Las mujeres ocupan una de cada cinco posiciones directivas en ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería a escala mundial, lo que ralentiza la innovación, según un estudio sobre instituciones de investigación publicado el jueves.
Aunque las mujeres representaban más del 50 % del estudiantado de educación superior en esas disciplinas, conocidas colectivamente como STEM, su presencia disminuye notablemente a medida que aumenta el nivel jerárquico, según un estudio de la Universidad de Míchigan y la New York Stem Cell Foundation.
En promedio, las mujeres ocupaban alrededor del 40 % de los puestos de profesora adjunta, el 30 % de las plazas de profesora titular y el 20 % de los puestos de catedrática, según el estudio.
«Cuando se impide a las mujeres alcanzar todo su potencial, todo el campo se resiente», afirmó Susan L. Solomon, directora de la New York Stem Cell Foundation, organización que trabaja para acelerar la cura de enfermedades graves mediante la investigación.
«Necesitamos el 100 % de la capacidad intelectual disponible para lograr el mayor impacto y hacer avanzar la investigación lo más rápido posible», declaró en un comunicado.
El estudio recopiló datos de más de 500 instituciones académicas y profesionales para determinar las tasas de contratación y retención de mujeres, así como los sistemas de apoyo existentes, como la baja parental y las oportunidades de desarrollo profesional.
Los investigadores analizaron más de 1200 «fichas de calificación de igualdad de género» en casi 40 países a lo largo de cuatro años.
Constataron que el 38 % de las instituciones encuestadas ofrecía mecanismos de apoyo adicionales para la baja familiar remunerada, mientras que el 77 % no tenía políticas para respaldar la equidad de género en los comités de toma de decisiones.
Otros resultados fueron más positivos, ya que algunas instituciones contaban con políticas dirigidas al cuidado infantil, la flexibilidad, la financiación y las iniciativas de desarrollo profesional.
En conjunto, el estudio concluyó que las instituciones de investigación no lograban retener ni promover a las mujeres hacia puestos que les permitieran llevar a cabo investigaciones de alto impacto.
No obstante, Solomon expresó optimismo en cuanto a que las fichas de calificación estaban aumentando la conciencia sobre el problema.
«Simplemente pedir a las instituciones que completen esta ficha de calificación atrae su atención hacia la cuestión de la equidad de género, lo que las anima a identificar áreas de mejora y a realizar los cambios necesarios», afirmó.
