El 21 de marzo se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, una jornada instituida tras un ataque del régimen del apartheid contra manifestantes pacíficos contra el racismo en Sharpeville, Sudáfrica.
Aunque se ha avanzado en la lucha contra la discriminación durante el último siglo, aún queda trabajo por hacer para alcanzar la equidad.
Con ese fin, el Foro Económico Mundial ha elaborado un Marco mundial para la equidad racial y étnica para ayudar a las organizaciones a identificar dónde deberían comenzar sus estrategias de equidad.
En Sharpeville, Sudáfrica, hace 63 años, más de 7.000 personas se congregaron en una comisaría para protestar contra las «leyes de pases», un sistema racista de identificación interna que las autoridades del apartheid utilizaban para vigilar y controlar a las personas racializadas dentro del país.
La protesta de Sharpeville, cuyo objetivo era denunciar la indignidad de no poder circular libremente por el propio país debido al color de la piel, se convirtió en un violento enfrentamiento. La policía se abalanzó sobre la multitud con una lluvia de balas y golpes de porra, mató a casi 70 personas e hirió a otras 180.
Tras la masacre, la indignación mundial llevó a la Asamblea General de la ONU a adoptar la Resolución 2106 —la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial— en 1965. Un año después, la ONU declaró el 21 de marzo Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.
Se ha avanzado desde Sharpeville
Desde aquellos trágicos sucesos de ese día fatídico, personas de todo el mundo se han movilizado para combatir y erradicar el racismo.
Gracias a estos esfuerzos, se han alcanzado varios hitos en el camino hacia la equidad racial y étnica. En 1964, Estados Unidos aprobó la Ley de Derechos Civiles (conocida posteriormente como Ley de Igualdad de Oportunidades en el Empleo), que abordó la discriminación laboral contra los grupos racializados marginados de todo el país.
En 1994, Sudáfrica celebró sus primeras elecciones democráticas, poniendo fin oficialmente a un régimen de apartheid de 46 años. Más recientemente, los gobiernos francés y europeos anunciaron planes de acción contra el racismo durante los últimos dos años para abordar el racismo estructural en sus instituciones públicas. Por último, el año pasado Colombia eligió a la primera vicepresidenta afrocolombiana de su historia.
Es necesario redoblar la lucha contra la discriminación racial
Los avances en materia de igualdad racial y étnica de los últimos 63 años son alentadores, pero aún hay ámbitos de los sectores público, privado y de la sociedad civil que necesitan mejorar.
Aunque el 22 % de los canadienses se identifica como minorías visibles y el 5 % se identifica como indígena, en 2021 solo el 3 % de los miembros del Parlamento canadiense eran indígenas y el 15 % pertenecía a minorías visibles. En Estados Unidos, los afroamericanos y los latinoamericanos representan el 30 % de la población, pero ocupan solo el 10 % de los puestos directivos del sector sin fines de lucro. Además, las organizaciones dirigidas por personas negras y latinoamericanas reciben apenas el 4 % de las subvenciones y contribuciones filantrópicas.

Tras el asesinato de George Floyd en 2020, muchas empresas del sector privado prometieron miles de millones a organizaciones que luchan por la equidad racial y étnica. Entre septiembre de 2019 y septiembre de 2020, muchas empresas dieron más importancia a diversificar la representación de su plantilla y a crear una cultura organizativa equitativa, lo que dio lugar a un aumento del 56 % de los puestos de diversidad, inclusión y pertenencia (DI&B). Entre mayo y septiembre de 2020, esos puestos aumentaron un 123 %.
Aunque la ciudadanía ha exigido una mayor diversidad racial y étnica y el sector de la diversidad y la inclusión está en auge, solo seis de los directores ejecutivos de las empresas del S&P 500 y Fortune 500 son afroamericanos, 40 son asiáticoamericanos y 20 son latinoamericanos. En Sudáfrica, en 2020, solo el 14,3 % de los altos cargos ejecutivos estaba ocupado por sudafricanos negros, pese a que estos representan el 81 % de toda la población.
Es necesario redoblar los esfuerzos para preservar los avances logrados tras la masacre de Sharpeville. Entre los puntos de partida fundamentales están realizar autoevaluaciones rigurosas y frecuentes de los avances en equidad racial y étnica, diseñar estrategias para abordar las desigualdades raciales y étnicas y crear coaliciones multisectoriales para combatir el racismo sistémico y la discriminación étnica en la sociedad.
Principios rectores para la equidad racial y étnica
Como parte de la Iniciativa de colaboración empresarial por la justicia racial, el Foro Económico Mundial elaboró un Marco mundial para la equidad racial y étnica y un documento informativo para ayudar a las organizaciones a identificar dónde deberían comenzar sus estrategias de equidad.
El Marco se diseñó para contextualizar los desafíos y las oportunidades actuales en materia de equidad racial y étnica, así como para identificar vías para reducir las desigualdades mediante un enfoque integral que abarque toda la empresa. El Marco se basa en 10 principios rectores para la equidad racial y étnica, cada uno vinculado a una función específica dentro del ecosistema de una organización:
1. Compromiso del liderazgo
El liderazgo se compromete con la diversidad racial y étnica en toda la red empresarial, incluida, entre otras cosas, la representación.
2. Redes de empleados
La organización apoya, colabora y crea conjuntamente con las redes de empleados para garantizar que las acciones estén alineadas con la estrategia general de inclusión y diversidad racial y étnica.
3. Entorno laboral
Garantizar que el entorno laboral sea psicológicamente seguro y propicio para el desarrollo del personal marginado.
4. Políticas y procedimientos
Las políticas y los procedimientos operativos estándar se examinan desde una perspectiva de equidad racial y étnica.

5. Marca, comunicación y marketing
Los mensajes, la marca y el marketing son inclusivos y tienen en cuenta los puntos de vista de todas las razas y etnias.
6. Innovación y diseño de productos
El proceso de investigación y diseño de productos incluye las perspectivas y experiencias de los grupos marginados por motivos raciales y étnicos.
7. Contratación, retención y desarrollo
Examinar y aplicar una perspectiva de equidad racial y étnica a las prácticas de contratación, así como hacer un seguimiento de la trayectoria profesional y el desarrollo del personal marginado por motivos raciales y étnicos.
8. Intercambio de conocimientos y formación
Centrar los esfuerzos en ofrecer al personal oportunidades de aprendizaje y formación para seguir mejorando en cuestiones relacionadas con la equidad racial y étnica.
9. Equidad tecnológica
Abordar los sesgos algorítmicos y sus efectos en las partes interesadas externas pertenecientes a grupos raciales y étnicos.
10. Partes interesadas externas e impacto social
Ofrecer oportunidades a proveedores diversos desde el punto de vista racial y étnico y evaluar el impacto social de la organización en las poblaciones racial y étnicamente diversas de las comunidades donde opera.
Aunque la sociedad ha avanzado desde aquel día fatídico de finales de marzo de 1960 y celebramos los logros alcanzados en el camino hacia la equidad racial y étnica, todavía no hemos alcanzado la verdadera igualdad en la sociedad.
Las organizaciones de los sectores público y privado y de la sociedad civil deberían aprovechar el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial para renovar sus esfuerzos por alcanzar la equidad racial y étnica, yendo más allá de la representación para avanzar hacia un cambio en la cultura organizativa. Todas las personas deberíamos esforzarnos por garantizar que quienes pertenecen a grupos marginados por motivos raciales y étnicos tengan el mismo acceso a las oportunidades que el resto.
