Acelerar la diversidad de género en el lugar de trabajo podría impulsar la productividad y generar crecimiento económico.
Promover a más mujeres a puestos directivos las ayudará a tomar la iniciativa para crear una fuerza laboral mundial más diversa, que se beneficie de distintas perspectivas e ideas.
Las empresas de todos los sectores de los mercados de capitales tienen un papel importante que desempeñar para fomentar y apoyar la diversidad de género en toda la fuerza laboral mundial.
Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en la fuerza laboral mundial. En 2022, más del 90% de los hombres participaba en la población activa a nivel mundial, frente al 61,4% de las mujeres, según la Organización Internacional del Trabajo.
Además, las mujeres que trabajan suelen tener menos oportunidades de desarrollo profesional que los hombres. En 2023, por cada 100 hombres ascendidos a puestos directivos, solo 87 mujeres obtuvieron ascensos similares, según la encuesta de McKinsey Women in the Workplace Survey. Esta encuesta a 276 empresas que emplean a más de 10 millones de personas también muestra que las mujeres están infrarrepresentadas en la alta dirección. El 28% de los puestos de alta dirección ocupados por mujeres en 2023 supera el 17% registrado en 2015, pero es muy inferior al 72% de esos puestos ocupados por hombres el año pasado.
Esta falta de diversidad en la representación y las oportunidades perjudica el crecimiento sostenido que todos queremos ver en el mundo. El Fondo Monetario Internacional considera que la diversidad de género es un motor clave del crecimiento económico, porque incorpora al lugar de trabajo las habilidades y perspectivas únicas de las mujeres e impulsa la productividad y la innovación. Afirma que cerrar la brecha de género en la participación en la población activa podría aumentar el PIB hasta un 35% en los países con los mayores niveles de desigualdad de género.
Entonces, ¿cómo pueden más mujeres acceder a la población activa y, además, avanzar en su carrera hasta alcanzar puestos directivos?
El cambio debe venir desde arriba. Las mujeres que son referentes en puestos directivos pueden establecer nuevos estándares de gobernanza, crear más oportunidades para la diversidad y dar ejemplo para inspirar un cambio social más amplio. Por eso, mejorar la diversidad de género en los niveles más altos de las empresas es fundamental para lograr un cambio generalizado en nuestros lugares de trabajo e incluso en nuestras sociedades.
Un enfoque de arriba hacia abajo para la diversidad de género
Que haya más mujeres en puestos de alto nivel en las empresas no es solo una cuestión de equidad y representación, sino también una forma eficaz de promover más ampliamente la diversidad de género y empoderar a las mujeres para que persigan sus aspiraciones profesionales. Esto puede repercutir positivamente en el resto de la fuerza laboral al desmontar estereotipos, crear referentes y aumentar la capacidad de las mujeres para aspirar a puestos superiores. En Hong Kong Exchanges and Clearing (HKEX), cinco de los 13 miembros de nuestro consejo de administración son mujeres, y nos enorgullece liderar la diversidad en los consejos.
Estoy convencido de que las empresas de todos los sectores de los mercados de capitales pueden y deben liderar el impulso de la agenda de diversidad de género. A lo largo de más de cuatro décadas, he visto de primera mano cómo los mercados de capitales pueden impulsar el crecimiento económico, propulsar la innovación, servir a la economía real y canalizar la inversión tan necesaria hacia las empresas del mañana.
Los mercados de capitales están bien posicionados para abordar el desafío de la diversidad de género. Las empresas necesitan capital para respaldar sus objetivos en materia de diversidad de género. Los mercados de capitales pueden conectar a los inversores con empresas que promueven proyectos de igualdad de género o cuentan con equipos directivos diversos en cuanto al género.
Promover la diversidad de género en todos los mercados de capitales
La regulación también puede ayudar al establecer objetivos para que las empresas avancen en su camino hacia la diversidad de género. Como actores clave de los mercados de capitales, las bolsas definen las normas que deben cumplir las empresas que cotizan en bolsa. Esto crea una oportunidad para utilizar la regulación a fin de promover la diversidad de género.
HKEX, por ejemplo, tomó medidas para poner fin a los consejos de administración de un solo género para los nuevos solicitantes de una oferta pública inicial (OPI) en 2022. Dimos a todos los emisores hasta finales de 2024 para incorporar al menos a una mujer a sus consejos. Otras entidades también están intensificando sus esfuerzos. Por ejemplo, la UE ha adoptado objetivos de equilibrio de género para los consejos de administración de las empresas. India también exige que las empresas que cotizan en bolsa tengan al menos una mujer en el consejo de administración.
Sin embargo, para resolver el desafío de lograr la diversidad de género se necesitarán esfuerzos en todos los mercados de capitales. Es alentador que haya indicios de la movilización necesaria en otros ámbitos del sector.
El sector de gestión de activos, que administra billones de dólares en activos, está utilizando su influencia y sus recursos para apoyar a empresas con prácticas sólidas de diversidad de género. Algunos de los mayores gestores de activos del mundo ya contribuyen a esta causa al incorporar criterios de diversidad de género en sus decisiones de inversión y utilizar el poder de voto de los accionistas para impulsar el cambio. Algunos ofrecen a los inversores productos centrados en la diversidad de género o colaboran con otras organizaciones para promover la diversidad de género. Muchos aprovechan sus capacidades de investigación para analizar y compartir el impacto de la diversidad de género en el desempeño empresarial.
Las empresas que elaboran índices también están realizando esfuerzos sustanciales para promover la diversidad de género. Índices como el Bloomberg Gender-Equality Index, el Equileap Gender Equality Global Report and Ranking y el Global Diversity & Inclusion Index de Refinitiv (ahora LSEG) hacen un seguimiento del desempeño de las empresas en materia de políticas y prácticas de diversidad de género. Esto debería ayudar a dirigir los flujos de capital hacia esas empresas. Incentivará a las empresas a mejorar sus prácticas para poder formar parte de estos índices y, al mismo tiempo, proporcionará a los inversores datos transparentes y fiables sobre la diversidad de género.
Al igual que el movimiento para abordar el cambio climático, lograr la diversidad de género es un desafío mundial que requiere el esfuerzo de toda la sociedad. Como bolsa, nos enorgullece aportar nuestro granito de arena, pero queremos ver una movilización más amplia en favor de la diversidad de género en todo el ecosistema de los mercados de capitales.
Mientras el mundo celebra el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, conmemoremos los avances que hemos logrado, pero reflexionemos también con más detenimiento sobre cómo podemos enriquecer nuestros lugares de trabajo, crear más oportunidades y movilizar el talento que nos rodea impulsando la diversidad de género en el trabajo.
