Las mujeres representan el 24% de los miembros de los órganos legislativos nacionales de todo el mundo; esta proporción ha aumentado ligeramente durante la última década, pero sigue siendo mucho menor que su proporción de la población mundial total, según un análisis de datos de la Unión Interparlamentaria.
A finales de 2008, en cambio, solo el 18% de los miembros de las cámaras parlamentarias altas y bajas de todo el mundo eran mujeres. Los mayores aumentos de la representación femenina entre 2008 y este año se registraron en América Central (13 puntos porcentuales), Oriente Medio y Norte de África (9 puntos) y Europa Occidental (8 puntos).
A pesar de este crecimiento, en todas las regiones del mundo hay, en conjunto, menos mujeres que hombres ocupando escaños legislativos. Por tanto, ninguna región ha alcanzado la paridad de género en la proporción de mujeres en los parlamentos de sus países.
Si se tiene en cuenta el número total de escaños legislativos de cada país, solo tres naciones —Ruanda, Cuba y Bolivia— han alcanzado o superado la paridad de género. (Sin embargo, las mujeres ocupan menos de la mitad de los escaños de las cámaras altas en Bolivia y Ruanda).
Como región, los países nórdicos —Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia— son los que más se acercan a la paridad de género: las mujeres representan el 43% de los miembros parlamentarios. La proporción más alta se registra en Suecia, donde las mujeres ocupan el 47% de los escaños legislativos. En comparación, en Dinamarca las mujeres ocupan el 37% de los escaños. En los demás países nórdicos, la proporción ronda el 40%.
Los países del Caribe les siguen de cerca: las mujeres representan el 42% de los miembros parlamentarios. Aproximadamente una cuarta parte (27%) de los legisladores de América del Norte son mujeres; en Estados Unidos, las mujeres representan el 24% del 116.º Congreso. Asia meridional y la región de Oriente Medio y Norte de África tienen las proporciones más bajas de legisladoras (ambas, del 17%).
Es importante tener en cuenta que las cifras y las proporciones de mujeres en los parlamentos de todo el mundo pueden diferir mucho y, por consiguiente, ofrecer perspectivas distintas. El tamaño del parlamento de un país es un factor importante en este sentido. En algunos países hay muchas mujeres que constituyen una minoría de un parlamento grande, mientras que en otros hay pocas mujeres que constituyen una mayoría de un parlamento más pequeño.
Por ejemplo, el Congreso Nacional del Pueblo de China tiene el mayor número de mujeres (742) de todos los países analizados. Sin embargo, las mujeres representan apenas una cuarta parte de los 2.975 miembros de ese órgano legislativo. Del mismo modo, aunque el Reino Unido tiene el segundo mayor número de mujeres en el Parlamento (416), estas representan solo el 29% de un órgano legislativo numeroso (1.439 miembros). Italia, Francia y Alemania también tienen un número relativamente alto de mujeres (entre 250 y 350 cada una), pero estas representan el 36% o menos de sus respectivos parlamentos.
Por otro lado, aunque Ruanda tiene muchas menos mujeres (59) en su órgano legislativo, estas representan la mayor proporción de miembros (56%) entre todos los países analizados.
Las siguientes proporciones más altas se registran en Cuba y Bolivia, donde las mujeres representan el 53% y el 52% de sus respectivos órganos legislativos.
En varios países, tanto el número como la proporción de mujeres que ocupan escaños legislativos son considerablemente altos. En los grandes órganos legislativos de Cuba y México —ambos tienen más de 600 miembros—, las mujeres representan tanto un número elevado (322 y 304, respectivamente) como una proporción alta (53% y 48%).
Yemen tiene la proporción más baja de mujeres en escaños legislativos. Las cuatro mujeres que integran su Cámara de Representantes y Consejo de la Shura, con 412 miembros en total, representan apenas el 1% de sus integrantes.
Tres países incluidos en los datos de la Unión Interparlamentaria no tienen ninguna mujer en sus órganos parlamentarios: los Estados Federados de Micronesia, Papúa Nueva Guinea y Vanuatu. Papúa Nueva Guinea y Vanuatu tenían mujeres en sus órganos legislativos en 2008, pero Micronesia no.
Bolivia ha registrado desde 2008 el mayor aumento en puntos porcentuales de la proporción de mujeres en su órgano legislativo. Actualmente, las mujeres ocupan el 52% de los escaños legislativos de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, frente a solo el 15% en 2008: un aumento de 37 puntos. México y Nicaragua les siguen con aumentos de 26 puntos; las mujeres ocupan ahora el 48% y el 45% de los escaños legislativos, respectivamente.
En algunos países han disminuido tanto la proporción como el número de mujeres en sus parlamentos. Este año, el Landtag de Liechtenstein, integrado por 25 miembros, tiene un 12% de mujeres, frente al 24% de 2008. En Suazilandia, el número de mujeres cayó de 21 a 12 en una década, y su proporción en el parlamento del país, compuesto por 99 miembros —tenía 95 en 2008—, bajó del 22% al 12%.
Cinco países no registraron cambios en la proporción de mujeres en sus parlamentos entre 2008 y 2019: Finlandia (el 42% de 200 legisladores en ambos años), Emiratos Árabes Unidos (el 23% de 40), Eritrea (el 22% de 150), Belice (el 11% de 45) y Líbano (el 5% de 128).
Algunos países tienen leyes que exigen que las mujeres representen una determinada proporción de los miembros parlamentarios. Por ejemplo, Ruanda tiene una cuota establecida por la Constitución que exige que las mujeres representen al menos el 30% de todos los órganos de toma de decisiones del Gobierno, incluido su parlamento bicameral. (Ruanda también cuenta con un organismo gubernamental que supervisa las elecciones en materia de igualdad de género). Otros países, entre ellos la mayoría de las naciones de América del Sur y Europa, han establecido por ley cuotas de género para las candidaturas o han adoptado cuotas a través de sus partidos políticos.
Algunos países incluidos en este análisis tienen órganos parlamentarios que desempeñan funciones estrictamente consultivas y carecen de plenos poderes de voto. Por ejemplo, los 150 miembros del órgano parlamentario de Arabia Saudita (una monarquía absoluta) son designados por el rey del país, quien en 2013 decretó que una quinta parte de los miembros (30 escaños) debían ser mujeres. Aunque este órgano tiene poderes limitados y no puede aprobar ni hacer cumplir leyes, en 2019 las mujeres ocupaban el 20% de los escaños. En 2008 no ocupaban ninguno.
Acerca de este análisis
Analizar la situación de las mujeres en los órganos legislativos de todo el mundo es difícil, especialmente cuando se hace un seguimiento a lo largo del tiempo. El tamaño y la composición de los parlamentos cambian constantemente, y la disponibilidad y calidad de los datos pueden variar de un año a otro, sobre todo en países que han atravesado disturbios políticos.
No se disponía de datos completos de Afganistán en 2019 ni de Bangladesh y Turkmenistán en 2008. Brunéi, Fiyi, Guinea y Myanmar no estaban incluidos en el conjunto de datos de la Unión Interparlamentaria en 2008. Por consiguiente, estos países quedan excluidos de los análisis de cambios a lo largo del tiempo. Sudán del Sur, que se independizó de Sudán y se convirtió en un Estado soberano en 2011, solo se incluye en el análisis de 2019.
Las denominaciones utilizadas y la presentación del material en este mapa no implican la expresión de opinión alguna por parte del Foro Económico Mundial sobre la condición jurídica de ningún país, territorio, ciudad o zona, ni de sus autoridades, ni sobre la delimitación de sus fronteras o límites.


