La tecnología facilita más que nunca presentar y pagar impuestos.
Los tipos impositivos mundiales sobre los beneficios y el trabajo apenas han variado en una década.
Determinar cómo gravar a las empresas en la economía digital es un eje central de la agenda internacional.
El nuevo Manifiesto de Davos pide a las empresas que paguen una “parte justa”.
Nada es seguro, salvo la muerte y los impuestos. Así lo afirmó Benjamin Franklin, uno de los Padres Fundadores de Estados Unidos.
Aunque eso es en gran medida cierto, la forma en que pagamos impuestos y la manera de abordarlos están evolucionando a medida que la digitalización transforma todo lo que hacemos. Los impuestos ocupan un lugar cada vez más alto en la agenda internacional, ya que los gobiernos tratan de aplicarlos a las empresas modernas y a la economía colaborativa, mientras que el nuevo Manifiesto de Davos del Foro Económico Mundial pide a las empresas que paguen su “parte justa”.
Estos son tres aspectos destacados en Paying Taxes, un informe anual de PwC y del Grupo Banco Mundial, que compara los sistemas tributarios de 190 economías.
1. Es más fácil que nunca presentar y pagar

Los sistemas electrónicos para presentar y pagar impuestos han reducido en todo el mundo el tiempo y el esfuerzo necesarios para presentar las declaraciones. Estados Unidos fue la primera economía en introducir la presentación electrónica en 1986, seguida de Australia en 1987, y otros muchos países en los años siguientes.
“La presentación y el pago electrónicos tienen diversas ventajas que han facilitado el proceso de preparación de impuestos para las empresas”, afirma el informe. Entre ellas figuran “la posibilidad de presentar una declaración fiscal desde la oficina, en un momento conveniente, y la posibilidad de rellenar previamente las declaraciones fiscales con datos que ya obran en poder de la administración tributaria”.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en materia fiscal?
2. La proporción pagada apenas ha cambiado en una década

Los datos muestran que el tipo impositivo global sobre los beneficios y el trabajo apenas ha variado entre 2008 y 2018, situándose en torno al 16 % en ambos casos. El tipo de “otros impuestos” ha descendido al 8,1 % en 2018, desde el 15,5 % en 2008.
En comparación con un año antes, hubo pocos cambios en la tasa total de impuestos y contribuciones. América del Norte registró la mayor reducción, tras rebajar su tipo legal del impuesto sobre la renta de sociedades del 35 % al 21 %.
3. De cara al futuro, debemos determinar cómo gravar la economía digital
Las empresas y tecnologías modernas plantean interrogantes para la política fiscal internacional. Por ejemplo, ¿cómo se grava a una multinacional por las ventas realizadas en un territorio donde tiene poca o ninguna presencia física? ¿Y cómo se asigna un valor a los datos y contenidos generados por los usuarios e integrarlo en la tributación? ¿Y cómo pueden los gobiernos compensar una posible reducción de los ingresos fiscales sobre el trabajo derivada de la automatización de tareas rutinarias?
“A nivel mundial, la cuestión más destacada en materia de política fiscal es cómo gravar la economía digital”, afirma el informe.
Las normas fiscales para las multinacionales y los nuevos modelos de negocio son un tema clave para los responsables de políticas de todo el mundo. El Banco Mundial estima que los gobiernos dejan de recaudar entre 100 000 millones y 600 000 millones de dólares al año, mientras las empresas evitan legalmente impuestos trasladando beneficios a otras regiones.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ha publicado propuestas para asignar los beneficios derivados de las empresas digitales, con el objetivo de garantizar que las multinacionales grandes y muy rentables paguen impuestos allí donde tengan actividades significativas de cara al consumidor y generen sus beneficios.
“Los datos sobre las actividades globales de las empresas multinacionales deben ser más transparentes”, afirma Marcello Estevão, director global de Macroeconomía, Comercio e Inversión del Banco Mundial. “Además, deben poder adaptarse para abarcar modelos de negocio que aún no se han inventado. Si la historia nos ha enseñado algo, es que la innovación llegará rápidamente y debemos estar preparados.”
El Foro Económico Mundial publicó el mes pasado un documento técnico sobre Impuesto de sociedades, digitalización y globalización, en el que se exponen los retos que deben superarse y se analiza cómo los sistemas del impuesto de sociedades pueden responder mejor a las expectativas de los ciudadanos.