El informe de 2022 del Foro Económico Mundial, Informe Global sobre la Brecha de Género, concluyó que el avance hacia el cierre de la brecha de género se ha estancado en la mayoría de los países.
La igualdad de género sigue siendo una tarea pendiente en todos los países del mundo.
Pero cerrar la brecha de género puede aumentar el PIB un promedio del 35 %, por lo que el incentivo para hacerlo debería ser más fuerte que nunca.
La igualdad de género sigue siendo una tarea pendiente en todos los países del mundo. Pese al innegable progreso logrado a lo largo de décadas de activismo, las mujeres aún no pueden ejercer plenamente su capacidad de decisión, ya sea en el hogar, en la comunidad o en el trabajo.
Los beneficios de la presencia de mujeres en el lugar de trabajo están bien documentados. Desde aumentar la productividad y mejorar la colaboración hasta fomentar el compromiso con la organización y reducir el agotamiento de los empleados, las mujeres siguen aportando algunas de las contribuciones más valiosas a sus lugares de trabajo. Además, cerrar la brecha de género puede aumentar el PIB un promedio del 35 %.
Y, sin embargo, el Informe Global sobre la Brecha de Género de 2022 del Foro Económico Mundial concluye que el avance hacia el cierre de la brecha de género se ha estancado en la mayoría de los países. Aún queda mucho por hacer para incorporar a más mujeres a puestos donde se toman decisiones.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?
Al mismo tiempo, están surgiendo amenazas a los derechos de las mujeres en materia de salud reproductiva —en concreto, al derecho a decidir cuándo tener hijos— en algunas de las mayores economías del mundo. Las investigaciones muestran que las restricciones al aborto reducen los ingresos y la participación laboral, y aumentan la rotación de empleados.
Los investigadores también han constatado que las mujeres que no pueden abortar sufren «efectos negativos importantes y persistentes» en su situación financiera, como el aumento de las deudas, sucesos crediticios adversos —como quiebras y desalojos— y la incapacidad para pagar gastos básicos como la alimentación y la vivienda. Estas dificultades pueden prolongarse durante años.
Pese a estas crudas realidades, las mujeres siguen impulsando el cambio. Esto es lo que nos contaron seis mujeres líderes sobre cómo encabezar la iniciativa y cerrar la brecha de género.
«Puedes hacer cosas difíciles»
Angela Oduor, directora ejecutiva de Ushahidi
El cambio comienza por reconocer el poder que tienes como mujer. La apatía, aunque en muchos casos sea comprensible, no es algo que debamos aceptar. Hoy contamos con varias plataformas para expresarnos. Hay espacios donde podemos alzar la voz y señalar lo que no funciona. Puede que sientas que una sola voz no basta. Pero imagina que tan solo diez personas más decidieran alzar la voz. Imagina lo poderoso e inspirador que podría ser.
Pero incluso por tu cuenta, reconoce que eres una persona capaz de hacer cosas difíciles. No hay montaña insuperable. Busca oportunidades. Llama a las puertas. Si están cerradas, ábrelas a la fuerza. Ábrelas. Y recuerda pensar siempre en quienes vienen detrás de ti. Intenta abrirle la puerta a alguien más. Tiéndele la mano a alguien. Hazle de mentora. Devuelve algo a tu comunidad.
«Lleva a otras personas contigo»
Andrea Fuder, directora de Compras de Volvo Group
Sea cual sea tu objetivo, debes llevar a otras personas contigo. Como líder, no puedes limitarte a ordenar que las cosas sucedan. No funcionan así. Dedica tiempo a explicar a las personas por qué necesitas que hagan algo; cuando entienden el motivo, se implican mucho más y están más dispuestas a acompañarte en el camino. Comprende que todo empieza y termina con las personas. Son, con diferencia, tu mayor activo como líder. Así que, de ahora en adelante, tenemos que trabajar juntas. Tenemos que crear alianzas. Tenemos que pensar en ecosistemas. Porque nadie en el mundo puede resolver los problemas por sí solo.
«Deja que las comunidades pongan la mesa»
Kahea Pacheco, codirectora ejecutiva de Women's Earth Alliance
Mi consejo para las mujeres jóvenes, especialmente para las mujeres de color, es que nunca piensen que no pertenecen a ningún espacio. Tu voz es importante. Aunque seas la única persona allí que habla de aquello que te apasiona, de las cosas que marcan la diferencia, tu voz importa. Y ese es tu lugar. También es importante reconocer que no existe una solución universal, porque venimos de comunidades distintas, con necesidades diferentes, y de distintas regiones y ecosistemas.
Por eso, las soluciones tendrán que ser distintas. Como líderes, debemos colaborar con las personas de las comunidades locales: no basta con invitarlas a la mesa, hay que dejar que ellas la pongan. Asegurémonos de que sus voces sean las primeras y las principales en la mesa.
A toda persona apasionada, a cualquiera que sienta un fuego interior que le dice que las cosas pueden hacerse de otra manera, le aconsejaría que siga esa pasión. Averigua quién organiza iniciativas en tu comunidad. Averigua qué comunidades indígenas hay en tu territorio, o si tú estás en el suyo, y participa. Involúcrate y ponte del lado correcto de la historia y la justicia.
«Las mujeres son resilientes»
Nela Richardson, economista jefe de ADP y codirectora del Instituto de Investigación de ADP
En Estados Unidos, las trabajadoras fueron las más afectadas en el punto álgido de la pandemia. Muchas mujeres de bajos ingresos perdieron el empleo. Pero este no es un problema exclusivo de Estados Unidos. Sabemos que las brechas salariales son profundas y generalizadas en todo el mundo. Cuando falló la infraestructura social, las mujeres tuvieron que dar un paso al frente y asumir realmente la responsabilidad de la familia.
Y las carreras profesionales de muchas mujeres se vieron perjudicadas. La clave para el lugar de trabajo del futuro es ofrecer a las mujeres una red de apoyo y protección social para que no sean tan vulnerables ante la próxima pandemia o crisis. Así podrán ser tan resilientes como sabemos que pueden ser las mujeres.
«Creen una sororidad»
Ebru Ozdemir, presidenta de Limak Holdings
A medida que el mundo sale de la pandemia de COVID-19, los hombres están regresando al trabajo en mayor medida que las mujeres. Esto significa que la brecha de género está aumentando. Por eso, debemos volver a centrar nuestros esfuerzos en apoyar a las mujeres para que regresen al trabajo. Para reducir la brecha de género, tenemos que crear una sororidad. Las mujeres deben apoyar a otras mujeres en los negocios. Eso es muy importante.
Las mujeres, y especialmente las jóvenes, no deberían avergonzarse de pedir ayuda. Pidan siempre. Si piden ayuda, la recibirán. Recuerden también que cada día es un nuevo día, que puede traer buenas o malas noticias, pero es muy importante ser resilientes y levantarse cada día para afrontar el siguiente. Así que no se rindan y mantengan siempre la curiosidad.
Tenemos que darnos confianza unas a otras. Tenemos que crear equipos. Y debemos seguir trabajando y mantenernos resilientes.
«Hazlo a tu manera»
Vicki Hollub, presidenta y directora ejecutiva de Occidental Petroleum
No pierdas tus habilidades únicas. No pienses que tienes que adaptarte. No creas que tienes que hacer las cosas como las hacen los hombres. Que la mayoría de quienes han sido directores ejecutivos sean hombres no significa que tengas que hacer las cosas a su manera. Hazlo a tu manera. Quizá tengas que dejar algunas cosas atrás, pero sé siempre quien eres, sea cual sea la situación. Además, parte de ser mujer es ayudar a otras mujeres. Lleva contigo a otras mujeres. Si facilitas su desarrollo y crecimiento, tendrás un equipo mejor. Céntrate en las personas, pon pasión en lo que haces y persevera hasta alcanzar tus metas.
