Los hombres gais y bisexuales que viven en países europeos con actitudes y políticas muy contrarias a la homosexualidad tienen muchas menos probabilidades de utilizar servicios de prevención del VIH, hacerse la prueba del VIH y hablar de su sexualidad con profesionales de la salud, según una investigación dirigida por la Escuela de Salud Pública de Yale (YSPH).
El estudio se publica en línea en la revista AIDS.
Las actitudes hacia la homosexualidad varían mucho en Europa, señalaron el profesor asociado de la YSPH y autor principal, John Pachankis, y sus colegas. El equipo de investigación quiso analizar el impacto de la homofobia en la salud de los hombres gais y bisexuales, en concreto, en su comportamiento sexual, el uso de servicios de prevención del VIH, su estado serológico respecto del VIH y su capacidad para afrontar el VIH.
Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron datos de la Encuesta Europea por Internet a Hombres que tienen Sexo con Hombres (EMIS), un proyecto conjunto de socios académicos, gubernamentales, no gubernamentales y de medios de comunicación en línea de 35 países europeos. EMIS es un estudio en 25 idiomas que evaluó los conocimientos, comportamientos y uso de servicios de salud relacionados con el VIH de 174.000 hombres gais y bisexuales. Los investigadores combinaron los datos de EMIS con una medida de las leyes, políticas y actitudes sociales hacia la homosexualidad en cada país.
Los autores del estudio hallaron diferencias marcadas en la forma en que los países tratan y perciben la homosexualidad. También descubrieron que los hombres que viven en países con mayores niveles de homofobia sabían menos sobre el VIH y tenían menos probabilidades de usar preservativos, lo que llevó a los investigadores a concluir que la homofobia reduce el uso de los servicios de salud y compromete su calidad.
Los investigadores también señalaron un mayor riesgo de enfermedad para los hombres gais y bisexuales en países homófobos, donde los servicios de prevención adecuados son limitados, pero aumentan las oportunidades de mantener relaciones sexuales.
«Nuestros hallazgos sugieren que el riesgo de contraer el VIH está determinado en gran medida por las leyes, políticas y actitudes nacionales hacia la homosexualidad, y no es principalmente resultado de un fracaso personal», afirmó Pachankis. «Este estudio demuestra que a los hombres gais y bisexuales de países homófobos se les niegan los recursos necesarios para mantenerse sanos, incluidos recursos psicológicos como la posibilidad de expresarse abiertamente».
Otro hallazgo es que los hombres gais y bisexuales de países donde la homofobia está más arraigada tienen menos parejas sexuales y menos probabilidades de tener el VIH. Los investigadores concluyeron que este resultado se debía a los esfuerzos de los hombres gais y bisexuales por ocultar su orientación sexual, es decir, por permanecer «en el armario». Aunque la homofobia los mantiene en el armario y limita sus oportunidades de conocerse y mantener relaciones sexuales, señalaron los investigadores, también los deja sin formación sobre los riesgos del sexo sin protección y sin las habilidades necesarias para usar preservativos en sus relaciones sexuales, lo que puede facilitar la transmisión del VIH.
La investigación plantea nuevas preocupaciones sobre la vulnerabilidad de los hombres en países homófobos, ya que se les niegan los conocimientos, las habilidades y los recursos necesarios para evitar el VIH o hacerle frente, señalaron los autores del estudio. Al mismo tiempo, las oportunidades de mantener relaciones sexuales se amplían debido al aumento de la movilidad y los viajes, así como a los rápidos avances tecnológicos, como los sitios web para encuentros sexuales y las aplicaciones móviles.
La publicación es un esfuerzo conjunto de Yale, la Universidad de Columbia, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, el Centro Noruego de Conocimiento para los Servicios de Salud, el Instituto Robert Koch de Alemania y la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza (FOPH).
Este artículo se publica en colaboración con Yale News. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Michael Greenwood es colaborador de Yale News.
Imagen: Un hombre sostiene una bandera mientras participa en el desfile anual del Orgullo Gay en Toronto, el 28 de junio de 2009. REUTERS/Mark Blinch.
