Alcanzar las estrellas dejará de ser imposible para las niñas y las jóvenes de Kirguistán, que se proponen construir y lanzar el primer satélite del país antes de 2020.
Desde marzo, una docena de jóvenes científicas en ciernes han estado trasteando con ordenadores, impresoras 3D y soldadores para construir un CubeSat, que la agencia espacial estadounidense NASAdescribecomo el satélite más pequeño y barato utilizado para la exploración espacial.
«Me siento muy orgullosa de que vaya a ser el primer satélite del país. Participo en este programa porque quiero empoderar a otras niñas», dijo Kyzzhibek Batyrkanova, estudiante de 23 años, durante una entrevista por Skype desde la capital, Biskek.
«Tu género no tiene por qué determinar lo que debes hacer en esta vida».
Es un camino poco habitual para cualquier persona de Kirguistán, y más aún para una mujer, dado que casi dos tercios de la población de este país montañoso de Asia Central vive en zonas rurales y la economía depende de la agricultura,segúnlas Naciones Unidas.
Las mujeres representan menos del 10 % de las personas graduadas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM), así como en construcción y manufactura, en Kirguistán, según indica el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrolloseñala.
«Algunas chicas no tienen el valor de cursar esos estudios porque no son muy comunes en nuestro país, y la mayoría de los padres disuaden a sus hijas de hacerlo», dijo Alina Anisimova, de 19 años, quien dirige el proyecto del satélite.
«Ojalá que en el futuro a la gente no le parezca tan sorprendente ver a jóvenes soldando o dedicadas a la ingeniería», dijo la programadora informática.
Es una de las jóvenes de entre 17 y 24 años que trabajan en el proyecto, iniciado por Kloop Media, un grupo de medios de comunicación local, tras un encuentro fortuito con Alexander MacDonald, alto cargo de la NASA, quien propuso la ambiciosa idea.
Según lapágina de financiación colectivadel proyecto de Kloop, la construcción y el lanzamiento del primer CubeSat de Kirguistán costarán hasta 150.000 dólares. Las etapas finales de la construcción se llevarán a cabo en colaboración con una empresa lituana.
«(Construir un satélite) puede servir como una poderosa señal social y política», dijo MacDonald a la Fundación Thomson Reuters. «Puede transmitir mensajes importantes sobre quiénes pueden participar y construir el futuro».
Aunque el número de mujeres en CTIM ha aumentado en los últimos años, todavía representan solo alrededor del 30 % de las personas investigadoras del mundo,señala.
Aidana Aidarbekova, una estudiante de 19 años que participa en el proyecto, dijo que en su país se espera que las niñas y las mujeres se casen en lugar de desarrollar una carrera profesional.
«Hay mucha gente que no cree que las chicas sean capaces de hacer otra cosa que limpiar, cocinar y tener hijos», dijo Aidarbekova.
Casi una de cada 10 niñas de Kirguistánes casada a la fuerzaantes de cumplir 18 años, según la organización benéfica internacional Girls Not Brides, aunque el secuestro de novias fue ilegalizado en 2013.
Aidarbekova dijo que espera que el proyecto espacial inspire a las niñas de su país y de otros lugares.
«Participamos en este programa porque queremos demostrar que las chicas sí pueden hacerlo», dijo. «Queremos ser una esperanza, no solo en Kirguistán; quizá nuestro proyecto dé esperanza a las chicas de todo el mundo».
