Internet es hoy tan importante en nuestras vidas que se considera un derecho humano básico. Nos da acceso a todo tipo de servicios, desde los financieros hasta los de salud y educación. En el futuro, nos conectará con 50.000 millones de cosas, desde grúas hasta cafeteras.
Pero cuánto pagas por la banda ancha depende mucho del lugar donde vives. Y la diferencia puede ser enorme, según un nuevo estudio.
Si vives en Burkina Faso, el acceso a la banda ancha es extremadamente caro. Los usuarios tienen que pagar casi 1.000 dólares al mes para conectarse. Este país de África Occidental tiene una población de unos 18 millones de habitantes, pero, según la ONU, menos del 10 % de la población tiene acceso a internet.
De los 196 países estudiados, los de África subsahariana obtuvieron los peores resultados. Casi todos los 31 países analizados se encontraban entre los más caros.
Papúa Nueva Guinea tiene la segunda banda ancha más cara. Allí, los usuarios tienen que pagar más de 500 dólares al mes. Al igual que en Burkina Faso, menos del 10 % de su población tiene acceso a internet.
El lugar más barato para acceder a internet es Irán, donde cuesta apenas unos 5 dólares, un poco más que una taza de café. Alrededor del 40 % de los iraníes usa internet.
En general, internet es barato en Europa del Este. En Ucrania cuesta 5,51 dólares, mientras que en Rusia cuesta apenas unos 10 dólares al mes.
Pero en Europa Occidental, los precios suben considerablemente. Los alemanes pagan un promedio de 34 dólares al mes por la banda ancha. En el Reino Unido es más cara: cuesta más de 40 dólares. Italia es el país más barato, con un paquete que cuesta en promedio 29 dólares al mes.
Los usuarios de Estados Unidos tienen que pagar casi el doble que los de Alemania, con una factura mensual promedio de 66 dólares. Aun así, sigue siendo muchísimo más barato que en muchos otros lugares.
Acceso desigual a internet
Aunque el uso de internet se ha disparado en los últimos años —3.780 millones de personas, y la cifra sigue aumentando—, más de la mitad de la población mundial (el 53,9 %) aún no tiene acceso. Esto se debe a diversos motivos. En parte, se debe a la falta de electricidad y de otras infraestructuras básicas; en otros lugares, sencillamente es inasequible para la gran mayoría de las personas; y, en algunos casos, los usuarios son analfabetos o no hay contenido en su idioma.

El acceso universal y asequible a internet forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (ODS), y gobiernos, empresas, organizaciones locales e internacionales y miembros de la sociedad civil trabajan para que más personas se conecten.

