Que Greta Thunberg haya elevado el cambio climático a una cuestión de importancia mundial es una fuente de inspiración en la lucha contra el matrimonio infantil, afirmaron el miércoles jóvenes activistas feministas, quienes pidieron a los líderes mundiales en las Naciones Unidas que actúen.
A nivel mundial, 12 millones de niñas se convierten en esposas infantiles cada año, según el grupo de campaña Girls Not Brides, lo que las expone a mayores riesgos de explotación, violencia sexual, maltrato doméstico y muerte durante el parto.
Sin mayores esfuerzos, otros 150 millones de niñas se casarán antes de cumplir 18 años para 2030, advirtieron los activistas, fecha límite para alcanzar el más reciente conjunto de objetivos mundiales de las Naciones Unidas, que incluye poner fin al matrimonio infantil.
Valeria Guerrero Kessleman, de 25 años, activista ecuatoriana por los derechos de las mujeres y las niñas, afirmó que Thunberg es un gran ejemplo de cómo los jóvenes pueden poner los ojos del mundo sobre un tema.
«No estoy segura de que vayamos a tener una Greta para este tipo de cosas, pero la merecemos, porque es un problema enorme», declaró Kessleman a la Fundación Thomson Reuters el miércoles, al margen de la reunión mundial anual de las Naciones Unidas.
La ONU considera el matrimonio infantil, definido internacionalmente como el matrimonio antes de los 18 años, una violación de los derechos humanos.
Gisela Foz, abogada brasileña que hace campaña en temas de mujeres, afirmó que la emoción de Thunberg en su poderoso discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el lunes fue una buena forma de generar conciencia.
«Tenemos que ser audaces, dinámicos y también radicales al respecto», dijo Foz, de 24 años. «No podemos tolerar los retrocesos, no podemos tolerar que los niños se casen».
Los políticos «deben escuchar a los jóvenes», afirmó Zahraa Dihrany, de 25 años, quien trabaja en una campaña para elevar a 18 años la edad mínima para contraer matrimonio en el Líbano. «El futuro es de la juventud».
Actualmente, la edad mínima para contraer matrimonio en el Líbano varía entre las distintas comunidades religiosas del país, desde la pubertad para los musulmanes chiíes hasta los 17 años para las comunidades suní y drusa, según Girls Not Brides.
Sin embargo, los activistas advirtieron que puede ser demasiado pedir a una sola niña que lidere el cambio, sobre todo si ha atravesado el trauma del matrimonio infantil.
«Una sola niña no puede generar un cambio», declaró a la Fundación Thomson Reuters Mabel van Oranje, presidenta de Girls Not Brides.
«Se necesitan cientos, se necesitan miles de Gretas. Cuando Greta estaba sentada allí sola, la gente realmente no le prestaba atención».
