Los debates de Davos 2024, la Reunión Anual de este año celebrada en Davos (Suiza), reflejaron alivio por el hecho de que los bancos centrales hayan logrado un delicado equilibrio entre mantener el crecimiento económico y domar la inflación.
Tres estrategias para construir una mayor resiliencia en los sistemas financieros y monetarios ocuparon un lugar central en la Reunión: inclusión, finanzas sostenibles y catalización del crecimiento económico.
El cambio tecnológico se acelera tan rápidamente que los reguladores y el sector privado deben encontrar nuevas formas de colaborar para garantizar la protección de las comunidades sin frenar la innovación.
El ambiente en Davos 2024, la Reunión Anual de este año celebrada en Davos (Suiza), se situó entre la euforia y el catastrofismo.
Al cierre de 2023, los líderes reflexionaron sobre las quiebras bancarias de alto perfil del año pasado, la elevada inflación y las incertidumbres geopolíticas. Sin embargo, muchos líderes del ámbito financiero y de políticas expresaron un alivio cauteloso por el hecho de que los bancos centrales hayan logrado, en líneas generales, navegar un delicado equilibrio entre mantener el crecimiento económico y domar la inflación.
El consenso entre los líderes del sector fue que la estrategia de metas de inflación flexibles y la protección del sistema bancario había funcionado. No obstante, los líderes advirtieron que 2024 no es momento de complacencia.
«Contengo la respiración tanto por 2024 como lo hice por 2023», afirmó Ronald O’Hanley, presidente y director ejecutivo de State Street. Las tensiones geopolíticas en curso, las incertidumbres asociadas a las elecciones de 2024 en todo el mundo, los riesgos climáticos y la disrupción tecnológica son solo algunas de las razones por las que las instituciones financieras deben resistirse a la complacencia.
Tres estrategias para construir una mayor resiliencia en los sistemas financieros y monetarios ocuparon un lugar central en la reunión anual de este año.
Finanzas inclusivas
Combatir la inflación es una de las formas más básicas en que los líderes financieros pueden contribuir a promover la inclusión.
«Las personas pobres son quienes pagan [durante] la inflación», afirmó Laura Alfaro, de la Harvard Business School. Al priorizar una inflación más baja, los banqueros centrales pueden ayudar a evitar que las personas de menores ingresos soporten el peso de los desafíos macroeconómicos.
Las tecnologías emergentes, desde la tecnología financiera hasta los algoritmos de crédito, también pueden ayudar a las personas a participar en los beneficios del crecimiento económico. Los pagos digitales, por ejemplo, pueden convertir a una pequeña empresa de un país en desarrollo en proveedora de bienes y servicios a escala mundial.
También han surgido servicios de tecnología financiera para comunidades desatendidas y sin acceso a la banca, incluso en China, donde cientos de millones de ciudadanos chinos han accedido a servicios financieros móviles ofrecidos por empresas emergentes. Aunque los riesgos en materia de fraude, protección de datos y sesgos sistémicos no pueden ignorarse, los pioneros se mostraron optimistas en cuanto a que la colaboración con los reguladores permitiría mejorar y ampliar las herramientas, de modo que los beneficios superen a los riesgos.
Los empleadores y las instituciones financieras pueden liderar la ampliación del acceso a los mercados financieros mediante la educación y la reconsideración de las ofertas de jubilación. Para 2050, la población mundial mayor de 60 años se habrá duplicado, lo que exige prepararse para la economía de la longevidad, ya que las poblaciones envejecidas podrían sobrevivir a sus ahorros para la jubilación hasta en 20 años.
Los empleadores pueden contribuir educando a los trabajadores, simplificando las opciones de jubilación y ofreciendo acceso a la propiedad de acciones en los paquetes de remuneración de los empleados para promover la inclusión financiera. Un responsable de un fondo de pensiones señaló que basta con modificar las opciones predeterminadas del plan (inscribir automáticamente a los ahorradores en fondos con fecha objetivo en lugar de en cuentas de efectivo) para aumentar la rentabilidad de los miembros y diversificar sus carteras.
Financiación de la transformación verde
«En términos efectivos, el mundo está siendo reconectado. Las rutas comerciales están siendo reconectadas… Los sistemas energéticos están siendo reconectados», afirmó Mark Carney, enviado especial de la ONU para la acción climática y las finanzas. Esta «reconexión», para cumplir los objetivos de cero emisiones netas, responder a la geopolítica e incorporar nuevas tecnologías, exige inversiones y que las instituciones financieras desempeñen un papel enorme para ayudar a las partes interesadas de todo el mundo a afrontar los desafíos y las oportunidades de la transformación hacia las cero emisiones netas.
Además, los riesgos climáticos suponen amenazas directas para las instituciones financieras. Los bancos mantienen billones de dólares en activos vinculados a los combustibles fósiles en sus balances, y los inversores y clientes exigen cada vez más un mayor acceso a las finanzas sostenibles.
Uno de los desafíos a los que se enfrentan los inversores en finanzas sostenibles ha sido el acceso a datos fiables. Si bien contar moléculas de carbono podría parecer sencillo, atribuir las emisiones y hacer un seguimiento fiable de los impactos ambientales es una empresa enormemente compleja y espinosa.
Muchos líderes del sector coinciden en que las emisiones de carbono deberían estar sujetas a un impuesto; sin embargo, los mercados voluntarios de carbono han enfrentado dificultades. Las nuevas medidas para mejorar la integridad de los datos podrían ayudar a restablecer la confianza de los inversores y revitalizar el comercio de compensaciones, que ha tenido dificultades para escalar.
La brecha de financiación para descarbonizar los mercados emergentes es especialmente grande: se necesitarán casi 6 billones de dólares para 2030 para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas. Satisfacer esta demanda exigirá que las instituciones financieras, el sector público y las entidades filantrópicas encuentren nuevas formas de colaborar. Aunque la demanda de inversiones sostenibles ha crecido, la estructura de la inversión en infraestructura sostenible podría adaptarse mejor a las necesidades a corto plazo o a los requisitos fiduciarios de los inversores privados.
«Es bastante complicado salir de un proyecto de finanzas sostenibles», señaló Bill Winters, director ejecutivo del grupo Standard Chartered Bank. La brecha entre la demanda de los países en desarrollo y las necesidades de los inversores ha complicado el crecimiento de los productos financieros sostenibles.
Los bancos multilaterales de desarrollo pueden salvar esta brecha. Por ejemplo, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo se asoció recientemente con Egipto para desarrollar fuentes de energía renovable, combinando financiación de donantes con inversión del sector privado.
Los bancos multilaterales de desarrollo pueden impulsar la inversión en sectores y regiones donde la inversión del sector privado por sí sola no basta, estructurando las inversiones de forma que compensen las primeras pérdidas y reduzcan los riesgos políticos y los riesgos cambiarios para los prestatarios, mediante préstamos en monedas locales.
Los líderes financieros citaron los avances hacia la sostenibilidad en el compromiso de reducción de metano de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023 (COP28). Además, a nivel mundial, las instituciones financieras han asumido la urgencia de los riesgos climáticos y la necesidad imperiosa de crear resiliencia. Convertir estos prometedores avances en acciones concretas requerirá asociaciones sostenidas y compromisos continuos por parte de los sectores público y privado.
En términos efectivos, el mundo está siendo reconectado. Las rutas comerciales están siendo reconectadas… Los sistemas energéticos están siendo reconectados.
Mark Carney, enviado especial para la acción climática y las finanzas, Naciones Unidas
Catalización del crecimiento
Tradicionalmente, la finalidad esencial de los mercados financieros ha sido promover la creación de valor y el crecimiento económico. En el pasado, las altas ratios de apalancamiento permitían a los bancos generar elevados rendimientos para los inversores; sin embargo, dichos rendimientos se han vuelto cada vez más difíciles de alcanzar, debido a los requisitos regulatorios que obligan a los bancos a reducir el apalancamiento.
La mayoría de los expertos coincidieron en que los nuevos requisitos han mejorado la resiliencia del sistema bancario desde la crisis financiera de 2008. Sin embargo, es probable que los requisitos generen menores rendimientos para la industria bancaria en los próximos años.
En cambio, el sector no bancario ha evolucionado enormemente en los últimos años, de modo que las firmas de capital privado y de capital riesgo desempeñan un papel cada vez más importante en los mercados de capitales, especialmente en Estados Unidos. Las instituciones no bancarias han sido fundamentales para proporcionar crédito y acelerar el crecimiento en ámbitos desatendidos por los bancos tradicionales.
Por ejemplo, los bancos regionales suelen citar la dificultad de acceder a información fiable sobre crédito para justificar la concesión de préstamos a pequeñas empresas. En cambio, la tecnología financiera y las herramientas de las instituciones financieras expertas en IA satisfacen demandas de crédito no atendidas, porque las nuevas tecnologías reducen las barreras para analizar diversas fuentes de información crediticia.
Las instituciones financieras han sido de las primeras en adoptar nuevas tecnologías, como la IA generativa. «En nuestra opinión, será una de las tecnologías más transformadoras que hemos visto en un par de generaciones», afirmó Robin Vince, presidente y director ejecutivo de BNY Mellon.
Aunque las previsiones a largo plazo son prometedoras, la perspectiva a corto plazo sobre el impacto de la IA en las finanzas es más confusa. La tendencia de los grandes modelos de lenguaje a «alucinar» plantea desafíos agudos para los bancos, cuyo funcionamiento depende de la precisión, la exactitud y la fiabilidad. Las instituciones financieras desarrollan cada vez más herramientas que ayudan a auditar los resultados y a entrenar modelos con conjuntos de datos fiables.
Además, las nuevas herramientas tecnológicas agravan la amenaza de los ciberataques. Un banco informó haber contratado más ingenieros de software que Amazon o Google para garantizar que contaba con la experiencia interna necesaria para proteger sus operaciones financieras y mantener su ventaja tecnológica.
El futuro de las alianzas
El cambio tecnológico se acelera tan rápidamente que, ahora más que nunca, los reguladores y el sector privado deben encontrar nuevas formas de colaborar para garantizar la protección de las comunidades sin frenar la innovación. Los líderes del sector señalaron la necesidad de designar enlaces de políticas internos que trabajen con los gobiernos para informar a los reguladores sobre las perspectivas del sector y comprender mejor los objetivos de los reguladores.
Estas alianzas podrían ayudar a que la regulación vaya más allá de imponer normas rígidas, que quedan obsoletas y limitan, y se centre en lograr resultados sociales. Un modelo que cobra fuerza consiste en crear entornos de pruebas regulatorios (sandboxes) para que responsables políticos, líderes tecnológicos y agentes financieros desarrollen herramientas de IA o introduzcan nuevos productos de tecnología financiera.
Otro modelo consiste en crear un grupo de trabajo, en torno a las criptomonedas, la cadena de bloques u otras tecnologías emergentes, en el que reguladores y sector puedan asegurar una comprensión mutua de los objetivos sociales y de los puntos críticos. Los líderes de la tecnología financiera y de la banca querían barreras claras en torno al uso de tecnologías emergentes y estándares comunes que permitan el uso transfronterizo de nuevas herramientas.
La perspectiva financiera para 2024 sigue siendo incierta, ya que más del 60 % de la población mundial acudirá a las urnas. A corto plazo, la transformación tecnológica sigue siendo tanto una amenaza como una oportunidad para muchos en el sector financiero. Sin embargo, un enfoque constante en la resiliencia lleva a muchos líderes a mirar el año que viene con optimismo cauteloso.



