El planeta Tierra afronta una emergencia climática y se necesitan medidas urgentes para reducir las emisiones antes de 2030.
Las criptomonedas pueden ayudar a descarbonizar redes eléctricas poco fiables, optimizar los incentivos económicos para todos y ayudar a los países a alcanzar sus objetivos climáticos.
Estos son algunos ejemplos de empresas cripto que apoyan la transición energética.
Se prevé que el mercado cripto mundial alcance los 4.94 mil millones de dólares en 2030. Un año decisivo para el sector cripto, pero también para el planeta. Según el último informe del IPCC, para 2030 se necesita urgentemente una transición energética mundial con cero emisiones netas de carbono que limite el calentamiento global a 1.5 °C. Para lograrlo, hay que reducir sustancialmente el uso de combustibles fósiles, electrificar ampliamente, mejorar la eficiencia energética y utilizar combustibles renovables alternativos.
Pero la comunidad mundial no avanza al ritmo que exige la aceleración del cambio climático. Mientras continúa el debate sobre la mejor manera de afrontar este desafío, las regiones más vulnerables al clima, que menos han contribuido al problema, sufren algunas de sus consecuencias más devastadoras.
Los efectos ya son evidentes en Nunavut, Canadá, donde los cazadores inuit afrontan dificultades para sobrevivir debido al retroceso del hielo, los inviernos más cálidos y los cambios en los patrones meteorológicos. El Ártico, hogar de cuatro millones de personas, se calienta aproximadamente el doble de rápido que el resto del mundo y amenaza la salud y los medios de vida de una décima parte estimada de sus habitantes, incluidos pueblos indígenas como los inuit, los saami y los chukchi.
Más cerca, en Estados Unidos, los fenómenos meteorológicos extremos han provocado cortes de electricidad generalizados y tormentas destructivas que han paralizado amplios sectores de la envejecida red eléctrica del país. De hecho, los grandes apagones aumentaron más del 60 % entre 2015 y 2020.

Desmontar afirmaciones falsas
Entra en escena el sector cripto. Aunque no es una solución mágica, esta tecnología de múltiples aplicaciones puede ayudar a descarbonizar redes eléctricas poco fiables, optimizar los incentivos económicos para todos, no solo para unos pocos privilegiados, y ayudar a los países a alcanzar sus objetivos climáticos más rápido. Sin embargo, el desafío inmediato para cambiar el debate actual sobre el consumo energético de las criptomonedas y orientarlo a las soluciones es la cantidad de información errónea que oculta los avances en este ámbito.
Una reciente carta enviada el 20 de abril a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) por el representante Jared Huffman (demócrata por California) y otros 22 miembros del Congreso sirve de ejemplo. La carta expresó preocupación por la contaminación de las comunidades causada por la minería de bitcoin y su contribución desproporcionada a las emisiones de gases de efecto invernadero. También citó varias afirmaciones falsas, en concreto que «una sola transacción de Bitcoin podría abastecer de energía a un hogar estadounidense promedio durante un mes… y que Bitcoin produce emisiones de carbono anuales comparables a las de Grecia». Abordé estas ideas erróneas poco productivas en esta entrada de blog.
Este desafío pone de relieve la necesidad de información de código abierto y basada en datos que sirva a toda la industria como fuente de información veraz y verificable sobre el consumo energético de las criptomonedas y, de hecho, sobre el uso de energías renovables. Esto es especialmente pertinente ahora que la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca está redactando un informe con recomendaciones de políticas para abordar los riesgos y las oportunidades relacionados con la industria de la minería cripto. Se espera para agosto; este informe será uno de los primeros estudios de caso sobre el impacto de la minería cripto desde que el presidente estadounidense Biden emitió en marzo la Orden Ejecutiva para garantizar el desarrollo responsable de los activos digitales.
La sostenibilidad cripto en acción
Los mineros cripto son compradores de energía singulares: ofrecen capacidad flexible de carga interrumpible y no dependen de una ubicación concreta. Estas características convierten al sector cripto en un recurso estratégico y en un comprador de energía de último recurso que puede encenderse o apagarse en cualquier momento del día y en cualquier lugar del mundo. Esto ayuda a resolver las deficiencias de las energías renovables, como la solar y la eólica, cuya oferta puede ser excesiva o inexistente.
Por su diseño, la minería cripto puede dar un uso productivo al excedente que, de otro modo, se desperdiciaría. El efecto neto es un incentivo para construir más instalaciones de energía solar y eólica y así abandonar antes los combustibles fósiles. Esto resulta especialmente útil si se tiene en cuenta que se desperdicia el 66 % de la energía primaria empleada para generar electricidad antes de que la electricidad llegue a los consumidores.
Un ejemplo es Lancium, una empresa de gestión energética con sede en Houston dedicada a acelerar la transición energética. Desarrolla software, soluciones técnicas e infraestructura energética que, en conjunto, buscan equilibrar y descarbonizar la red. Su plan es utilizar los 150 millones de dólares recaudados en 2021 para construir minas de bitcoin en todo Texas, que funcionarán con energías renovables y añadirán más energía solar y eólica a la red local.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la cadena de bloques?
HIVE Blockchain es otro ejemplo. Es un centro de datos situado en Boden, Suecia, que obtiene energía barata de productores hidroeléctricos y ahora constituye una de las mayores reservas de energía activas de las que puede depender la red sueca cuando se producen perturbaciones importantes en el suministro eléctrico local. La instalación puede apagar rápidamente sus máquinas para que la energía se destine al uso público.
Empresas como Lancium y HIVE Blockchain se han convertido en un activo para las redes eléctricas locales y en una fuente de ingresos estable cuando el consumo público de energía es bajo; además, pueden apagarse durante las horas punta, cuando la demanda pública de energía es alta. A medida que las redes incorporen mayores proporciones de fuentes renovables intermitentes, la demanda flexible desempeñará un papel fundamental para mantener la estabilidad de la red eléctrica, reducir sus emisiones de carbono y aumentar el crecimiento de las energías renovables.
Con el tiempo, el sector de la minería cripto madurará a medida que se generalice su aceptación, lo que permitirá que esta tecnología impulse nuevos proyectos de energías renovables en lugares que antes se consideraban inviables desde el punto de vista económico. Junto con la continua reducción de los precios de la energía limpia, los mineros cripto tendrán más capacidad para ayudar a financiar iniciativas climáticas y atraer a inversores interesados en inversiones sostenibles y ecológicas.
Un enfoque centrado en los ecosistemas
Los nuevos líderes de la industria cripto están replanteándose cómo puede ser su impacto, con un enfoque de diseño centrado tanto en las personas como en la naturaleza para lograr la sostenibilidad climática. Este ámbito es amplio y evoluciona constantemente, pero cabe mencionar algunos ejemplos destacados, como MOSS que se dedica a proteger la selva amazónica. Blockchain for Climate aborda la aplicación del artículo 6 del Acuerdo de París sobre el Clima mediante su plataforma BITMO en la cadena de bloques Ethereum, y promueve el comercio de certificados a nivel estatal. OASA es otro ejemplo interesante: adopta la forma de un hábitat para personas y naturaleza controlado por una organización autónoma descentralizada (DAO). Su misión es convertir la propiedad en custodia, una aldea regenerativa a la vez.
A menudo oímos hablar de la importancia de centrarse en las personas al desarrollar productos y servicios, pero lo que distingue a la industria cripto son las diversas iniciativas en marcha, mencionadas anteriormente, que priorizan la salud y la prosperidad de la biodiversidad de la Tierra. Ya no se trata solo de centrarse en las personas. El objetivo de la innovación y el diseño futuros de la web3 es, y debe seguir siendo, centrarse en los ecosistemas.
Según Ribhu Ranjan Baruah, responsable de proyecto de biodiversidad del Foro Económico Mundial: «En un sentido más amplio, las tecnologías como los activos digitales acabarán juzgándose por su capacidad para incluir a las personas y a la naturaleza. Esto debe hacerse dentro de los límites de un marco ético que propicie cambios significativos para abordar los desafíos humanos y acelerar las soluciones basadas en la naturaleza».
Si la comunidad cripto trabaja en conjunto con esta mentalidad, su impacto mundial demostrará de forma más evidente, incluso a sus críticos más acérrimos, que la industria cripto puede liderar la sostenibilidad y convertirse en un recurso con impacto climático positivo capaz de contribuir a una economía de energía limpia.
Esta entrada de blog forma parte de una serie de Agenda dirigida por el Acelerador de Impacto y Sostenibilidad Cripto (CISA) del Foro Económico Mundial que examina cuestiones en la intersección de las políticas, la sostenibilidad y el impacto social para contribuir a un enfoque sistémico, inclusivo y eficaz de la gobernanza de la tecnología de registros distribuidos.


