Conozca a 5 agentes de cambio que luchan contra la violencia de género

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  • Una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual a lo largo de su vida.

  • Abordar este problema de gran escala no es fácil; sin embargo, para los millones de víctimas de violencia de género en todo el mundo, es esencial.

  • Estos son solo cinco de los numerosos agentes de cambio de todo el mundo que están tomando el problema en sus propias manos, en sus propias comunidades.

Una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual al menos una vez en la vida. Esta estadística es un recordatorio sombrío de la necesidad urgente de abordar este problema generalizado en todo el mundo. Sin embargo, en un mundo donde la violencia de género sigue siendo un problema profundamente arraigado, las historias de los agentes de cambio y de las organizaciones de la sociedad civil que la combaten nos ofrecen un rayo de esperanza. Gracias a su dedicación y determinación, se están logrando avances y se están transformando vidas.

Los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género tiene como lema “¡ÚNASE! Invertir para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas”. Estos 16 días sirven como una poderosa plataforma para sensibilizar, abogar por cambios en las políticas y fomentar la solidaridad entre las personas, las comunidades y las naciones en nuestro esfuerzo colectivo por crear un mundo seguro y equitativo para las mujeres y las niñas.

En ningún lugar del mundo está completamente libre de violencia de género.Image: Organización Mundial de la Salud

Personas de todo el mundo trabajan durante estos 16 días, y durante el resto del año, para combatir la violencia de género. Estos son cinco de esos destacados agentes de cambio, jóvenes y organizaciones de la sociedad civil a la vanguardia del progreso, que avanzan de manera significativa para poner fin a la violencia de género.

“Si queremos que las mujeres alcancen su pleno potencial, debemos abordar las barreras estructurales que impiden que la igualdad de género sea una realidad”

Carmen Correa, directora ejecutiva de Pro Mujer

Pro Mujer, una empresa social con más de tres décadas de servicio dedicado, promueve la igualdad de género en América Latina. Su compromiso de empoderar a las mujeres desatendidas y de mejorar sus condiciones de vida ha tenido un impacto significativo en una región donde una de cada tres mujeres ha sufrido violencia de género.

Pro Mujer reconoció la necesidad urgente de intervenir y comprendió que abordar las barreras estructurales a la igualdad de género era crucial para que las mujeres alcanzaran su pleno potencial. Para ello, Pro Mujer aplica un enfoque multifacético para combatir la violencia de género, trabajando estrechamente con las mujeres de la región y brindándoles apoyo y herramientas esenciales para ayudarlas a superar y detectar oportunamente la violencia de género.

En Bolivia, país donde se fundó Pro Mujer, la organización ha puesto en marcha un programa que involucra a mujeres voluntarias que son sobrevivientes de violencia de género. Estas sobrevivientes ofrecen apoyo psicológico a otras mujeres que enfrentan situaciones similares, un claro ejemplo de su resiliencia y solidaridad. Estas mentoras sobrevivientes brindan un salvavidas a mujeres en una necesidad desesperada, ayudándolas a recuperar el control de sus vidas y, al mismo tiempo, fomentan un sentido de comunidad y solidaridad entre las mujeres. Esta iniciativa demuestra el poder de la resiliencia, de las experiencias compartidas y de una comunidad de apoyo para prevenir y superar la violencia de género.

Carmen Correa, directora ejecutiva de Pro Mujer, afirma: “Brindamos asesoramiento en cinco países de América Latina, contamos con protocolos para casos de violencia de género en nuestras clínicas y, durante la pandemia de COVID-19, incluso establecimos la primera línea de atención gratuita en Bolivia para atender casos de violencia de género.” Esta intervención garantizó que las mujeres tuvieran acceso a apoyo y asistencia esenciales incluso durante una crisis mundial.

“Las mujeres no necesariamente quieren ser tratadas como víctimas para recibir orientación o ayuda”

Jodie Padilla Lozano, curadora de Global Shapers, Hub de Guayaquil

El compromiso de Jodie Padilla Lozano con la lucha contra la violencia hacia las mujeres y las niñas está profundamente arraigado en su trayectoria, pues ha vivido la violencia emocional, una forma de abuso que a menudo pasa desapercibida, pero que es igualmente dañina. Este tipo de violencia, caracterizada por críticas constantes, no siempre proviene de la familia o de la pareja, sino que también puede permear las amistades y los entornos laborales.

Jodie se involucró en el Programa de Liderazgo Equitativo, que atiende al segmento de las “ninis”, un acrónimo en español para referirse a las mujeres que ni trabajan ni estudian.

“El programa las invitó a capacitarse para obtener un certificado profesional con el que pudieran liderar emprendimientos con enfoque de género o sensibilizar sobre este problema en sus comunidades, informándolas mediante manuales de acción y empoderándolas”, explica Lozano.

Una historia de éxito destacada de este programa es su enfoque, que no categoriza a las participantes como mujeres violentadas, sino que las empodera con habilidades blandas y herramientas para el desarrollo profesional. Este enfoque permitió a Jodie y a su equipo educar a estas mujeres sobre las distintas formas de violencia, incluidas aquellas que quizá no conocían. A través de programas como el Programa de Liderazgo Equitativo, ha trabajado en alianza con las autoridades locales y con la Dirección de la Mujer de una Alcaldía en Ecuador (Guayaquil) para educar y empoderar a las mujeres.

“La solución es el cambio de sistemas, el cambio de comportamientos y la acción colectiva”

Kate Roberts, fundadora y CEO de The Body Agency y exalumna de Young Global Leaders

El compromiso de Kate Roberts con un mundo libre de violencia se basa en la profunda convicción de que el cambio comienza con la próxima generación. Con una trayectoria de tres décadas abordando las brechas en la atención sanitaria global de las mujeres, comprendiendo los desafíos e implementando soluciones, fundó The Body Agency. La iniciativa de la organización BodyNEXT encarna la filosofía de Kate al educar a las nuevas generaciones sobre sus cuerpos, la seguridad, la salud y el bienestar mental, temas que a menudo están marcados por tabúes y estigmas.

BodyNEXT se dirige principalmente a las niñas, reconociendo su papel vital en la construcción del futuro. Sin embargo, para fomentar el cambio de comportamientos, The Body Agency involucra a hombres y niños a través de la campaña “Men for the Girl Effect”, que refuerza el mensaje de que todos tienen un papel que desempeñar en la creación de un mundo libre de violencia.

Este programa adopta un enfoque comunitario, cubriendo las brechas en las necesidades de atención sanitaria de los jóvenes mediante la colaboración con escuelas, instituciones médicas consolidadas, ONG y el sector privado.

Otro ejemplo de su impacto se observa en Ruanda, con su programa junto con Pilot Light, donde proporcionan microcréditos a mujeres para que inicien sus propios negocios.

“Hemos sido testigos de casos en los que las mujeres empiezan a ganar más dinero que sus cónyuges y, por ello, pueden alejarse de su agresor con sus hijos y crear una nueva vida próspera. Se han unido a una comunidad de otras mujeres en exactamente la misma situación, y todas se unen para apoyarse mutuamente, a menudo en número de hasta 1.000 en una pequeña aldea”, afirma Roberts.

La lección clave es que la prevención de la violencia debe comenzar desde temprano y abordar los problemas sistémicos. Además, para romper el ciclo de violencia arraigado en las normas culturales, la pobreza y los problemas de salud mental, todas las causas subyacentes deben abordarse de manera simultánea.

“¿Sabía que solo el 1 % de toda la ayuda gubernamental orientada a la igualdad de género llega directamente a las organizaciones de mujeres?”

Françoise Moudouthe, directora ejecutiva del African Women Development Fund y Young Global Leader

El compromiso de Françoise Moudouthe con la lucha contra la violencia de género surgió de una realidad alarmante: prácticamente todas las mujeres que conoce han experimentado alguna forma de violencia sexual o de género a lo largo de su vida. Ya sea en las escuelas, en los lugares de trabajo, en las calles, durante los conflictos, en línea o en el hogar, las mujeres de África enfrentan estas experiencias desgarradoras. La dedicación de Françoise a combatir la violencia contra las mujeres y las niñas nace de una comprensión profunda de que la violencia sexual y de género es un problema endémico que afecta a innumerables mujeres.

Afortunadamente, millones de mujeres han optado por la resistencia en lugar de la resignación, y están empoderando a las mujeres, involucrando a las familias y a las comunidades y abogando por leyes y políticas más sólidas contra la violencia de género y otras manifestaciones del patriarcado en nuestras sociedades.

“Su valentía ha sido mi inspiración, y consagré mi carrera a fomentar su acción colectiva. Ayudé a crear una alianza mundial para poner fin al matrimonio infantil y, luego, organicé plataformas para que las feministas africanas aprendan de las historias de vida de las demás”, afirma Moudouthe.

“Como directora ejecutiva del African Women’s Development Fund, aprovecho el poder de la filantropía para proporcionar el tipo de financiación que permite a las feministas africanas tener el impacto transformador del que son capaces. Si quiere poner fin a la violencia de género, financie los movimientos feministas de las formas que les funcionan: de manera generosa, flexible y directa.”

Ella pregunta: “¿Sabía que solo el 1 % de toda la ayuda gubernamental orientada a la igualdad de género llega directamente a las organizaciones de mujeres? ¿Sabía que la mayor parte de la financiación que reciben los grupos feministas está tan restringida que, con frecuencia, terminan siguiendo la agenda de los donantes en lugar de las necesidades de sus comunidades?”

Moudouthe considera que la violencia de género no puede abordarse de forma aislada: “Solo prevaleceremos si trabajamos juntos, como movimientos audaces, inclusivos e interseccionales.”

“Mediante el uso de la tecnología, hemos creado una campaña digital a nivel nacional ... para crear un entorno seguro para las mujeres”

Khushbakht Shah Jillani, Global Shaper y curadora del Hub de Karachi

El compromiso de Khushbakht Shah Jillani con la lucha contra la violencia dirigida a las mujeres y las niñas surgió durante sus visitas a los tribunales como estudiante de Derecho. Estas visitas la expusieron a la dolorosa realidad de la violencia que se ejerce contra las mujeres en sus hogares y comunidades. Tras graduarse, Khushbakht decidió ser la abogada que lucha incansablemente para erradicar esta violencia.

A través de su iniciativa Adal Aur Sehat, ha ayudado a 30 mujeres a liberarse de la violencia, brindándoles apoyo jurídico fundamental a través de la Oficina de Asistencia Jurídica de Adal Aur Sehat. Khushbakht ha litigado ante el Tribunal Superior, abogando por la creación de mecanismos de cumplimiento que garanticen la protección de las mujeres afectadas por la violencia doméstica.

“Hemos creado una campaña digital a nivel nacional titulada ‘Mehfooz’. Está dirigida por un equipo de estudiantes de Derecho y recién graduados apasionados por crear un entorno seguro para las mujeres, educándolas para identificar las distintas formas de abuso. Cuatro años de trabajo han llegado a un público colectivo de más de 11.000 personas en Pakistán y han logrado sumar a las partes interesadas pertinentes a nuestra misión de erradicar la violencia”, afirma Jillani.

La campaña Mehfooz no solo ha educado a miles de personas, sino que también ha logrado sumar a las partes interesadas pertinentes para colaborar en la misión de eliminar la violencia contra las mujeres. El resultado más destacado es la transformación de las sobrevivientes, que han reconstruido sus vidas en lo personal y en lo profesional.

Khushbakht subraya la importancia de invertir en la capacitación de la policía y de los jueces de primera instancia. Esta inversión es fundamental para garantizar que las litigantes afectadas por la violencia tengan un acceso rápido y sensible a la justicia. Para que se produzca un cambio duradero, el gobierno debe priorizar estas medidas para dar libertad a los 116 millones de mujeres pakistaníes que merecen protección frente a la violencia.

Estos agentes de cambio nos recuerdan que la violencia contra las mujeres y las niñas no puede abordarse de forma aislada. Los líderes deben reconocer que la violencia de género se agrava por las múltiples opresiones o desigualdades a las que pueden enfrentarse las mujeres: el racismo, la pobreza, la identidad de género, la orientación sexual y la discapacidad, entre otras. Como nos enseñó la feminista negra Audre Lorde: “No existe una lucha de un solo problema, porque no vivimos vidas de un solo problema.”

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