Nigeria, Singapur e India se encuentran entre los países que alimentan la brecha entre los superricos y los pobres, según declaró el martes la agencia de ayuda Oxfam al presentar un índice que pone el foco en las naciones que menos hacen para cerrar esta brecha.
Corea del Sur, Georgia e Indonesia figuran entre los países elogiados por sus esfuerzos para reducir la desigualdad mediante políticas de gasto social, fiscalidad y derechos laborales.
Oxfam afirmó que la desigualdad había alcanzado niveles de crisis, ya que el 1 % más rico de la población mundial se apropió de cuatro quintas partes de la riqueza generada entre mediados de 2016 y mediados de 2017, mientras que la mitad más pobre no experimentó ningún aumento de su riqueza.
El índice, que abarca 157 países, se publica coincidiendo con la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales en Bali, con motivo de las reuniones anuales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.
Nigeria, donde el 10 % de los niños muere antes de cumplir cinco años, quedó en último lugar debido al gasto social "vergonzosamente bajo", a la mala recaudación fiscal y al aumento de las vulneraciones de los derechos laborales, según Oxfam.
La organización señaló que combatir la desigualdad no depende de la riqueza de un país, sino de la voluntad política.
Singapur, uno de los países más ricos del mundo, quedó entre los diez últimos, en parte por prácticas que facilitan la evasión fiscal, según Oxfam. La ciudad-Estado, que no tiene un salario mínimo universal, también obtuvo malos resultados en materia de derechos laborales.
Corea del Sur, en el puesto 56 de la lista, fue elogiada por haber incrementado su salario mínimo un 16,4 % el año pasado, y Georgia (puesto 49) por haber aumentado el gasto en educación casi un 6 %, más que cualquier otro país.
El historial de Dinamarca en materia de tributación progresiva, gasto social y protección de los trabajadores le valió el primer puesto, pero Oxfam advirtió de que las administraciones recientes habían erosionado las buenas políticas y que la desigualdad había aumentado.
China (puesto 81) se situó muy por delante de India (puesto 147), al destinar más del doble de su presupuesto a la salud y casi cuatro veces más al gasto en bienestar social, según indicó la agencia.
Oxfam advirtió de que los líderes mundiales corren el riesgo de incumplir su compromiso de reducir la desigualdad para 2030 e instó a elaborar planes para cerrar la brecha, financiados mediante una tributación progresiva y la lucha contra la evasión fiscal.
"Vemos a niños morir por enfermedades prevenibles debido a la falta de financiación de la atención sanitaria, mientras que las grandes corporaciones y los particulares ricos eluden miles de millones de dólares en impuestos", declaró Winnie Byanyima, directora de Oxfam.
"Los gobiernos suelen decirnos que están comprometidos con la lucha contra la pobreza y la desigualdad; este índice muestra si sus acciones están a la altura de sus promesas."
El índice, que incluye un indicador sobre la violencia contra las mujeres, señala que menos de la mitad de los países cuentan con leyes adecuadas contra el acoso sexual y la violación.
