Este es el plan de la ONU para una recuperación con igualdad de género

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  • Las mujeres han soportado el peso del impacto económico de la pandemia.

  • También han sufrido más violencia y han cargado con la responsabilidad del cuidado de otros.

  • La ONU afirma que la recuperación es una oportunidad para construir un mundo con igualdad de género.

“La COVID-19 ha revelado y agravado las desigualdades, y es un recordatorio de lo insostenibles y frágiles que son las economías y las democracias del mundo”, según
un nuevo plan de las Naciones Unidas para una recuperación tras la COVID que busca la igualdad y la justicia para las mujeres.

“Más allá de la COVID-19: un plan feminista para la sostenibilidad y la justicia social” se define a sí mismo como “una hoja de ruta visionaria pero práctica para situar la igualdad de género, la justicia social y la sostenibilidad en el centro de la recuperación y la transformación.” Se elaboró a lo largo de un año, con la contribución de más de 100 expertos de la ONU, la sociedad civil y institutos de investigación.

El informe pide políticas macroeconómicas, como impuestos progresivos y alivio de la deuda para los países más pobres, además de destacar la necesidad de un cambio de poder que incluya a más mujeres en puestos de liderazgo.


Esto coincide con investigaciones independientes de El Informe Global sobre la Brecha de Género 2021 del Foro Económico Mundial que reveló que la pandemia había retrasado el progreso hacia la igualdad de las mujeres una generación, al aumentar de 99,5 a 135,6 años el tiempo necesario para alcanzar la paridad entre los géneros.

La pandemia ofrece una oportunidad para repensar las políticas económicas y sociales, y el informe insta a los gobiernos a reevaluar sus prioridades para construir un futuro más igualitario y sostenible.

Abordar la crisis de los cuidados

Las pérdidas de empleo golpearon de forma desproporcionada a las mujeres. Unos 54 millones de mujeres fueron expulsadas del trabajo en todo el mundo. Esto representa una caída del 4,2 % en el empleo femenino, frente al 3 % en el de los hombres. Se prevé que, para finales de 2021, los empleos de los hombres se hayan recuperado, pero seguirá habiendo 13 millones menos de mujeres empleadas.

Pero el daño que sufren las mujeres no es solo financiero. La violencia doméstica aumentó considerablemente durante los confinamientos. Y, con más niñas fuera de la escuela, se espera un aumento tanto de los matrimonios infantiles como de la mutilación genital femenina.

La COVID-19 también ha provocado una crisis de los cuidados.

La COVID-19 ha provocado una crisis de los cuidados.Image: ONU Mujeres

Cuando los sistemas sanitarios se vieron desbordados por la pandemia, fueron las mujeres quienes intervinieron para brindar apoyo a las familias y las comunidades, “a menudo en detrimento de su propia salud mental y física”, según el informe.

La crisis de los cuidados ha dejado a millones de niños y adultos vulnerables sin apoyo, “imponiendo decisiones difíciles y costes enormes a las mujeres y las niñas”. Por ello, la prestación de cuidados debe situarse en el centro de la creación de una economía sostenible y justa.

El informe también propone utilizar la contratación pública para apoyar los mercados alimentarios locales y trabajar con los sindicatos para extender los derechos laborales a las mujeres de la economía informal.

Advirtiendo de los peligros de una “recuperación fallida”, el informe afirma que una recuperación lenta “corre el riesgo de consolidar aún más la condición de las mujeres como trabajadoras de segunda categoría.”

Ser escuchadas

Al mismo tiempo, es necesario reformar en profundidad los sistemas democráticos para que las mujeres y los grupos más marginados puedan hacer oír su voz. El informe afirma que los parlamentos de todo el mundo deben tomar medidas para garantizar la representación equitativa de las mujeres.

“En lugar de estar dominados por las voces de las élites masculinas y de los intereses corporativos, los espacios de toma de decisiones incluirían a grupos históricamente excluidos, y las mujeres tendrían una voz igual a la de los hombres en todas las decisiones que afectan a sus vidas”, afirma el informe.

Y en lo que respecta a la lucha contra la pandemia, las mujeres representan solo el 24 % de los miembros de 225 grupos de trabajo sobre la COVID-19 en 137 países. El 84 % de estos grupos de trabajo está dominado por hombres, mientras que en 24 países no hay ninguna mujer en los grupos de trabajo.

Las mujeres más pobres de los países de bajos ingresos son las más gravemente afectadas por la crisis climática.Image: ONU Mujeres

Las mujeres y la crisis climática

Las consecuencias de la pandemia también ponen de manifiesto lo que puede ocurrir a medida que el cambio climático afecta cada vez más a la vida de las personas.

La crisis ambiental mundial es “de género”, afirma el informe, que añade: “Paradójicamente, quienes menos han contribuido al problema, en particular las mujeres más pobres de los países de bajos ingresos, son los más gravemente afectados.”

El informe atribuye al sistema económico actual la responsabilidad del colapso ambiental mundial y afirma que, en un futuro sostenible y justo, la finalidad de la economía sería permitir “el florecimiento y la supervivencia de la vida”, con el bienestar humano y ecológico como objetivo último.

Los países desarrollados deberían utilizar impuestos sobre el carbono para financiar el apoyo a los países en desarrollo, afirma el informe, que añade que, en 2018, se habían aportado menos de US$60 000 millones de los US$100 000 millones prometidos por las naciones ricas, y que dos quintas partes de esa cantidad se entregaron en forma de préstamos que aumentan las cargas de deuda existentes.

Los cambios económicos deberían incluir que los gobiernos asuman un papel activo en la orientación de sus economías hacia la sostenibilidad y la justicia social, y que las asociaciones público-privadas “deben tener un propósito claro, que dé prioridad a las personas y al medio ambiente por encima de los beneficios”, afirma el informe.

¿Qué hace el Foro Económico Mundial para combatir la brecha de género?

“Los líderes mundiales pueden optar por dejar que la economía mundial caiga en otra década perdida, marcada por la austeridad y el estancamiento económico, o sentar las bases de transiciones justas desde el punto de vista de género mediante inversiones públicas en la economía del cuidado, la energía renovable y la agricultura sostenible.”

“Pueden optar por recurrir al nacionalismo, la xenofobia y la misoginia para atraer a ciudadanos cada vez más alienados, o ganarse a la población reimaginando un nuevo contrato social, basado en alianzas con familias, comunidades y empresas, que garantice el acceso universal a bienes y servicios colectivos.”

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