La legislación para que los productos de higiene íntima sean gratuitos para todas las mujeres de Escocia ha superado su primera fase.
Los tampones y las compresas higiénicas estarán disponibles en lugares designados.
Se estima que costará 24,1 millones de libras al año.
El Parlamento escocés aprobó el martes los planes para poner los productos de higiene íntima a disposición de todas las mujeres de forma gratuita, convirtiéndose en la primera nación del mundo en hacerlo.
La legislación haría que los tampones y las compresas higiénicas estuvieran disponibles en lugares públicos designados, como centros comunitarios, clubes juveniles y farmacias, con un coste anual estimado de 24,1 millones de libras (31,2 millones de dólares).
El proyecto de ley sobre productos menstruales (provisión gratuita) de Escocia superó su primera fase con 112 votos a favor, ninguno en contra y una abstención. Ahora pasa a la segunda fase, en la que los miembros del Parlamento escocés descentralizado pueden proponer enmiendas.
Durante el debate, la proponente del proyecto de ley, Monica Lennon, afirmó que su aprobación sería un “momento histórico para normalizar la menstruación en Escocia y transmitir a la ciudadanía de este país una señal real sobre lo en serio que el parlamento se toma la igualdad de género”.
La parlamentaria Alison Johnstone preguntó: “¿Por qué en 2020 el papel higiénico se considera una necesidad, pero los productos menstruales no? Ser penalizada económicamente por una función corporal natural no es equitativo ni justo.”
En 2018, Escocia se convirtió en el primer país del mundo en proporcionar productos de higiene íntima gratuitos en escuelas, institutos y universidades.
Los productos de higiene íntima en el Reino Unido tributan actualmente al 5 %. El gobierno del exprimer ministro David Cameron afirmó que quería eliminar ese “impuesto sobre los tampones”, pero que sus manos estaban atadas por las normas de la Unión Europea, que fijan los tipos impositivos de determinados productos.
El gobierno anunció que eliminaría el impuesto en 2016, pero todavía no se ha hecho.
Anteriormente, el martes, Lennon se unió a una manifestación celebrada frente al Parlamento escocés y sostuvo una pancarta que decía “El acceso a los productos menstruales es un derecho. Punto.”

