El auge de la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático (ML) y la automatización, la proliferación de plataformas tecnológicas basadas en Internet y el avance hacia fuentes de ingresos más emprendedoras se combinan para transformar radicalmente la forma en que las personas trabajan y se ganan la vida. Pero que este cambio conduzca a una mayor prosperidad e igualdad dependerá de nosotros. Hoy tenemos la oportunidad de crear nuevos servicios financieros que respondan mejor a las necesidades de quienes forman parte de la nueva fuerza laboral mundial y que quizá estén especialmente desatendidos por los productos y servicios existentes.
Los servicios financieros actuales se diseñaron principalmente para atender a personas empleadas en un horario de 9 a 17 por un solo empleador, a menudo durante toda su carrera profesional. Por ejemplo, los sistemas de pagos, ahorro y gestión patrimonial se establecieron sobre la premisa de unos ingresos estables cada dos semanas. Sin embargo, los cambios en la forma de ganar dinero deben ir acompañados de cambios en la forma de recibirlo y gestionarlo. Al hacer estos cambios, podemos contribuir a la salud financiera de una nueva generación cuyos ingresos son variables y que tiene más responsabilidades personales relacionadas con cuestiones como la reconversión profesional y la jubilación.
En consonancia con nuestra misión de democratizar los servicios financieros, nos hemos centrado en cómo la forma de trabajar de las personas en el futuro influirá en la manera en que la industria de los servicios financieros deberá atenderlas. Por ello, PayPal encargó la primera encuesta mundial de este tipo: entrevistó a 100 expertos de todo el mundo y encuestó a 8.000 personas de ocho países para entender cómo deben evolucionar los servicios financieros a fin de apoyar mejor a las personas mientras obtienen y gastan sus ingresos.
A partir de los resultados de la encuesta, identificamos cuatro tendencias clave que se espera que configuren la fuerza laboral mundial en los próximos años, así como formas en que la industria de los servicios financieros deberá evolucionar para responder a estas necesidades cambiantes.
1. La economía de plataformas en línea crece rápidamente, y quienes trabajan en ella necesitan nuevas herramientas financieras que respondan a sus necesidades.
Más del90 % del crecimiento neto del empleo entre 2005 y 2015 en Estados Unidos correspondió a la categoría de «trabajo alternativo», lo que significa que casi todos los10 millones de empleos creados entre 2005 y 2015 en Estados Unidos no eran empleos tradicionales de 9 a 17. Cada vez más personas obtienen ingresos a través de plataformas en línea. PayPal también ha observado tendencias similares: el volumen total de pagos de las empresas de plataformas que utilizan PayPal creció, en promedio, un 47 % interanual entre 2014 y 2018.
Este crecimiento de la economía de plataformas ofrece a los trabajadores numerosos beneficios financieros, entre ellos una mayor capacidad para cubrir gastos incluso si pierden su principal fuente de ingresos. Sin embargo, quienes perciben ingresos a través de estas plataformas aún tienen importantes necesidades financieras sin atender. Por ejemplo, el 51 % afirmó haber pagado tarde una factura y haber incurrido en cargos durante los últimos 12 meses.
Un acceso más rápido a los ingresos podría ayudar a estos trabajadores a gestionar mejor sus finanzas. En total, el 63 % de los trabajadores de la economía de plataformas encuestados dijo que preferiría recibir sus ingresos laborales con mayor frecuencia (es decir, a diario, semanalmente, «cuando vendo o produzco algo» o «en cuanto termino el trabajo que hago»). PayPal ha observado tendencias similares. Por ejemplo, los pagos en tiempo real a trabajadores de la economía de plataformas a través de Hyperwallet —la plataforma adquirida recientemente por PayPal— han aumentado más de un 200 % interanual.
2. La automatización, el aprendizaje automático y la IA provocarán cambios en el empleo, mientras que los ingresos probablemente serán más variables e inciertos; los trabajadores necesitarán reconvertirse profesionalmente y acceder a nuevos tipos de crédito y ahorro.
Dos quintas partes de los empleos del mundo podrían automatizarse en los próximos 15 años, y un reciente estudio de McKinsey concluyó que entre 75 y 375 millones de personas podrían tener que cambiar de categoría ocupacional durante la próxima década y adquirir nuevas competencias.
Pero las personas y las familias no están preparadas desde el punto de vista financiero. En nuestra encuesta a 8.000 personas, descubrimos que solo el 38 % de los trabajadores en empleos con alto riesgo de automatización tiene ahorros para cubrir seis meses o más de gastos si perdiera su principal fuente de ingresos.
La industria de los servicios financieros deberá crear soluciones que fomenten el ahorro a corto plazo y ofrecer nuevos productos de crédito con visión de futuro, que permitan a los trabajadores reconvertirse para ocupar nuevos puestos o emprender iniciativas empresariales en una economía que cambia rápidamente.
3. El emprendimiento es una vía cada vez más importante para generar ingresos; sin embargo, los emprendedores y las pequeñas empresas necesitan un acceso más rápido a los fondos, mejores herramientas de gestión financiera y crédito para poner en marcha sus negocios y suavizar las fluctuaciones de sus ingresos.
Por diversos motivos, las personas recurren cada vez más a actividades emprendedoras, como crear su propio negocio, para ganarse la vida. Aunque el estudio reveló que los propietarios de pequeñas empresas tienen mayor resiliencia financiera y confianza en el futuro que quienes trabajan en empleos tradicionales de 9 a 17, solo el 46 % de los propietarios encuestados afirmó percibir ingresos constantes cada mes, frente al 72 % de todos los encuestados. Además, el 55 % de los propietarios de pequeñas empresas dijo haber pagado tarde una factura durante los últimos 12 meses, un porcentaje superior al de cualquier otro grupo demográfico estudiado.

Para aliviar en parte esta situación, el 77 % de los propietarios de pequeñas empresas dijo que preferiría recibir sus ingresos con mayor frecuencia, un tema recurrente clave que surgió de la encuesta. Se necesitan nuevas soluciones para responder a estas necesidades cambiantes. Con el reciente lanzamiento de Funds Now, por ejemplo, PayPal aspira a que el acceso inmediato a los fondos sea la norma y no la excepción para las pequeñas empresas. Aun así, queda mucho por hacer.
También debemos crear mejores herramientas de gestión financiera y soluciones de crédito para apoyar a los propietarios de pequeñas empresas mientras siguen ampliando las oportunidades económicas, el empleo, la diversidad y el bienestar general de nuestras comunidades.
4. Los millennials exigen más flexibilidad en el trabajo y prefieren las herramientas digitales para gestionar sus finanzas. Necesitamos herramientas digitales de gestión financiera más completas e integrales.
Entre los millennials encuestados, el 34 % dijo tener varios empleos, frente al 25 % de la generación X. Los millennials valoran la flexibilidad y parecen sentirse cómodos cambiando de empleo con mayor frecuencia. Una encuesta de Gallup de 2016 realizada en Estados Unidos reveló que el 21 % de los millennials afirmó haber cambiado de empleo durante el año, más del triple que las personas que no pertenecen a esa generación. Al igual que los encuestados de mercados emergentes, los millennials tienen un 16 % más de probabilidades que sus pares de la generación X de preferir recibir sus ingresos mediante aplicaciones de pagos digitales. Cabe destacar que los encuestados de Brasil, China e India tenían un 54,5 % más de probabilidades de preferir recibir ingresos laborales a través de aplicaciones de pagos digitales.
Para atender mejor a este grupo emergente de trabajadores, la industria de los servicios financieros debe democratizar el acceso a herramientas digitales sólidas de gestión financiera que puedan tener en cuenta múltiples fuentes de ingresos y ayudar a los trabajadores a prepararse para la volatilidad de sus ingresos y gestionarla.
Las innovaciones en la industria de los servicios financieros deben priorizar el objetivo de fortalecer la salud y la resiliencia financieras de las personas, las familias, las empresas y las comunidades. Unos 1.700 millones de personas en el mundo todavía no tienen acceso a servicios financieros formales, y muchos miles de millones más reciben una atención insuficiente del sistema financiero tradicional. La reforma de los servicios financieros debe centrarse en fortalecer la capacidad de estas personas para pagar y recibir pagos, gestionar gastos, ahorrar para emergencias, acceder al crédito y planificar el futuro.
Viviremos en un mundo en el que la tecnología marcará el futuro del trabajo y de los servicios financieros. Pero es importante recordar que serán los seres humanos quienes decidirán cómo se desarrolla y utiliza la tecnología. Si no tomamos decisiones meditadas y responsables en materia de servicios financieros que beneficien la salud financiera de las personas, los desafíos del futuro del trabajo podrían agravarse aún más.




