Oriente Medio está bien posicionado para prosperar en el siglo XXI mientras la región avanza hacia la diversificación y se aleja del petróleo y el gas.
Una población joven que aprovecha el poder de la tecnología ayudará a que las economías sean más resilientes en un mundo cambiante.
Cinco megatendencias, entre ellas el auge de la IA y el crecimiento del comercio electrónico, ayudarán a la región a alejarse de los hidrocarburos.
Si los datos son el petróleo de la economía del siglo XXI, Oriente Medio está bien posicionado para prosperar. La región vuelve a dar importancia —y a destinar inversiones considerables— a las estrategias de diversificación económica, mientras una población joven aprovecha el poder de la tecnología.
Alejarse de los hidrocarburos ayudará a que las economías de la región sean más resilientes frente al cambio climático y a un mundo cambiante.
Deben hacerlo tanto por el medioambiente como por su bienestar económico, ya que los países que sigan dependiendo del petróleo y el gas se quedarán atrás a medida que las industrias se vuelvan ecológicas y los inversores busquen cada vez más oportunidades respetuosas con el clima.
Aunque el futuro económico de Oriente Medio dependerá de multitud de factores, estas cinco megatendencias desempeñarán un papel importante durante la próxima década.
1. El crecimiento de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial (IA) está a punto de convertirse en una de las fuerzas globales más disruptivas de esta década, impulsada por la creciente disponibilidad y utilización de datos. Se prevé que la región de Oriente Medio obtenga beneficios económicos de hasta 320.000 millones de dólares para 2030 gracias a la adopción de la IA.
Muchos países de Oriente Medio se están sumando a esta tendencia. Dubái creó un comité específico en julio de 2022 para invertir en IA, el metaverso y la economía digital, y Arabia Saudí puso en marcha una Estrategia Nacional de Datos e IA que incluye un ambicioso plan para formar a hasta 20.000 especialistas para 2030.
Baréin también está utilizando la IA para contar sus palmeras y cuantificar la producción agrícola de forma más eficiente. Con estos avances, la IA podría aportar casi 46.000 millones de dólares, o el 8,2 % del producto interno bruto (PIB) de las economías de Baréin, Kuwait, Omán y Catar para finales de la década.
2. Una fuerza laboral joven y creativa
Oriente Medio tiene una de las poblaciones más jóvenes del mundo: los niños y jóvenes representan alrededor de la mitad de la población.
Esto representa una gran oportunidad para que la región aproveche la energía y la creatividad de sus jóvenes para impulsar el crecimiento económico mediante la inversión en tecnología y educación.
Por ejemplo, Baréin ha invertido mucho en programas de educación y formación para dotar a los jóvenes de las competencias que necesitan no solo para prosperar en una economía basada en el conocimiento, sino también para liderarla.
Mientras tanto, el sistema educativo de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se sitúa entre los 20 mejores del mundo y Jordania, en respuesta a la pandemia de coronavirus, pudo desarrollar plataformas integrales de educación a distancia y reconvertir el canal nacional de televisión deportiva en un canal educativo.
¿Cómo impulsa el Foro Económico Mundial la transición energética?
El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para comprender las complejas transiciones que están transformando los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se entrecruzan la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.
Mediante la colaboración entre cadenas de valor y regiones, el Centro facilita vías compartidas que ayudan a sus socios a coordinarse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, con bajas emisiones de carbono y equitativa.
En todo Oriente Medio, organizaciones del sector público y privado encuentran formas innovadoras de invertir en los jóvenes y en su futuro.
3. Redoblar la apuesta por el sector inmobiliario
La región tiene una sólida tradición de inversión inmobiliaria, que será un factor clave para facilitar la diversificación económica.
Por ejemplo, Dubái y Abu Dabi figuran entre los mercados inmobiliarios más atractivos del mundo y experimentarán el mayor crecimiento de todos los mercados inmobiliarios en 2023.
Mientras tanto, el sector inmobiliario representa el 5 % del PIB de Baréin y sigue creciendo: todos los sectores del mercado inmobiliario bareiní registraron un crecimiento en 2022, y Arabia Saudí está facilitando la actividad empresarial en su sector inmobiliario al introducir una plataforma electrónica para el registro de propiedades.
4. Centrarse en los viajes y el turismo
El turismo desempeñará un papel cada vez más importante en la economía de la región, a medida que más países intenten atraer visitantes de todo el mundo.
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo prevé que la contribución de los viajes y el turismo al PIB de Oriente Medio crecerá a una tasa media anual del 7,7 % entre 2022 y 2032, hasta alcanzar un valor de casi 540.000 millones de dólares.
La Copa Mundial de 2022 fue uno de los mayores eventos deportivos jamás celebrados en la región: alrededor de 1,4 millones de personas viajaron a Catar y 5.000 millones siguieron el torneo en todo el mundo.
Oriente Medio ya figura con fuerza en el mapa como destino turístico, y muchos países trabajan arduamente para consolidarse como mercados turísticos de primer nivel.
Arabia Saudí ya se encuentra entre los 20 países más visitados del mundo, en gran medida gracias al turismo religioso, y tanto Abu Dabi como Dubái están impulsando un sólido crecimiento del sector de viajes de los EAU, que está volviendo a los niveles previos a la pandemia.
Baréin, pese a ser una isla pequeña, planea recibir a 14,1 millones de turistas al año para 2026 y crear 4.700 empleos en industrias relacionadas con los viajes.
Del mismo modo, Omán invierte en turismo de lujo, naturaleza y aventura para aumentar el número de visitantes hasta un 50 % interanual.
5. La explosión del comercio electrónico
El avance de la digitalización y el aumento de la adopción del comercio electrónico transformarán la forma en que operan las empresas de la región.
Según Bain & Co, tanto los consumidores como las empresas de Oriente Medio están bien preparados para el auge del comercio electrónico, y aún hay margen para un crecimiento considerable.
Los gobiernos están invirtiendo en consecuencia en infraestructura digital: Arabia Saudí está construyendo 14 almacenes inteligentes totalmente automatizados en Yeda como parte de una alianza entre los sectores público y privado.
Mientras tanto, los EAU están redoblando la apuesta por su mercado de comercio electrónico, valorado en miles de millones con la ambiciosa aspiración de convertirse en una sociedad sin efectivo.
Oriente Medio avanza hacia la diversificación económica
Oriente Medio está dando pasos audaces hacia la diversificación económica y reconoce la importancia de alejarse de los hidrocarburos e invertir en nuevas industrias.
El aumento de la digitalización y la adopción generalizada de tecnologías emergentes serán fundamentales para este cambio.
Sin duda, se avecinan retos importantes, pero si los países de Oriente Medio logran adaptarse a estas megatendencias y llevar adelante sus ambiciosos planes de diversificación, conseguirán crear una región más próspera y resiliente.
