El problema de la brecha salarial de género en la salud y la asistencia social

The gender pay gap in health and care is more pronounced in high income countries.
The gender pay gap in health and care is more pronounced in high income countries.Image: Unsplash/Francisco Venâncio
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  • Las mujeres representan el 67% de las personas que trabajan en la salud y la asistencia, según un nuevo análisis global de la brecha salarial de la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud.

  • El salario medio de las mujeres es alrededor de un 24% inferior al de los hombres en el sector de la salud y la asistencia, y un 20% inferior en general.

  • En el caso de las madres que crían a sus familias, las brechas salariales de género en la salud y la asistencia «aumentan considerablemente».

  • El informe respalda los llamamientos mundiales a realizar inversiones importantes en el sector de la asistencia para contribuir a alcanzar las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Las mujeres que trabajan en la salud y la asistencia ganan, en promedio, casi una cuarta parte menos que sus colegas hombres, según un nuevo informe.

Los autores añaden que los salarios bajos, las brechas salariales de género «persistentemente grandes» y unas condiciones laborales muy exigentes son características duraderas del sector de la salud y la asistencia.

La brecha salarial de género en el sector de la salud y la asistencia: un análisis global en tiempos de COVID-19, utiliza datos de 54 países y está publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las mujeres cobran menos en la salud y la asistencia social

La discriminación contra las mujeres– que representan el 67% de quienes trabajan en la salud y la asistencia en todo el mundo – podría ser la causa fundamental, sugiere el informe, ya que los datos del mercado laboral por sí solos no explican la principal razón de la brecha.

En el caso de las madres que crían a sus familias, las brechas laborales y salariales de género en el sector de la salud y la asistencia «aumentan considerablemente» y persisten durante el resto de sus vidas.

La COVID-19 ha puesto de relieve el papel vital de quienes trabajan en la salud y la asistencia, pero también ha provocado un deterioro drástico de las condiciones laborales del sector, con un riesgo de infección «desproporcionadamente alto».

Brecha salarial de género en la atención sanitaria: las mujeres representan casi el 70% de la fuerza laboral mundial de salud y asistencia, pero ganan alrededor de una cuarta parte menos que sus colegas hombres. Image: OIT/OMS
Informe sobre la brecha de género: Sesión informativa virtual 2022 - El Informe Global sobre la Brecha de Género 2022 - Inglés
Informe sobre la brecha de género: Sesión informativa virtual 2022 - El Informe Global sobre la Brecha de Género 2022 - Inglés
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La brecha salarial de género es mayor en los países más ricos

El informe concluye que la brecha salarial de género en la salud y la asistencia es más pronunciada en países de ingresos altos (PIA), como Australia, Canadá, Estados Unidos y varios países europeos, porque una proporción elevada de las mujeres de esos países – el 70% o más – tiene un empleo remunerado.

En países de ingresos bajos y medios (PIBM), como Bangladesh, la República Democrática del Congo y Yemen, la brecha de género es menor porque menos del 30% de la fuerza laboral son mujeres.

Estos países también tienen una proporción «significativa de empleo informal. Por lo general, se define como trabajo que carece de acuerdos, o cuenta con acuerdos insuficientes, como contratos laborales, condiciones de trabajo o registro gubernamental para la protección de la seguridad social, los impuestos o el salario mínimo.

Los autores señalan que el empleo informal es un «factor clave detrás de la desigualdad salarial».

En los países de ingresos altos, donde hay más mujeres en la fuerza laboral, la brecha salarial de género es mayor.Image: OIT/OMS

Reducir la brecha salarial de género

Ante la escasez mundial de trabajadores de la salud y la asistencia, los gobiernos, empleadores y trabajadores deben «tomar medidas eficaces» para contribuir a resolver estos problemas, afirman los autores.

Entre los cambios que marcarían una diferencia está estandarizar los contratos laborales para hombres y mujeres, por ejemplo, ofreciendo contratos permanentes en lugar de temporales.

Ofrecer formación para facilitar el progreso profesional de las mujeres en la salud y la asistencia, y atraer a más hombres a puestos de nivel intermedio en estos sectores también contribuiría a reducir la brecha de género. Otras estrategias deberían incluir el análisis periódico de los datos salariales del sector, la mejora de los salarios, la formalización del trabajo informal y la obligación de garantizar la transparencia salarial.

La situación de la brecha de género en el mundo

Estos hallazgos reflejan tendencias clave del Informe Global sobre la Brecha de Género 2022, que analiza la brecha de género entre hombres y mujeres en 146 países en cuatro ámbitos clave: trabajo, educación, salud y empoderamiento político.

El informe concluye que aún faltan 132 años para cerrar la brecha de género en el mundo.

Brecha salarial de género entre quienes realizan tareas de cuidado: durante la pandemia, las mujeres dedicaron casi tres veces más tiempo que los hombres al trabajo de cuidado no remunerado, como la enseñanza en casa y el cuidado de los hijos. Image: FEM

Uno de los aspectos que evalúa el informe es el impacto del trabajo de cuidado no remunerado – como la enseñanza en casa y el cuidado de los hijos – en las mujeres que forman parte de la fuerza laboral.

Según el informe, durante la pandemia las mujeres asumieron esta carga de forma «desproporcionada». En 33 países que representan el 54% de la población mundial en edad de trabajar, las mujeres dedicaron el 55% de su tiempo de trabajo a labores no remuneradas, frente al 19% de los hombres.

Según la OIT, más de 2 millones de madres abandonaron la fuerza laboral mundial durante 2020.

Las mujeres siguen enfrentándose a obstáculos

Las mujeres también se vieron más afectadas por la pérdida de empleo durante la pandemia y los confinamientos, debido a la alta proporción de mujeres que trabajan en el sector servicios, por ejemplo, en el comercio minorista y la hostelería.

Aunque cada vez más mujeres se incorporan al trabajo remunerado – incluso a puestos directivos –, «las expectativas sociales, las políticas de los empleadores, el entorno jurídico y la disponibilidad de servicios de cuidado» siguen desempeñando un papel importante en las trayectorias educativas y profesionales de las mujeres, afirma el Foro.

La cada vez más profundacrisis del coste de la vidatambién probablemente afecte a las mujeres más que a los hombres, ya que «las mujeres siguen teniendo ingresos y acumulando riqueza en niveles inferiores», advierte el Informe Global sobre la Brecha de Género 2022.

En marzo de este año, el Foro puso en marcha la Alianza Global por la Paridad, un grupo intersectorial de empresas que están tomando medidas para acelerar la diversidad, la equidad y la inclusión (DE&I) en el lugar de trabajo y más allá. La iniciativa, establecida en colaboración con McKinsey & Company, se propone integrar las mejores prácticas de DE&I en el mundo laboral global.

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