Los derechos de las mujeres deben ser el eje central de cualquier negociación con Irán, afirma el esposo de una laureada con el Premio Nobel de la Paz encarcelada

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  • El periodista y activista Taghi Rahmani es el esposo de la defensora de derechos iraní encarcelada Narges Mohammadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz de 2023.

  • Al intervenir en Davos, Rahmani pidió al mundo que haga de los derechos de las mujeres una “parte inseparable de cualquier acuerdo” que alcance con Irán.

  • Davos 2024, la Reunión Anual del Foro Económico Mundial, se celebra del 15 al 19 de enero en Davos (Suiza).

El esposo de la laureada con el Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi ha pedido a los líderes occidentales que negocian con Irán que sitúen los derechos de las mujeres en el centro de cualquier negociación con la República Islámica.

“Los derechos de las mujeres deberían ser una parte central de las negociaciones de las potencias mundiales con el Gobierno iraní y tratarse como una parte inseparable de cualquier acuerdo”, declaró Taghi Rahmani dijo a los participantes en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial.

“Primero, respeten los derechos de las mujeres. Después, podremos negociar”, afirmó.

Narges Mohammadi lleva una década entrando y saliendo de prisión en Irán, y esta semana ha sido condenada a un período adicional de 15 meses de detención. A finales de 2023, le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento de su “lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y su lucha por promover los derechos humanos y la libertad para todos”.

Rahmani, que ahora reside en París tras haber sido él mismo encarcelado en Irán por su labor como periodista y activista político, habló ante los participantes en Davos sobre la discriminación cotidiana que sufren las mujeres en Irán.

“Se trata de un país en el que el número de estudiantes universitarias supera al de varones y aproximadamente 3 millones de mujeres son las principales sostenedoras económicas y jefas de hogar”, dijo. “Sin embargo, la República Islámica impone un amplio conjunto de normas discriminatorias, escritas y no escritas, contra las mujeres iraníes.”

Por ejemplo, señaló que, a pesar de su formación y de su amplia participación en la sociedad y la economía iraníes, ciertas ocupaciones, como los puestos judiciales de alto rango, no están abiertas a las mujeres.

También mencionó el hiyab obligatorio, en virtud del cual las mujeres están obligadas por ley a cubrirse el cabello y a vestir de forma 'modesta', normas rigurosamente aplicadas por la llamada policía de la moralidad.

En 2022, estallaron manifestaciones masivas en todo Irán tras la muerte de una joven iraní bajo custodia policial. Mahsa Amini había sido detenida por incumplir las leyes iraníes sobre el hiyab.

“El problema no es solo obligar a las mujeres a cubrirse cuando salen de casa”, señaló Rahmani. “Es el recordatorio diario de la presencia y el poder del sistema totalitario sobre las mujeres.”

Representantes del Gobierno iraní también estuvieron presentes en Davos esta semana.

A pesar de la represión gubernamental, en 2023 hubo aún numerosas protestas en Irán, respaldadas por la diáspora iraní y sus simpatizantes en todo el mundo.

“Incluso ahora, el gran número de mujeres que arriesgan a diario multas, arrestos y algo peor ha obligado a algunos de los líderes clericales a plantearse cambios en la aplicación de las leyes islámicas”,

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