En 2022, las mujeres ganaron el 82% de lo que ganaron los hombres.
Las investigaciones sugieren que a las mujeres les cuesta más pedir un aumento salarial y que son menos eficaces cuando lo hacen.
Aquí, una profesora de administración ofrece 5 consejos para ayudar a las mujeres a ser más eficaces en las negociaciones en el trabajo.
Día de la Igualdad Salarial cae en 2023 el 14 de marzo: una fecha determinada por cuánto tiempo del nuevo año deben trabajar las mujeres estadounidenses para alcanzar los ingresos que obtuvieron los hombres estadounidenses el año anterior. En 2022, las mujeres ganaron el 82% de lo que ganaron los hombres. La brecha salarial de las mujeres negras e hispanas es aún mayor: estos grupos ganaron el 70% y el 65%, respectivamente, de lo que ganaron los hombres blancos.
Parte de la brecha salarial de género puede atribuirse a las diferencias en la forma en que negocian las mujeres.
Esto no quiere decir que las mujeres no negocien tan bien como los hombres, ni siquiera que lo hagan con menos frecuencia. Las mujeres negocian bien y defienden sus intereses profesionales cada día, a veces de forma más activa y eficaz que sus homólogos masculinos. Se ha observado que las mujeres suelen negociar excepciones a las prácticas laborales o empresariales habituales más que los hombres. Por ejemplo, esto incluye negociar un acuerdo de trabajo remoto antes de la pandemia.
Pero, en lo que respecta a las negociaciones salariales, las investigaciones sugieren que las mujeres son más reacias a pedir y menos eficaces cuando lo hacen.
Esto se debe a que, por lo general, las negociaciones salariales se consideran situaciones competitivas que favorecen a los hombres y la masculinidad. En esos contextos, defender los propios intereses infringe las normas sociales según las cuales las mujeres deben ser amables y cooperativas. Según los autores de un estudio, las mujeres que prevén represalias por intentar negociar «moderan su asertividad, recurren a menos tácticas competitivas y obtienen resultados más desfavorables».
El temor a las represalias es razonable. Tanto los hombres como las mujeres afirman estar menos dispuestos a trabajar con mujeres que piden que se les pague más.
Investigo la negociación y la gestión de conflictos e imparto diversos cursos de negociación a estudiantes de grado y posgrado.
Aquí tienes cinco consejos que puedes empezar a poner en práctica hoy para negociar de manera más eficaz en el trabajo. Estas estrategias benefician a las mujeres, pero son buenas prácticas para cualquiera que busque un salario más alto, independientemente de dónde se sitúe en el espectro de género.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial la igualdad en el lugar de trabajo?
El Informe sobre el futuro del empleo de 2023 concluyó que el 75% de las empresas encuestadas espera adoptar tecnologías de IA, macrodatos y computación en la nube en los próximos cinco años.
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad ofrece una plataforma para que los líderes compartan conocimientos sobre la adopción y eficacia de las nuevas tecnologías, así como sobre la preparación de la fuerza laboral para utilizarlas. Nuestro trabajo incluye generar conocimientos y fomentar el diálogo sobre crecimiento, empleo, competencias, equidad y riesgos.
Más información sobre nuestro impacto:
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Revolución del Reciclaje Profesional: Junto con nuestros socios, ayudamos a la fuerza laboral mundial a preparar sus carreras para el futuro. Colaboramos con más de 350 organizaciones para proporcionar a 1.000 millones de personas una mejor educación, competencias y oportunidades económicas de aquí a 2030.
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Justicia racial: Colaboramos con unacoalición mundial de 55 organizaciones de 13 sectores, comprometidas con crear lugares de trabajo equitativos y justos para profesionales de grupos raciales y étnicos infrarrepresentados.
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1. Piensa antes de pedir
Piensa en lo que realmente quieres antes de empezar a negociar: haz una pausa y toma distancia. ¿Cómo encaja lo que pides con tus aspiraciones profesionales o vitales más amplias? Puede que empieces centrada en un aumento salarial, pero lo que realmente quieras sea acelerar tu ascenso profesional.
Negociar oportunidades de desarrollo profesional y tu papel en el trabajo puede contribuir más a cerrar la brecha salarial que cobrar más de lo que ganas actualmente. Así que revisa tus objetivos y asegúrate de centrarte en negociar los asuntos adecuados.
2. Comunica tu valor
Una vez que tengas claro tu propósito y objetivo, piensa cómo expresar el valor que aportas. Las mujeres son más persuasivas y reducen el riesgo de sufrir represalias cuando explican por qué lo que piden es apropiado y está justificado. Al hacerlo, ponte en el lugar de la persona responsable de contratación o de tu jefe y considera por qué tu petición es legítima desde su perspectiva. Por ejemplo, ¿cómo pueden tus habilidades de visualización de datos ayudar a tu equipo a comunicarse mejor en la próxima reunión con un cliente? ¿Cómo puedes presentar lo que pides, como un ascenso a analista sénior, en función de objetivos empresariales más amplios, como ampliar la cartera de clientes?
Cuando las mujeres expresan el valor que aportan teniendo en cuenta los objetivos de la otra persona, su conducta negociadora se percibe como más aceptable socialmente y están en mejores condiciones para tener éxito.
3. Pide algo más que un salario
Las diferencias de género suelen surgir cuando no está claro si es apropiado negociar. Puede tratarse de un empleo en el que no se indique expresamente que el salario es negociable o en el que no se publique la escala salarial. En estos casos, las mujeres se muestran menos inclinadas a negociar porque prevén represalias. Esto se aplica no solo a las negociaciones salariales, sino también a las de otras oportunidades, como ascensos, asignaciones de trabajo, oportunidades de desarrollo y recursos.
Si no sabes si es apropiado negociar, pregunta a otras personas y reúne información de fuentes fiables. Recurre a tu red de contactos, pero amplíala también. Por ejemplo, quizá quieras pedir consejo a hombres que trabajen en entornos laborales dominados por hombres. La gente tiende a relacionarse con personas similares en edad, género, etnia y nivel socioeconómico, por lo que la información de tu círculo cercano puede estar sesgada. Averigua qué negocia la gente en el trabajo y reduce el riesgo social de pedir algo al disminuir la incertidumbre sobre si es apropiado negociar.
4. Revisa tu mentalidad
Tanto si te consideras una negociadora reacia, competitiva o complaciente, lo que más importa es tu mentalidad al iniciar la negociación. Una revisión de las diferencias individuales en las negociaciones identificó el mejor predictor del desempeño: tener una mentalidad positiva, es decir, confiar en la propia capacidad y en que es apropiado negociar.
Una mentalidad positiva también implica abordar las negociaciones con curiosidad. Se trata de intentar resolver un problema, no de ganar una pelea. Este enfoque está más en consonancia con las expectativas sociales de que las mujeres sean cooperativas, y también es una buena práctica que produce mejores resultados.
Aunque la otra persona empiece diciendo que no, no dejes que eso descarrile la negociación. Prepárate para seguir en la mesa y averiguar por qué. Si no consigues el aumento salarial que pides, quizá puedas negociar con éxito una oportunidad de desarrollo y retomar la conversación sobre el salario dentro de seis meses.
5. No te saltes la charla informal
Al otro lado de la negociación hay una persona, y te resultará más fácil llegar a una solución en conjunto si tienes una buena relación con ella. La charla informal antes de negociar ayuda a estrechar la relación y puede tener un efecto positivo en tus negociaciones. Tener familiaridad con la persona empleadora incluso puede dar un impulso mayor a las mujeres que a los hombres. Así que conoce personalmente a la persona con quien vas a negociar y no te saltes la charla informal.
Pon en práctica estos cinco consejos y sigue negociando. Cuanta más experiencia tengas negociando, mejores serán tus resultados. Y los mejores resultados que obtienen las mujeres al negociar bien ayudarán a reducir la brecha salarial de género entre hombres y mujeres.

