Al igual que existe una brecha de género en la fuerza laboral STEM, también existe una brecha de género en la actividad de patentamiento.
Aumentar la participación de las mujeres en el patentamiento elevará su satisfacción laboral y mejorará su retención en la plantilla, al ofrecerles más oportunidades de acceder a puestos de liderazgo en STEM.
Varias oficinas de patentes están trabajando para abordar la brecha de género en el patentamiento, y abrir el debate es el paso siguiente más importante.
Aunque no se aborda específicamente en los estudios sobre el impacto de la pandemia de COVID-19 en las mujeres, es probable que sus efectos en las mujeres de la fuerza laboral de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) se manifiesten en una brecha de género mayor que la documentada antes de la pandemia.
Al igual que existe una brecha de género en la fuerza laboral STEM, también existe una brecha de género en la actividad de patentamiento. Según el Centro de Datos de Estadísticas de Propiedad Intelectual (PI) de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), las inventoras representaron el 16% del total de inventores nombrados en las solicitudes del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) presentadas en 2020. Aunque la proporción de solicitudes PCT presentadas en 2020 que incluían al menos una inventora fue mayor, del 32%, esta cifra sigue indicando que más de dos tercios de las solicitudes PCT no incluían a ninguna inventora.
Utilizar el proceso de patentamiento para ayudar a cerrar la brecha de género en la fuerza laboral STEM beneficiará tanto a las organizaciones como a las mujeres. La brecha de género en STEM va más allá del número de empleados. Las mujeres en STEM también están rezagadas respecto de sus homólogos masculinos en términos económicos y de liderazgo. Aumentar la participación de las mujeres en la actividad de patentamiento elevará su satisfacción laboral y mejorará su retención en la plantilla, lo que les ofrecerá más oportunidades de acceder a puestos de liderazgo en STEM y, a su vez, contribuirá a aumentar sus ingresos.
El desafío: pocas inventoras
Cuando analizamos el programa de patentes de Western Digital hace unos años, descubrimos que las mujeres representaban el 21% de nuestro personal técnico, pero solo el 11% de nuestros inventores. Nuestra tasa de rotación voluntaria era del 10,7%, inferior al promedio del sector del 13% y equivalente para hombres y mujeres.
Western Digital realizó encuestas para identificar los factores que limitaban el número de mujeres que participaban en el proceso de innovación. Descubrimos que las mujeres suelen creer que una invención no puede patentarse si no es perfecta. Explicarles que no se requiere la perfección para presentar una divulgación de invención puede ayudar a aumentar su participación en el proceso.
Descubrimos que uno de los principales factores que desincentivan la participación de las mujeres en el proceso de patentamiento es la falta de información, tanto una carencia real («brecha de información») como una carencia percibida («brecha de confianza»). Enseñar a las tecnólogas el proceso de patentamiento les proporcionará la información que necesitan y confianza en sus conocimientos. Como resultado, participarán más en dicho proceso.
En Western Digital creamos She Invents, un programa para inventoras, con el fin de aumentar la participación de nuestras tecnólogas en la actividad de patentamiento. El programa estableció sistemas de mentoría en los que inventores con más experiencia podían compartir sus conocimientos sobre el proceso de patentes de Western Digital con inventoras con menos experiencia. En concreto, los mentores ayudan a las aprendices a identificar ideas que podrían ser patentables, presentarlas para que se considere su patentamiento y convertir las ideas aprobadas en solicitudes de patente.
El programa She Invents también incorporó a mujeres en los comités de revisión de patentes. La participación en estos comités les proporciona un conocimiento profundo del proceso de patentes de Western Digital, lo que les permite orientar y asesorar a inventores con menos experiencia (en especial, a tecnólogas, que quizá se sientan más cómodas acercándose a una integrante del comité).
También empezamos a hacer un seguimiento del progreso de nuestras inventoras, algo que antes no medíamos. Es fundamental seguir el aumento porcentual del número de solicitudes de patente presentadas por mujeres, ya que indica en qué medida tienen éxito las distintas iniciativas del programa She Invents. Estos datos pueden servir para decidir qué iniciativas continuar y cuáles nuevas desarrollar en el futuro.
Desde que el programa se anunció internamente por primera vez en mayo de 2020, la participación de las mujeres en el programa de patentes ha aumentado un 27%. A medida que participan más en el proceso de patentamiento, las mujeres acumulan conocimientos (por ejemplo, sobre derecho de patentes y tecnología de vanguardia) y reconocen el valor de sus propias ideas. Esto, a su vez, impulsa su desarrollo profesional y les da confianza para expresar sus ideas. Como resultado, sienten mayor satisfacción laboral y ascienden en los niveles de liderazgo.
De inventoras a líderes
Enfoques como estos pueden ayudar a abordar la persistente escasez de mujeres en los campos técnicos. Pocas mujeres eligen carreras STEM (solo alrededor del 33% en todo el mundo, según la UNESCO) y son aún menos las que permanecen en ellas.
Quienes ocupan empleos STEM tienen muchas más probabilidades de abandonar sus puestos científicos y técnicos para trabajar en otro campo que los profesionales ajenos a STEM (31,5% frente al 6%). Esto se debe a que las mujeres en STEM pasan a empleos ajenos a STEM con mucha más frecuencia, no a que las mujeres en campos STEM abandonen desproporcionadamente la fuerza laboral. Además, la mayor pérdida de profesionales hacia otros campos se produce durante los primeros años de empleo en puestos STEM.
Las patentes pueden ayudar a las mujeres a desarrollar carreras más largas y acceder a puestos de liderazgo, especialmente porque en los campos técnicos las patentes están vinculadas a los ascensos. En 2006, por ejemplo, la Universidad Texas A&M votó a favor de incluir las invenciones en sus decisiones sobre la titularidad y los ascensos, y otras universidades siguieron su ejemplo. El aumento del valor de mercado que el patentamiento genera para las empresas también puede hacer que las actividades de patentamiento sean más esenciales para ciertos puestos o convertirlas en un requisito para el avance profesional de los científicos del sector industrial.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?
Las mujeres, incluso en la economía de la innovación, ganan una fracción de lo que ganan los hombres. En muchos campos técnicos, las patentes están vinculadas a aumentos salariales e incentivos económicos. Los inventores con patentes perciben sistemáticamente, en promedio, ingresos más altos que quienes no las tienen, incluso al controlar por ocupación, condición migratoria y otros factores. En otras palabras, quienes participan en actividades de patentamiento tienen más probabilidades de ganar más dinero. Por lo tanto, aumentar la participación de las mujeres en el proceso de patentamiento puede ayudar a reducir la brecha salarial de género.
Al proporcionar a las mujeres la información y los conocimientos que necesitan, podemos aumentar el número de inventoras que participan en el proceso de patentamiento y, en última instancia, ayudar a la próxima generación de mujeres a cerrar la brecha de género en la fuerza laboral STEM.


