El argumento empresarial a favor de la equidad de género nunca ha sido más claro: la inclusión de las mujeres impulsa más innovación y mejores resultados financieros.
Sin embargo, aunque los inversores están tomando nota, hace falta hacer más para promover la igualdad de género y empoderar a las mujeres en el trabajo.
Root Capital presenta cuatro lecciones que ha aprendido sobre cómo los inversores pueden adoptar una perspectiva de género y ampliar el mercado de la inversión en mujeres.
El argumento empresarial a favor de la equidad de género se ha vuelto cada vez más claro en los últimos años. Los estudios muestran que una mayor inclusión de las mujeres en una organización —especialmente en puestos de liderazgo— se correlaciona con mejores resultados financieros y gestión de riesgos, menor rotación de personal y más innovación, entre otros indicadores.
Los inversores están tomando nota. Entre 2017 y 2021, el número de fondos de inversión que utilizan explícitamente una perspectiva de género —es decir, un enfoque de inversión que promueve la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres— aumentó más del 250 %.
Pero los 6.000 millones de dólares recaudados por estos fondos siguen representando una fracción del mercado total de inversión de impacto —más de 1,1 billones de dólares en 2022—, por no hablar del sector de la inversión en su conjunto.
Con pruebas tan claras a favor, ¿por qué no dan prioridad a la equidad de género más inversores? La realidad es que superar los sesgos en la inversión exige un esfuerzo proactivo, y muchos inversores no saben cómo hacerlo.
Durante los últimos 10 años, en Root Capital hemos realizado precisamente ese tipo de esfuerzo proactivo a través de nuestra Iniciativa Mujeres en la Agricultura (WAI). A partir de esa experiencia, hemos sintetizado cuatro pasos importantes que pueden ayudar a más inversores a adoptar con éxito una perspectiva de género y ampliar el mercado de la inversión en mujeres.
1. Asumir un compromiso firme y público
A quienes empiezan a aplicar una perspectiva de género, quizá les tiente empezar poco a poco o mantener su iniciativa en secreto hasta que demuestre su eficacia. Pero el compromiso con la equidad de género —respaldado, una vez más, por abundantes datos positivos— debe ser firme y público.
Cuando Root Capital puso en marcha su estrategia de inversión con perspectiva de género en 2012, creamos y anunciamos una iniciativa integral que abarcaba toda la organización: la WAI. Fijamos objetivos específicos y establecimos una definición de las empresas agrícolas «con inclusión de género», que luego compartimos públicamente. Desde entonces, hemos publicado periódicamente los avances hacia nuestros objetivos de equidad de género, y hemos documentado y compartido aprendizajes mediante seminarios web y redes de pares.
¿Por qué es importante? El reconocimiento público y el compromiso con las iniciativas de inclusión de género permiten exigir responsabilidades y facilitan el aprendizaje compartido. Como son pocos los inversores que adoptan una perspectiva de género, debemos alzar la voz y tomar la iniciativa para convencer a otros de que se sumen.
2. Busca y encontrarás
Persiste el mito de que los inversores financiarían a más mujeres emprendedoras y empresas con inclusión de género, pero que simplemente no hay suficientes (o no hay suficientes que estén preparadas para obtener crédito). Root Capital ha comprobado una y otra vez que esto no es cierto, incluso en un sector dominado por hombres como la agricultura.
Una cosa que descubrimos fue que nuestra cartera de oportunidades de inversión dependía demasiado de las recomendaciones de clientes existentes, que en su mayoría estaban dirigidos por hombres. Por eso decidimos crear una cartera más sólida realizando estudios de mercado en nueve cadenas de valor de 15 países.
Estos estudios revelaron nuevas oportunidades de inversión y nos permitieron fijar objetivos más ambiciosos para nuestras inversiones con perspectiva de género. Como resultado, las empresas dirigidas por mujeres y las que promueven la inclusión de género representan ahora el 58 % de nuestra cartera, frente al 31 % al inicio de la WAI.
Los inversores que quieran aplicar una estrategia con perspectiva de género deberían analizar detenidamente cómo identifican a nuevas empresas receptoras de inversión, a qué redes recurren y a cuáles no. Las carteras de inversión tradicionales llevan sesgos incorporados; invertir con perspectiva de género exige pensar más allá de esos límites.
3. Ofrecer productos y servicios que respondan a las necesidades de las mujeres
Del mismo modo que no se puede utilizar la misma cartera de oportunidades de inversión y esperar resultados distintos, el mismo principio se aplica a los productos y servicios. Las mujeres emprendedoras suelen tener responsabilidades familiares y de cuidado infantil, niveles educativos, titularidad de activos y acceso al capital distintos de los de sus homólogos hombres.
Los inversores con perspectiva de género deberían considerar qué productos y servicios adicionales podrían ofrecer para ayudar a las mujeres emprendedoras a superar los obstáculos relacionados con el género en su camino hacia el éxito.
Por ejemplo, Root Capital realizó varios estudios sobre el terreno para comprender mejor las barreras que afrontan las mujeres en la agricultura. Después desarrollamos productos y servicios a medida de las necesidades y experiencias específicas de las mujeres, entre ellos financiación mediante subvenciones, servicios de asesoramiento especializados, y facilitar el cuidado infantil.
La mejor manera de desarrollar los productos y servicios adecuados para las mujeres es escucharlas. A medida que la WAI ha ido incorporando servicios adicionales —como, por ejemplo, formación especializada para mujeres sobre adaptación al cambio climático—, lo ha hecho en respuesta a los desafíos y obstáculos identificados por las propias mujeres rurales.
La inversión con perspectiva de género nunca debe ser estática, sino que debe evolucionar en función de los desafíos y las oportunidades del mercado.
4. Invertir también internamente en equidad de género
Para integrar realmente una perspectiva de género, los inversores deben desarrollar su capacidad interna y lograr el apoyo del personal. Es mucho más difícil tener éxito externamente si las ideas, los conocimientos y los compromisos no están arraigados en el personal y en todos los aspectos del trabajo.
Por ejemplo, Root Capital organiza sesiones de formación sobre inclusión de género al menos una vez al año en todas sus oficinas regionales. Algo fundamental es que incluimos a todo el personal, no solo a quienes trabajan en la WAI.
En 2018, también adoptamos un Plan de Acción de Género que estableció actividades concretas para mejorar la equidad de género en toda la organización (por ejemplo, en contratación, comunicaciones y operaciones), y no solo en nuestros servicios de atención al cliente. El desarrollo de esta capacidad interna ha ayudado a nuestro equipo a comprender mejor los fundamentos de nuestro trabajo con perspectiva de género y lo ha inspirado a dedicar más tiempo y creatividad al éxito de la WAI.
Es fundamental que los inversores con perspectiva de género prediquen con el ejemplo en materia de equidad. Estas inversiones y compromisos internos garantizan que la perspectiva de género se integre plenamente en los equipos y las áreas de trabajo, lo que, en última instancia, hace que la estrategia sea más eficaz y sostenible.
Una vez más, las pruebas dejan claro que la inclusión de género beneficia a las empresas, a los inversores y a la prosperidad mundial. Un análisis reciente de más de 1.000 millones de dólares en préstamos de Root Capital concluyó que las empresas con una mayor participación de las mujeres tienen ingresos más estables, ofrecen una rentabilidad de la inversión más alta y tienen menos probabilidades de incumplir sus préstamos.
Sin embargo, las mujeres emprendedoras de las economías emergentes siguen afrontando una brecha de financiación de 1,5 billones de dólares. Para cerrar esta brecha y obtener los beneficios colectivos para la economía mundial, la comunidad inversora deberá realizar un esfuerzo proactivo y seguir los cuatro pasos anteriores.

