Medir la riqueza: un paso clave para reducir eficazmente la brecha de género

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  • Según el nuevo Índice de Equidad de la Riqueza, las mujeres acumulan al jubilarse solo el 74% de la riqueza que tienen los hombres.

  • Las mujeres acumulan desventajas a lo largo de toda su vida laboral.

  • El liderazgo con propósito y una compensación total equitativa son la base de las soluciones a esta disparidad.

Las desigualdades sociales y empresariales de larga data en todo el mundo han afectado de forma desproporcionada la acumulación de riqueza de las mujeres. A pesar de que los líderes empresariales prestan cada vez más atención a la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI), y en particular a la equidad de género, se prevé que las mujeres de todo el mundo acumulen al jubilarse mucha menos riqueza que los hombres. Según un nuevo informe del Índice Global de Equidad de la Riqueza de WTW, elaborado en colaboración con el Foro Económico Mundial, se prevé que, al jubilarse, las mujeres tengan solo el 74% de la riqueza que tienen los hombres.

Aunque los consejos de administración, las empresas y los gobiernos de todo el mundo han reconocido las desigualdades de género en la trayectoria profesional, como la brecha salarial de género y la infrarrepresentación de las mujeres en los consejos y en puestos directivos, y están avanzando para reducirlas, se necesitan más avances. Además, estos factores de desigualdad —y las medidas correspondientes para reducirlos— suelen considerarse por separado, y las medidas adoptadas no miden ni abordan los resultados.

Al ofrecer una visión integral de las disparidades a lo largo de la vida laboral de las mujeres y medir de manera sistemática la riqueza al final de sus carreras, el nuevo Índice Global de Equidad de la Riqueza muestra cómo las mujeres se ven desfavorecidas durante toda su vida laboral. El modelo proyecta los resultados previstos para las mujeres junto con los principales factores que los determinan, y contribuirá a impulsar medidas desde los sectores público y privado para abordar los factores específicos que causan resultados inequitativos.

La nueva métrica modela la inequidad patrimonial de las mujeres y calcula un índice de riqueza para 39 países de todo el mundo. Para cada país, establece un valor entre 0 y 1 que representa la proporción entre la riqueza acumulada por las mujeres y la acumulada por los hombres al jubilarse. El modelo proyecta la acumulación de riqueza durante el ciclo de vida laboral e incorpora prestaciones estatales y obligatorias, planes de jubilación patrocinados por empleadores, bienes inmuebles y ahorros personales. Esta medida cuantificable es fundamental para evaluar los resultados de la riqueza acumulada y, en última instancia, muestra cómo las mujeres acumulan desventajas a lo largo de su vida laboral.

Principales conclusiones del nuevo Índice de Equidad de la Riqueza:

1. El Índice Global de Equidad de la Riqueza promedio de los 39 países incluidos en el análisis es de 0,74. Esto significa que, al jubilarse, las mujeres solo acumularán el 74% de la riqueza que tienen los hombres. Los índices de los países oscilan entre 0,60 y 0,90, lo que refleja una variación considerable en la equidad patrimonial de género entre países.

2. Entre los principales factores que contribuyen a la disparidad patrimonial de género figuran las brechas salariales de género y las trayectorias profesionales más tardías. Además, las carencias en educación financiera y las responsabilidades fuera del lugar de trabajo (por ejemplo, el cuidado de niños y personas mayores) influyen en la participación de las mujeres en el empleo remunerado y, por tanto, en su capacidad para acumular riqueza.

3. Las mujeres en puestos de alto nivel presentan las mayores brechas de riqueza acumulada. El índice tiene en cuenta distintos puestos para medir el impacto del género en la acumulación de riqueza en diversas trayectorias profesionales. En los puestos operativos de primera línea, la brecha patrimonial de género general es, en promedio, del 11%; en los puestos profesionales y técnicos, casi se triplica y alcanza un promedio del 31%; y entre expertos sénior y puestos de liderazgo, aumenta aún más, hasta un promedio del 38%. La inequidad patrimonial es mayor para las mujeres en puestos de expertas sénior y de liderazgo, ya que afrontan el efecto acumulado de brechas salariales más amplias y una progresión profesional más limitada.

4. Las responsabilidades de cuidado afectan negativamente la capacidad de las mujeres para acumular riqueza. Las responsabilidades de cuidado que llevan a trabajar a tiempo parcial y a interrumpir la carrera profesional afectan a las mujeres de manera desproporcionada respecto de los hombres, pues reducen su participación en la fuerza laboral y el tiempo que pasan trabajando. Estas brechas en los ingresos salariales tienen como consecuencia una menor acumulación de riqueza al jubilarse. Las diferencias estructurales en las prestaciones legales de permisos relacionados con el cuidado infantil agravan las desigualdades de género.

5. Los planes de jubilación son un componente importante de la riqueza acumulada. Los 39 países incluidos en el índice de riqueza ofrecen prestaciones estatales de jubilación, y algunos ofrecen prestaciones de jubilación obligatorias. También son comunes los planes patrocinados por empleadores. El índice puso de manifiesto la importancia de estos planes y el impacto que tienen en la riqueza al jubilarse la inequidad salarial entre géneros, la progresión profesional tardía, las responsabilidades de cuidado y la educación financiera. Por lo general, las mujeres tienen menos conocimientos financieros, confianza como inversoras y tolerancia al riesgo a lo largo de sus carreras, lo que produce un efecto acumulativo en su riqueza.

El Índice de Equidad de la Riqueza muestra con claridad la inequidad mundial en la acumulación de riqueza de las mujeres al jubilarse y la necesidad de que las personas, los gobiernos y las empresas realicen esfuerzos específicos para cerrar esta brecha significativa. Al ofrecer una métrica objetiva de la inequidad patrimonial de género al jubilarse y de los factores interrelacionados que la generan, el índice impulsa la acción y establece una referencia para seguir los avances futuros.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?

El liderazgo y los programas con propósito, una compensación total equitativa (salario, prestaciones y carreras profesionales), modalidades de trabajo flexibles, una infraestructura social integral, disposiciones equitativas para los permisos familiares y el acceso a instrumentos y educación financieros ayudarán a reducir la brecha.

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