criptomonedas se una para responder a quienes nos han desafiado a asumir esta responsabilidad».
Los bancos centrales se digitalizan
Las monedas digitales emitidas por los Estados empezarán a competir con las criptomonedas en 2022, a medida que más países prueben sus propias monedas digitales de banco central —o CBDC, por sus siglas en inglés—, afirmó Eswar Prasad, profesor de política comercial en la Universidad de Cornell, en Nueva York.
«Los bancos centrales de todo el mundo están aceptando la realidad de que los pagos digitales se están convirtiendo en la norma», afirmó.
«Mantener la relevancia del dinero de los bancos centrales en las transacciones minoristas hace necesario crear versiones digitales de sus monedas».
Desde Rusia hasta Chile, muchos países han empezado a estudiar las CBDC y tienen previstas pruebas y puestas en circulación para 2022.
Algunos, como Japón y Suecia, ya han iniciado pruebas.
China ha acompañado sus planes para una CBDC con una prohibición generalizada de las criptomonedas, e India pretende hacer lo mismo.
«La aparición y adopción generalizada de las CBDC podría restar fuerza a algunas criptomonedas, sobre todo a las monedas estables (respaldadas por reservas de dólares u otros activos), al facilitar que los pagos digitales eficientes y de bajo coste estén ampliamente disponibles y sean de fácil acceso», afirmó Prasad.
Moneda de curso legal
Mientras algunos países se plantean prohibir las criptomonedas, otros podrían optar por incorporarlas al sistema financiero, afirmó Hoptner, de BitMEX.
«Inspirados por el “experimento” de El Salvador... más países en desarrollo aceptarán el bitcoin como moneda de curso legal», afirmó.
En septiembre, el país centroamericano se convirtió en el primero en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal junto con su moneda local, el dólar estadounidense.
El presidente Nayib Bukele afirmó que esto ayudaría a millones de salvadoreños que viven en el extranjero a enviar dinero a sus hogares y, además, impulsaría la inclusión financiera, la inversión, el turismo y el desarrollo.
La medida atrajo la atención de los medios de comunicación de todo el mundo, pero también recibió críticas debido a problemas técnicos y a la preocupación de que las personas mayores con menos conocimientos tecnológicos y quienes viven en zonas rurales con acceso limitado a internet quedaran excluidos.
El Fondo Monetario Internacional advirtió sobre la decisión y citó la elevada volatilidad del precio del bitcoin y los riesgos para la protección del consumidor, la integridad financiera y la estabilidad financiera.
Aun así, otros gobiernos podrían plantearse adoptar el bitcoin para protegerse contra la inflación, facilitar las remesas a menor coste y ofrecer más opciones de pago a la población, afirmó Hoptner.
«Puede que El Salvador haya sido el primero, pero sin duda no será el último», afirmó.
Poner orden en el «salvaje Oeste»
En agosto, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos describió el mundo de las plataformas de finanzas descentralizadas —también llamadas DeFi— como un «salvaje Oeste» e instó al Congreso a otorgar al organismo más autoridad para supervisar los servicios bancarios basados en blockchain, que actualmente no están regulados.
Preocupados por la falta de protección al consumidor y las normas poco estrictas de los controles contra el blanqueo de capitales, los reguladores de todo el mundo sometieron a las plataformas de negociación a un mayor escrutinio durante 2021.
«Cabe esperar que surja un marco regulatorio mejor definido, cuyo objetivo sea conectar el mundo de las criptomonedas con los sistemas financieros tradicionales», afirmó Ying-Ying Hsieh, directora asociada del Centro de Investigación e Ingeniería de Criptomonedas del Imperial College de Londres.
Sin embargo, las plataformas de finanzas descentralizadas seguirán expandiéndose a ámbitos como los préstamos, la negociación y los derivados, afirmó David Yermack, profesor de finanzas en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.
«Durante 2021 hemos visto un rápido crecimiento e innovación en este ámbito, y los reguladores afrontan claros desafíos para integrar estas plataformas en los marcos tradicionales de cumplimiento normativo», afirmó.


