Cómo el valor y la resiliencia llevaron a esta ciclista afgana a los Juegos Olímpicos

Many of us take cycling for granted, but Olympic cyclist Masomah Ali Zada had to fight for her right to do so in Afghanistan.
Many of us take cycling for granted, but Olympic cyclist Masomah Ali Zada had to fight for her right to do so in Afghanistan.Image: Flickr/IOC MEDIA
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  • Muchos damos por sentado el ciclismo, pero la ciclista olímpica Masomah Ali Zada tuvo que luchar por su derecho a practicarlo en Afganistán.

  • Ante las crecientes dificultades en su país natal, Ali Zada solicitó asilo en Francia y, finalmente, compitió en los Juegos Olímpicos de Tokio como miembro del Equipo Olímpico de Refugiados.

  • Ponente en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial 2025 en Davos, también reveló sus traumáticas experiencias como ciclista mujer en Afganistán.

Muchos subimos a la bicicleta cuando nos apetece, sin importar la edad ni el género. Pero Masomah Ali Zada, ciclista olímpica y jefa de misión del Equipo Olímpico de Refugiados en París 2024, tuvo que luchar por su derecho a pedalear mientras crecía en Afganistán.

Aprendió a andar en bicicleta durante su exilio en Irán, donde era completamente normal que las mujeres usaran la bicicleta, pese a las restricciones religiosas.

“Cuando regresé a Afganistán, vi que los derechos de las mujeres allí estaban mucho más restringidos que en Irán”, declaró al Foro Económico Mundial durante Davos 2025, donde también participó en un panel sobre “Refugiados y su espíritu olímpico”.

Masomah Ali Zada compitiendo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.Image: Flickr/IOC MEDIA

Normalizar el ciclismo como misión

“Desafortunadamente, para las mujeres en Afganistán en aquel momento, el ciclismo estaba prácticamente prohibido, incluso era un tabú. No fue prohibido por el gobierno, sino que, debido a la experiencia pasada —cuando los talibanes tomaron el control de Afganistán en 1995 y prohibieron todo para las mujeres—, algunas personas habían interiorizado estas estrictas normas contra las mujeres”, explicó Ali Zada al Foro.

Creyendo en el poder del deporte, Ali Zada volcó toda su energía en construir una carrera en ciclismo de ruta competitivo, teniendo como objetivo final participar en los Juegos Olímpicos. Además, creía que, al dar ejemplo, también podría ayudar a normalizar este deporte para las mujeres en Afganistán. Pensaba que, si la gente veía a mujeres en bicicleta con regularidad, terminaría por aceptarlo.

Lo único que me mantuvo en pie fue la esperanza, el valor y la resiliencia.

—Masomah Ali Zada, ciclista olímpica.

Masomah Ali Zada, ciclista olímpica.

Sin embargo, dado que muchas personas se oponían a la idea de mujeres en bicicleta, Ali Zada y sus compañeras atletas se enfrentaron a una lucha cuesta arriba.

“Cada vez que entrenábamos, teníamos que ir a zonas aisladas donde no había mucha gente. Aun así, con frecuencia éramos acosadas: la gente nos insultaba, nos arrojaba cosas e incluso intentaba agredirnos físicamente.

“Yo misma sufrí golpes, y todas las ciclistas que entrenaban tuvieron experiencias similares”, afirmó.

Esta atleta afgana superó la misoginia y la violencia para lograr su sueño olímpico.
Esta atleta afgana superó la misoginia y la violencia para lograr su sueño olímpico.
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Persiguiendo el sueño olímpico

Ali Zada añadió que estaba dispuesta a hacer esos sacrificios con la esperanza de que algún día las mujeres en bicicleta se convirtieran en una imagen normal en las carreteras afganas. Sin embargo, las presiones que experimentó la llevaron a solicitar asilo en Francia en 2017.

“En Afganistán, constantemente se les dice a las mujeres que no son capaces, que no tienen derecho a soñar. Tenía una mentalidad muy limitada y debía luchar contra esa mentalidad cada día. Pero cuando llegué a Francia, vi a muchas francesas que eran atletas, activas en diversos ámbitos y exitosas. Me dije: ‘Si ellas pueden triunfar, yo también puedo’”, afirmó.

Desde entonces, Ali Zada ha competido en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 como parte del Equipo Olímpico de Refugiados del COI, y dirigió al equipo como jefa de misión en los Juegos de París 2024.

Masomah Ali Zada habla en los Juegos Olímpicos de París en 2024.Image: REUTERS

Impulsar la autoconfianza más allá del deporte

Participar en los Juegos Olímpicos de Tokio también aumentó su autoconfianza de otras maneras.

“Tuve muchos obstáculos en mi camino. Pero lo único que me mantuvo en pie fue la esperanza, el valor y la resiliencia”, dijo Ali Zada al Foro.

“Participar en los Juegos Olímpicos me hizo darme cuenta de que todo es posible. Por ejemplo, elegí estudiar ingeniería civil. Sin embargo, cuando empecé a estudiar en Francia, me encontré con barreras lingüísticas —no hablaba suficiente francés— y descubrí que el sistema educativo francés es completamente distinto al de Afganistán.

“Pero cuando competí en los Juegos Olímpicos, pensé: ‘Si llegué a los Juegos Olímpicos, también puedo completar mi máster en ingeniería civil’. ¡Y lo hice, terminé mis estudios este verano!”, afirmó.

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