Las principales empresas suizas deberán revisar las diferencias salariales entre el personal masculino y femenino a partir del próximo año, en virtud de las normas aprobadas el miércoles por el Gobierno, como parte de un esfuerzo por cerrar la brecha de género en uno de los países más ricos del mundo.
Pese a su elevada calidad de vida, Suiza se queda por detrás de otras economías desarrolladas en materia de igualdad salarial y de trato en el lugar de trabajo para las mujeres.
Las mujeres suizas ganan alrededor de un 20 % menos que los hombres. Aunque esto supone una mejora respecto a aproximadamente un tercio menos en 1991, la brecha de discriminación —es decir, las diferencias que no pueden explicarse por el rango o el puesto— ha empeorado desde 2000, según muestran los datos oficiales.
Esto contribuyó a que cientos de miles de mujeres se declararan en huelga en junio para poner de relieve el deficiente historial del país en materia de derechos de la mujer.
El miércoles, el Consejo Federal acordó exigir a las empresas con 100 o más empleados que realicen análisis internos de las diferencias salariales entre hombres y mujeres a partir del próximo año, con estudios que deberán completarse para junio de 2021.
Estas empresas deberán someter las cifras a una auditoría externa y presentarlas al personal.
Las normas afectan a poco menos del 1 % de las empresas suizas, que emplean al 46 % de los trabajadores de Suiza. Las empresas que detecten una brecha deberán repetir el ejercicio cada cuatro años.
Suiza fue el penúltimo país europeo en reconocer el sufragio femenino, en 1971, más de medio siglo después de Noruega, Alemania, Canadá y Estados Unidos.
