Por qué poner a las mujeres al mando de su propia seguridad financiera genera dividendos

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  • No diseñar productos y servicios financieros teniendo en cuenta a las mujeres perpetúa las desigualdades existentes.

  • El diseño centrado en las mujeres busca derribar estas barreras y ofrecer a las emprendedoras condiciones más equitativas.

  • Cuando las mujeres pueden acceder mejor a la financiación, pueden hacer una contribución económica significativa a la sociedad.

Las mujeres tienen un 17 % más de probabilidades de morir que los hombres en un accidente automovilístico, y la culpa es de un proceso de diseño sesgado por razón de género.

Con demasiada frecuencia, el diseño centrado en las personas toma al «hombre» como modelo de ser humano. Los maniquíes de pruebas de choque tienen medidas y pesos que representan al hombre promedio, lo que significa que el cinturón de seguridad no tiene en cuenta la complexión de las mujeres, con consecuencias mortales. Aunque la muerte es un ejemplo extremo, la comodidad y la practicidad son una carga habitual para las mujeres, porque el mundo está diseñado por hombres y para hombres, ya que se considera erróneamente que las mujeres son un grupo minoritario, en lugar de representar el 50 % del mercado.

No diseñar productos que sitúen a las mujeres en el centro del proceso de diseño también puede tener graves repercusiones económicas y generar un ciclo interminable de desigualdad. Imagina que te deniegan un préstamo por las deudas de tu marido o porque no encuentras a un hombre que avale tu préstamo, como todavía ocurre en algunas partes del mundo.

¿Qué es el diseñocentrado en las mujeres?

El diseño centrado en las mujeres reconoce que sus necesidades y las barreras a las que se enfrentan son fundamentalmente distintas de las de los hombres. Entre esas barreras pueden figurar leyes y sistemas políticos que las perjudican, normas sociales y de género dañinas, y un acceso limitado a la financiación por no tener historial crediticio ni garantías, por exigir un avalista varón o por las restricciones a la propiedad de la tierra.

El proceso de diseño centrado en las mujeres puede resumirse así:

  • Descubrir comprendiendo las necesidades, los deseos y las barreras a las que se enfrentan las mujeres.

  • Definir y sintetizar los principales problemas y oportunidades.

  • Idear nuevas formas de atender a las mujeres.

  • Probar rápidamente con mujeres las ideas y los conceptos iniciales.

  • Adaptar y diseñar nuevos productos y servicios que respondan a las necesidades de las clientas.

  • Lanzar e iterar productos a partir de comentarios periódicos.

Cómo la detección del cáncer de mama pasó a formar parte de un préstamo empresarial

El programa Ignite de CARE apoya a las mujeres emprendedoras que buscan hacer crecer sus negocios, facilitándoles el acceso tan necesario a financiación, tecnología y redes, y fortaleciendo sus capacidades y competencias empresariales. Lo hacemos colaborando con nuestros socios locales para desarrollar productos y servicios adaptados a sus necesidades específicas. Nuestra labor consiste en garantizar que las voces de estas mujeres se escuchen en la sala de juntas, donde normalmente los hombres toman decisiones empresariales clave que afectan a las clientas.

En Perú, queríamos desarrollar un producto de préstamo a medida para mujeres emprendedoras junto con nuestro socio de microfinanzas, Financiera Confianza, que considera que invertir en las mujeres es una gran inversión. Al adoptar un enfoque centrado en las mujeres, pudimos conocer las barreras que dificultan su acceso, idear y probar soluciones con ellas mediante grupos focales, entrevistas, pruebas de presentación de propuestas y encuestas virtuales. Descubrimos tres aspectos clave: no podían obtener préstamos del importe adecuado porque carecían de historial crediticio; necesitaban más flexibilidad en los pagos y préstamos estacionales de menor duración para los períodos de mayor actividad; y no podían cubrir todos sus gastos médicos, especialmente los de atención preventiva.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?

A partir de los conocimientos obtenidos en las pruebas y de la triangulación de las preferencias de las clientas con los parámetros empresariales para comprobar la viabilidad y la factibilidad, colaboramos con el equipo de Financiera Confianza para diseñar un prototipo listo para pilotarse, llamado «Emprendiendo Mujer» (Female Ventures). También añadimos una serie de servicios no financieros para apoyar a las mujeres emprendedoras con mentoría, formación y redes de contactos.

El resultado fue un producto de préstamo diseñado exclusivamente para mujeres. No exige historial crediticio e incluye una evaluación crediticia alternativa basada en referencias y comportamiento; además, a diferencia de otros productos del mercado, no tiene en cuenta las deudas de sus maridos. El plazo de devolución es de 45 días para reflejar la estacionalidad de las necesidades empresariales, y el préstamo incluye un seguro contra el cáncer que cubre las pruebas de detección del cáncer de mama. Se redujo el importe máximo del préstamo para que las mujeres pudieran solicitar primero uno de menor cuantía, devolverlo y pasar a uno mayor con un nuevo historial crediticio.

El producto se lanzó en junio de 2021 y seguimos introduciendo mejoras y consultando a las mujeres sobre su satisfacción para asegurarnos de que siga siendo pertinente y responda a la demanda. Los comentarios que hemos recibido han sido extraordinarios. Delia Nizama, una emprendedora peruana, nos dijo: «Me parece importante que precisamente se consulte a las mujeres emprendedoras que van a utilizar esta valiosa herramienta sobre qué más esperamos de ella». Hemos observado una acogida increíble: se desembolsaron 15.000 préstamos en seis meses, en plena pandemia mundial.

Delia Nizama, emprendedora peruana. Crédito: CARE.

Diseñar para las mujeres es sencillamente un buen negocio

Algunas personas podrían decir que estas adaptaciones que hicimos parecen arriesgadas (por ejemplo, no exigir historial crediticio), sobre todo durante la COVID-19, cuando los mercados de crédito se contraen. Sin embargo, los datos mundiales muestran que las mujeres tienen mejores índices de préstamos morosos (NPL): el 3 %, frente al 4,9 % del total de las carteras de pymessegún una evaluación de 157 instituciones financieras realizada por la IFC. Aunque todavía es pronto, Emprendiendo Mujer tiene una tasa de impago del 0,5 %, un rendimiento un 5,5 % mejor que el resto de la cartera.

Así pues, las mujeres no solo son mejores clientas de préstamos, sino que los datos también muestran que son emprendedoras más sólidas, tienden a contratar a más mujeres y tienen más probabilidades de generar impacto y valor social que sus homólogos masculinos. Diseñar para las mujeres no debería ser tan difícil de defender.

Invertir en el diseño centrado en las mujeres—

Facilitar a las mujeres un mejor acceso a la financiación podría generar 330.000 millones de dólares en ingresos mundiales anuales, pero el mundo financiero sigue estando dominado por los hombres. No es que los hombres no puedan empatizar con las mujeres, sino que no son mujeres. No pueden experimentar las barreras a las que las mujeres se enfrentan a cada minuto de cada día. En consecuencia, los conocimientos sobre sus necesidades y barreras seguirán pasando desapercibidos. Si queremos cerrar la brecha de género, debemos crear productos y servicios con tres características: que aporten valor a la vida de las mujeres, que sean fáciles de obtener y utilizar para ellas, y que sean asequibles de acuerdo con sus comportamientos financieros.

Facilitar a las mujeres un mejor acceso a la financiación podría generar 330.000 millones de dólares en ingresos mundiales anuales.

Organización Internacional del Trabajo.

¿Cuánto cambiaría el mundo financiero si hubiera más mujeres diseñando productos y servicios teniendo en cuenta sus necesidades y barreras particulares?

Para promover el diseño centrado en las mujeres, esto es lo que necesitamos que hagan quienes financian y quienes prestan servicios financieros:

  • Diseñar con las mujeres, no para ellas. Situarlas en el centro del proceso de diseño y crear soluciones para sus necesidades.

  • Al igual que nuestro socio Financiera Confianza, invertir en un esfuerzo serio para llevar al mercado más productos y servicios centrados en las mujeres, e incluso empezar a evaluar a hombres y mujeres mediante mecanismos diferenciados de puntuación crediticia.

  • Incorporar a más mujeres a los equipos de diseño de productos y permitirles dirigir el proceso de diseño, como hizo Jack Burga, responsable de Inclusión Financiera de nuestro equipo de CARE Perú.

  • Incorporar a más mujeres a las juntas directivas. Contar con mujeres en el equipo de diseño es un gran paso, pero podemos ir más lejos. Las mujeres necesitan un lugar en la mesa donde se toman decisiones financieras clave que afectan a las clientas.

  • Promover más instituciones financieras propiedad de mujeres y dirigidas por ellas, como First Women’s Bank, la primera institución financiera de Estados Unidos propiedad de mujeres, dirigida por mujeres y diseñada al 100 % para mujeres, por mujeres.

Hasta que veamos estos cambios, no alcanzaremos a realizar el potencial económico de las mujeres en nuestras economías.

Descubre más sobre el programa Ignite de CARE, con el apoyo del Centro Mastercard para el Crecimiento Inclusivo.

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