El matrimonio infantil tiene consecuencias negativas para la salud, la educación y las oportunidades económicas de las niñas y las mujeres.
La prevalencia mundial del matrimonio infantil ha disminuido en las últimas décadas, pero aún hay 12 millones de niñas que se casan antes de los 18 años cada año.
El matrimonio infantil también puede aumentar el riesgo de violencia doméstica y otras formas de abuso.
Poner fin al matrimonio infantil requiere un enfoque integral que aborde las causas profundas del problema.
El ODS 5 exige lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Sin embargo, el avance hacia estas aspiraciones se ve obstaculizado por desigualdades de género, como los roles de género en el hogar que llevan a las mujeres a dedicar mucho más tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

Un obstáculo grave para lograr la igualdad de género es el matrimonio infantil, que no solo priva a las niñas de sus derechos humanos básicos, sino que también tiene efectos perjudiciales para su salud y su bienestar económico. Contribuye a una mayor prevalencia del embarazo y el parto en la adolescencia, lo que aumenta los riesgos para la salud de las niñas jóvenes. De hecho, el embarazo es una de las principales causas de muerte entre las niñas de 15 a 19 años en los países de ingreso bajo y mediano.
El matrimonio infantil y el embarazo adolescente también limitan las oportunidades educativas de las niñas y las exponen a un mayor riesgo de violencia doméstica. Aísla a las niñas jóvenes de sus redes sociales, lo que tiene efectos negativos en su bienestar mental.
A pesar de todas estas evidencias y de la meta 5.3 de los ODS, que tiene como objetivo poner fin a esta práctica para 2030, el matrimonio infantil sigue siendo frecuente en numerosos países: una de cada cinco niñas en el mundo todavía se casa antes de cumplir los 18 años.
En 20 de los 121 países con datos disponibles, al menos una de cada 10 mujeres estaba casada a los 15 años. En 96 países, al menos una de cada 10 mujeres se ha casado antes de alcanzar los 18 años. Entre estos países, Níger tiene la tasa más alta de matrimonio infantil, con tres de cada cuatro mujeres casadas antes de cumplir los 18 años. Además, en otros siete países, entre ellos Chad, Mozambique, Malí y Bangladés, más del 50 por ciento de las mujeres están casadas a los 18 años.
La prevalencia del matrimonio infantil varía entre países y culturas, y a menudo está impulsada por factores como la pobreza y el acceso limitado a la educación. El cambio climático también puede agravar este problema: cuando las familias sufren una pérdida significativa de ingresos a causa de un fenómeno relacionado con el clima, pueden recurrir a diversos mecanismos de afrontamiento, como aumentar el trabajo, vender activos, retirar a los niños de la escuela e incluso recurrir a matrimonios tempranos. Por ejemplo, en el África subsahariana se ha observado que los casos de matrimonio infantil aumentan tras shocks de ingresos relacionados con el clima.
Explore la prevalencia del matrimonio infantil en los países pasando el cursor sobre esta visualización interactiva de datos del Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2023.
Para saber más sobre nuestro avance en los esfuerzos por ofrecer oportunidades de educación de calidad y aprendizaje permanente para todos, consulte las historias de datos y las visualizaciones de la quinta historia del Atlas.