Al ritmo actual, se necesitarán 257 años para cerrar por completo la brecha económica de género.
La iniciativa Aceleradores para cerrar la brecha de género del Foro Económico Mundial está acelerando el proceso en 9 países y prevé ampliarlo.
Los aceleradores se centran en cuatro desafíos clave: la participación de las mujeres en la fuerza laboral, las mujeres en puestos de liderazgo, la igualdad salarial y la capacitación de las mujeres para que tengan éxito en los empleos del futuro.
¿Por qué en algunos países se impide que las mujeres ocupen su lugar en la fuerza laboral? ¿Por qué, por lo general, se paga menos a las mujeres que a los hombres por el mismo trabajo, no se las promueve a puestos de liderazgo o se las priva de la formación que las prepararía para los empleos técnicos del futuro? La respuesta sencilla es… que no hay una respuesta sencilla.
Aunque se han logrado grandes avances para aumentar la igualdad de género en algunas partes del mundo, al ritmo actual del cambio podrían hacer falta 257 años para cerrar por completo la brecha económica de género. Pero la iniciativa del Foro Económico Mundial Aceleradores para cerrar la brecha de género está acelerando el proceso en los países con los que trabaja.
Un acelerador promueve alianzas públicas y privadas dentro de cada país, dedicadas a impulsar el empoderamiento económico de las mujeres y a abordar los obstáculos al cambio. Actualmente hay aceleradores en Argentina, Colombia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Panamá y Perú, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo, así como en Francia y Egipto. El Foro Económico Mundial se propone contar con 15 aceleradores para finales de 2020.
Con motivo de la publicación del Informe Global sobre la Brecha de Género 2020 del Foro, Elselot Hasselaar, responsable del proyecto Aceleradores para cerrar la brecha de género en la Plataforma para dar forma al futuro de la nueva economía y la sociedad, explica cómo la iniciativa está cambiando vidas.
¿Por qué es tan crucial la paridad de género?
Es importante considerar la paridad de género desde dos perspectivas: la social y la económica.
En primer lugar, existe un imperativo moral. Garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres es sencillamente lo correcto.
Pero también hay argumentos empresariales claros para aumentar el número de mujeres que participan en la fuerza laboral, ya que una mayor participación impulsaría el PIB.
También a nivel microeconómico, las pruebas muestran que las empresas que adoptan la diversidad de género, en particular en puestos de liderazgo, son más rentables.
¿Qué obstáculos frenan a las mujeres y cómo ayuda un acelerador para la paridad de género?
El modelo de acelerador aborda cuatro obstáculos clave para la paridad de género: aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral; impulsar su participación en puestos directivos y de liderazgo; avanzar hacia la igualdad salarial; y promover la educación y la formación para desarrollar las habilidades que las mujeres necesitarán para participar en un entorno laboral futuro cada vez más tecnológico.
Al facilitar las alianzas entre los sectores privado y público, los países con aceleradores elaboran un plan de acción para abordar las causas fundamentales de las brechas económicas de género.
Reunimos a dos ministros del Gobierno y a entre dos y cuatro líderes empresariales como copresidentes nacionales, que trabajan con un coordinador nacional para llevar adelante iniciativas en el país. Además, el acelerador cuenta con la participación de entre 50 y 100 de las mayores empresas empleadoras del país. En conjunto, este grupo impulsa el cambio en el país.
Aunque todos los países deben superar desafíos comunes, la magnitud de cada una de las cuatro áreas clave varía. Egipto, por ejemplo, presenta una situación distinta de Francia. Y aun dentro de una misma región, como América Latina, los desafíos varían de un país a otro.
Para que el modelo funcione, los líderes deben estar plenamente comprometidos con abordar la brecha de género. Este compromiso impulsa el cambio de políticas necesario para transformar el comportamiento, tanto en la economía en general como en el lugar de trabajo.
También deben cambiar las actitudes y las normas. Es igual de importante redefinir el papel que desempeñan mujeres y hombres en la fuerza laboral y en el hogar, especialmente en lo relativo a las tareas de cuidado.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?
¿Qué medidas prácticas adoptan los países con aceleradores para abordar la brecha de género?
El Foro ha elaborado una guía única para los Aceleradores para cerrar la brecha de género, que orienta procesos como el nombramiento de copresidentes, la definición de funciones y responsabilidades, el establecimiento de plazos y la elaboración de un plan de acción sólido, componente central del modelo.
Esta guía ofrece estrategias y políticas que los gobiernos y las empresas pueden incluir en sus planes de acción para abordar los cuatro objetivos clave, con alrededor de 10 acciones dirigidas a los gobiernos y las empresas para lograr un cambio real.
El plan de acción se ejecuta durante un período de tres años y los copresidentes deciden cuáles de las posibles vías incluidas en la guía son las más adecuadas y tienen más probabilidades de generar cambios en el contexto local.
Si los copresidentes deciden que las políticas de licencia parental son importantes para la participación en la fuerza laboral y que las empresas deben centrarse en incorporar a más mujeres a puestos de liderazgo, establecen entonces los objetivos adecuados para las políticas públicas y las iniciativas empresariales. En lo que respecta al liderazgo empresarial sobre este tema, además de otras medidas, nos centramos en integrar la paridad de género en el futuro del trabajo. Ofrecemos un marco de compromiso que pide a las empresas comprometerse con la paridad de género en la contratación y la remuneración para sus 5 puestos con mayor crecimiento antes de 2022.
Los copresidentes de los aceleradores se incorporan a una Red Global de Aprendizaje, que ofrece la oportunidad de intercambiar experiencias entre los distintos países con aceleradores y recibir orientación de expertos y países líderes sobre cómo implementar estrategias eficaces para ayudar a reducir su brecha de género.
¿Qué éxito ha tenido el programa en la reducción de la brecha de género?
En 2016 establecimos una alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo y juntos pusimos en marcha el primer acelerador de la región, en Chile. Solo en Chile, alrededor de 150 empresas se han sumado a la iniciativa.
Esto desencadenó un efecto dominó en la región: en rápida sucesión, se pusieron en marcha programas de aceleradores en varios otros países de América Central y del Sur.
A continuación, ampliamos el modelo de acelerador a Francia, el primer país de Europa, y a Egipto, el primero de Oriente Medio y África. A medida que el programa sigue cobrando impulso, aspiramos a pasar de 9 a 15 países miembros para finales de 2020. Si los gobiernos y las empresas cumplen todos sus compromisos según lo previsto, esperamos beneficiar a 25 millones de mujeres.
¿Qué desafíos enfrenta el programa de aceleradores?
Crear plataformas de colaboración público-privada para cerrar las brechas de género es un enfoque relativamente nuevo y lleva tiempo. Pero creemos que el modelo de acelerador ofrece una clave para impulsar el cambio que nos permitirá alcanzar la paridad de género para 2030.
Invitamos a países y empresas de todo el mundo a sumarse a nuestra Plataforma para dar forma al futuro de la nueva economía y la sociedad y trabajar con nosotros en los aceleradores y otras iniciativas para cerrar la brecha de género.

