Cada vez más estadounidenses no usan efectivo para ninguna compra en una semana habitual.
También hay diferencias según los ingresos y el origen étnico.
Sin embargo, a más de la mitad de los estadounidenses todavía les gusta tener efectivo disponible, por si acaso.
En menos de una década, la proporción de estadounidenses que no usan efectivo durante una semana habitual ha aumentado en dos dígitos. Hoy, aproximadamente cuatro de cada diez estadounidenses (41 %) afirman queningunade sus compras en una semana habitual se paga en efectivo, frente al 29 % en 2018 y al 24 % en 2015, según una nueva encuesta del Pew Research Center.
Por el contrario, la proporción de estadounidenses que afirman pagar en efectivo todas o casi todas sus compras durante una semana habitual ha disminuido de forma constante: del 24 % en 2015 al 18 % en 2018 y al 14 % en la actualidad. Aun así, aproximadamente seis de cada diez estadounidenses (59 %) afirman que, en una semana habitual, pagan en efectivo al menos algunas de sus compras.
Los estadounidenses con ingresos más bajos siguen dependiendo más del efectivo que quienes tienen mayores recursos. Tres de cada diez estadounidenses cuyos ingresos familiares son inferiores a 30.000 dólares al año afirman que pagan en efectivo todas o casi todas sus compras durante una semana habitual. Esa proporción desciende al 20 % entre quienes viven en hogares con ingresos de entre 30.000 y 49.999 dólares, y al 6 % entre quienes viven en hogares con ingresos de 50.000 dólares o más al año.
Aun así, en todos los grupos de ingresos hay cada vez más estadounidenses que dependen menos del efectivo que en años anteriores. Esto ocurre especialmente entre quienes más ganan: aproximadamente seis de cada diez adultos cuyos ingresos familiares anuales son de 100.000 dólares o más (59 %) afirman que no pagan en efectivo ninguna de sus compras semanales habituales, frente al 43 % en 2018 y al 36 % en 2015.
También hay diferencias en el uso del efectivo según la raza y el origen étnico. Aproximadamente una cuarta parte de los adultos negros (26 %) y el 21 % de los adultos hispanos afirman que pagan en efectivo todas o casi todas sus compras durante una semana habitual, frente al 12 % de los adultos blancos que dicen lo mismo.
Aunque el efectivo tiene cada vez menos peso en las compras semanales de las personas, la encuesta también revela que la mayoría de los estadounidenses procura tener efectivo a mano. Cerca de seis de cada diez adultos (58 %) afirman que procuran asegurarse de tener siempre efectivo a mano, mientras que el 42 % dice que no se preocupa demasiado por llevar efectivo, ya que hay otras formas de pagar. Estas proporciones hancambiado ligeramente con los años.
Al igual que enencuestas anteriores, los hábitos de los estadounidenses relacionados con llevar efectivo varían según la edad. Los adultos menores de 50 años son menos propensos que los de 50 años o más a afirmar que procuran tener siempre efectivo a mano (45 % frente al 71 %). Y poco más de la mitad de los adultos menores de 50 años (54 %) dice que no se preocupa demasiado por llevar efectivo o no, frente al 28 % de quienes tienen 50 años o más.
Nota: Estas son laspreguntas, respuestas y metodología utilizadaspara este análisis.






