La COVID-19 ha provocado una drástica ampliación de la brecha de género.
Pero si los países asumen cuatro ‘grandes apuestas’, existe una vía para empezar a cerrar de nuevo la brecha.
Todas las naciones deben actuar ya.
De no hacerlo, se tardarán más de 135 años en alcanzar la igualdad de género.
La pandemia de COVID-19 ha causado un terrible daño al avance hacia la igualdad de género. Se han revertido muchos de los logros de los últimos años. El tiempo que falta para que mujeres y hombres sean realmente iguales ha aumentado de 99,5 años a 135,6 años en tan solo doce meses.
Esta es la conclusión del Foro Económico Mundial en su Informe Global sobre la Brecha de Género 2021, publicado solo un año después de que la COVID-19 fuera declarada oficialmente pandemia.
Y es en el empleo donde se han producido algunos de los peores efectos sobre la igualdad desde el último informe anual.
Según el informe, el 5% de las mujeres empleadas en todo el mundo ha perdido su empleo a causa de la pandemia, frente al 3,9% de los hombres. Esta situación se ha agravado por el hecho de que las mujeres tienen más probabilidades de trabajar en empleos expuestos al riesgo de automatización, proceso que se ha acelerado en el último año.
Y la desigualdad no solo ha crecido en los niveles más bajos. Según el informe, se contrata a menos mujeres para puestos directivos. La destrucción de empleos en el sector del consumo, donde las mujeres tienden a estar sobrerrepresentadas, también ha contribuido en gran medida a ampliar la desigualdad profesional.
La pandemia ha puesto de relieve el papel fundamental que desempeñan las mujeres para mantener unida a la sociedad. Muchas se han visto obligadas a realizar una “doble jornada” de trabajo remunerado y no remunerado como consecuencia del cierre de escuelas y de la reducción del acceso a los servicios de salud y de cuidados.
Pero, aunque el panorama que dibuja el informe es desalentador, los gobiernos pueden hacer cosas para cerrar la brecha de género más rápido y encaminar al mundo hacia una verdadera igualdad. Estas son las cuatro ‘grandes apuestas’ que destaca el informe.
1. Integrar de forma permanente la paridad de género en el mundo laboral posterior a la COVID-19 mediante la recualificación de las mujeres para que estén preparadas para reincorporarse al empleo en sectores de alto crecimiento. Las políticas y estrategias de planificación y reasignación de la fuerza laboral con perspectiva de género son clave para ganar esta ‘apuesta’.
2. Cerrar las brechas de género en la remuneración entre sectores y dentro de ellos revisando los niveles salariales y aplicando políticas que cierren las brechas salariales. Esto también implica mejorar la calidad del trabajo y los niveles salariales del trabajo esencial que actualmente está mal remunerado
3. Facilitar la participación de las mujeres en la fuerza laboral mediante modalidades de trabajo flexibles que respalden plantillas diversas. Deben reforzarse las redes de protección social, en especial las relativas a la oferta de apoyo para el cuidado infantil.
4. Impulsar a más mujeres hacia la dirección y el liderazgo fijando objetivos para el número de mujeres en puestos de liderazgo tanto en el gobierno como en las empresas
“Las estrategias de recuperación con perspectiva de género serán fundamentales para recuperar el terreno perdido en 2020”, afirma el informe. Esto incluye medidas para reducir la carga del trabajo no remunerado de las mujeres y campañas en los medios de comunicación que ayuden a cambiar mentalidades y estereotipos de género sobre el papel que desempeñan los hombres en el trabajo de cuidados.
“Los líderes tienen una oportunidad extraordinaria para construir economías más resilientes e igualitarias en términos de género, creando sistemas de cuidados más equitativos y, al animar a las mujeres a asumir nuevos roles según su potencial, la paridad de género puede integrarse en el futuro del trabajo”, añade.
“Centrarse en estas ‘grandes apuestas’ por parte del sector público y privado puede servir para cerrar las brechas de género de forma más estratégica”, concluye el informe.
